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Néstor Lorenzo se hizo esperar pero ya definió el grupo de 26 soldados con el que va a librar las dos últimas batallas en la lucha por un cupo directo al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Colombia llega con cuentas claras, pero con heridas abiertas: seis partidos sin ganar y la urgencia de reencontrarse con la versión que ilusionó a todo un país hace poco más de un año.
El primer obstáculo será la visita de Bolivia a Barranquilla, el 4 de septiembre (6:30 p.m.). La tricolor tiene la posibilidad de sellar su cupo mundialista a nivel del mar contra La Verde, que suele complicarse cuando no juega en la altura y jamás ha sumado puntos en suelo colombiano.
En contraste con la anterior eliminatoria, en la que no se logró el cupo a Catar 2022, sí dependemos de nosotros mismos para estas últimas dos fechas. Sin embargo, hay rachas de las que no hemos podido salir, como por ejemplo que van más de 10 meses desde nuestra última victoria.
Y si tenemos en cuenta que cambió el formato del Mundial y ahora clasifican más equipos, también hay mayor margen de error, pues, incluso si Colombia no hace la tarea, una victoria de Argentina sobre Venezuela podría darle la clasificación anticipada. Si los vigentes campeones del mundo ganan, no importará lo que pase en Barranquilla, pero claro, no es el escenario ideal.
Lucho, la mayor garantía
Más allá de las cuentas, el equipo de Néstor Lorenzo depende en exceso de lo que pueda hacer Luis Díaz, la nueva estrella del Bayern Múnich. El guajiro ha marcado siete de los 19 goles colombianos en la eliminatoria, cifra que lo tiene como máximo artillero del torneo.
No hay otro jugador en todo el país con condiciones similares ni con un presente tan favorable en la élite europea. En partidos trabados, como el último contra Argentina, puede y sabe marcar diferencia.
Su velocidad y desborde han sido la principal carta ofensiva de Colombia, pero los números también delatan la falta de variantes en el frente. Por eliminatorias ningún otro delantero nacional se ha consolidado, y la falta de efectividad en el frente ya fue un problema que costó caro rumbo a Catar 2022.
Los demás extremos de la selección no han brillado precisamente por su capacidad goleadora. A lo largo del proceso la banda derecha ha tenido como dueño a Jhon Arias, más valorado en el engranaje colectivo que en las estadísticas de goles y asistencias. En las últimas fechas tomó fuerza la presencia de Jaminton Campaz, quien pese a ser zurdo domina ambos perfiles e incluso puede desempeñarse en la mitad.

Las variantes en las bandas no se han consolidado. Durante la Copa América y los meses posteriores ese relevo era Luis Sinisterra, pero las lesiones lo alejaron del seleccionado. Algo parecido pasó con Andrés Gómez, quien por falta de continuidad dejó de ser llamado. Lo anterior le abrió una ventana de oportunidad a Marino Hinestroza.
La búsqueda de un “9” fijo
En el puesto de delantero centro no ha surgido un nombre que muestre constancia. En el inicio de la era Lorenzo el titular era Rafael Santos Borré, pero una sequía le quitó protagonismo. En la Copa América el puesto se lo arrebató merecidamente Jhon Córdoba, quien luego del certamen continental, y en contraste con su buen presente en Rusia, no volvió a anotar.
Por un momento pareció que Jhon Durán -ausente en esta ocasión al igual que Borré- se perfilaba como el dueño del puesto, pero actuaciones recientes, las lesiones y el rumor de una presunta pelea con el técnico, que la selección ha desmentido, empañaron su proyección.

En medio de ese panorama, Lorenzo citó a Luis Javier Suárez, quien resurgió en el ascenso español la temporada pasada y Dayro Moreno, la principal novedad de esta convocatoria. El máximo goleador histórico del fútbol colombiano, a dos semanas de cumplir 40 años, volverá a vestir los colores del combinado patrio tras nueve años de su último partido como internacional.
El liderazgo de James
James Rodríguez, el mejor jugador de la Copa América 2024, ha sido clave en la creación del equipo, aunque en los últimos seis partidos apenas registró una asistencia, una cifra baja para los estándares a los que nos acostumbró durante la mayor parte del camino mundialista, en el que es el máximo asistidor junto con el uruguayo Maxi Araújo, con cinco habilitaciones.
El enlace entre la defensa y el ataque ha sido Jefferson Lerma, el segundo volante colombiano con más minutos en estas eliminatorias. Suele estar acompañado por otro mediocampista de primera línea, ya sea Richard Ríos o Kevin Castaño. Ambos tienen estilos de juego diferentes. Ríos es más ofensivo, con desborde y pegada de media distancia, mientras que Castaño aporta más en marca, aunque también tiene capacidad de romper líneas.
En la primera línea de volantes, Lorenzo maneja otras opciones como Juan Camilo Portilla y Gustavo Puerta —ausente en este doble compromiso por falta de competencia—, pero ninguno de los dos se puede considerar todavía un habitual.
Y si hablamos de la zona creativa, el más parecido a James es Juan Fernando Quintero, también “10” clásico y garantía en la pelota quieta. Otras opciones son Jorge Carrascal, quien también puede actuar como mediapunta. Yáser Asprilla fue descartado.
Los defensores de Lorenzo
La defensa parece más estable en el pasado reciente. Dávinson Sánchez y Jhon Lucumí son fijos en la dupla de centrales. Como revulsivo está Yerry Mina, el más alto de la nómina, quien para Lorenzo a veces suele ingresar para fortalecer el juego aéreo en ambas áreas.
La otra opción en la zaga central no es fija. En esta ocasión Yerson Mosquera —ya recuperado de una delicada lesión de rodilla— se ganó el llamado por encima de Willer Ditta y Carlos Cuesta, titular en la Copa América 2024 pero sin continuidad reciente a nivel de clubes.
Los laterales también parecen escriturados. Daniel Muñoz, quien hoy es uno de los referentes del Crystal Palace inglés, está más que consolidado como el dueño de la banda derecha. En la izquierda regresa Johan Mojica, ausente en la pasada doble fecha por una lesión en el isquiotibial.
Como relevo de Mojica se ha afianzado Déiver Machado, mientras que por el otro sector el cuerpo técnico todavía no se decide entre Andrés Román y Santiago Arias para cubrir a Muñoz cuando no esté, como ante Bolivia. Es cuando menos curioso que haya tres laterales derechos.
La pelea por el arco
En el arco se abre una incógnita. Kevin Mier fue titular en las dos fechas recientes y se perfila como el futuro en el puesto. Sin embargo, errores puntuales en su club, incluido un partido en el que recibió siete goles, pueden pesar en la decisión de Lorenzo.
También en el fútbol mexicano se desempeña Camilo Vargas, clave en el invicto de dos años que se rompió en la final de la Copa América, pero que sufrió para mantener su valla en cero durante los últimos partidos en los que tuvo acción.
La portería tricolor además cuenta con David Ospina, el futbolista con más partidos disputados en la historia de la selección, pero que en la era Lorenzo no ha dicho presente en juegos oficiales, solo en amistosos. En fila para ponerse los guantes también está Devis Vásquez, el único portero nacional que compite en una de las grandes ligas de Europa. En la baraja de opciones perdió fuerza Álvaro Montero, que no ha tenido continuidad en Argentina.
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