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El relator de la cadena inglesa BBC de Londres utilizó una palabra que se encuadra perfectamente para definir el gol que Sergio Agüero le hizo a Queens Park Rangers en el desenlace de la Premier League. “It’s a wonderful goal”, gritó el hombre, desencajado, cuando el delantero argentino infló la red en el Loftus Road. Se jugaba el cuarto minuto adicional y el Kun, apodo que adquirió cuando era un niño por un dibujito japonés, se inscribió en la historia grande del Manchester City, ese club que vivió décadas y décadas bajo la sombra roja del United, el mismo rival al que le arrebató el título en un final único, inolvidable.
Y sí, fue maravilloso el gol de Agüero, tal cual describió el narrador británico. Y los ciudadanos lograron cantar “we are the champions” junto a Freddy Mercury luego de 44 años. Casi medio siglo de abstinencia de gloria. Y aunque en su momento la figura fue Carlos Tevez, polémico por sus discusiones con el entrenador italiano Roberto Mancini, el que se terminó ganando el Olimpo de los aficionados de media Manchester fue el Kun. Y de regreso a la Argentina para jugar ante Ecuador por las Eliminatorias Sudamericanas al Mundial de Brasil 2014, vale la pena escuchar sus sensaciones. Entender porqué un argentino es venerado por los ingleses, con todo lo que eso significa por una rivalidad que excede los límites del campo de juego y mucho tiene que ver con la guerra de las Malvinas.
“La verdad, es extraño lo que está pasando conmigo. Yo también me lo pregunto. Que un jugador argentino sea idolatrado por los hinchas ingleses no es común. Y para mí, es un orgullo. Ellos me dicen que, gracias a mí, ganamos la Liga. También me contaron que mi camiseta fue la más vendida. ¿Qué más puedo pedir?”, dice Agüero, la figura del momento, tanto es así que por estos días, en su país, es la cara de las principales campañas publicitarias por encima de Lionel Messi, el crack del Barcelona. En los televisores de aquí, se lo puede ver promocionando papas fritas y teléfonos móviles.
¿Cuántas veces volvió a ver el gol que le marcó al QPR?
Un montón de veces. Y cada vez que lo miro, me pasa lo mismo. Ni yo soy capaz de creer el gol que marqué. Me quedó la pelota ahí, servida, y lo único que podía hacer era meterla. De sólo recordarlo, se me pone la piel de gallina, cada vez me emociono más.
¿Imaginó que iba a vivir este momento en el fútbol inglés?
Yo sabía que podía irme bien en Inglaterra. Cuando me llamó Mancini, durante la Copa América, su propuesta me entusiasmó. En ningún momento dudé en ir a jugar al City. Tenía claro que era un desafío muy grande, pero creo que me adapté rápidamente y eso fue fundamental.
¿Cuál fue el secreto?
Los buenos jugadores que hay en el City. Esa es la razón. Cuando llegué a Inglaterra pensaba en entrenarme y jugar la mayor cantidad de partidos posible. Pero apenas debuté hice dos goles y eso me facilitó todo. Y jugar con futbolistas de la jerarquía de Silva, Nasri y Yaya Touré hace que uno tenga más posibilidades de lucirse. Ellos te la devuelven redonda.
¿Qué enseñanza le ha dejado el técnico Mancini?
Muchas. Es un gran entrenador. Es de hablar, de acercarse, de escuchar al jugador. Siempre respeté sus decisiones porque busca lo mejor para el equipo.
¿Se va a quedar en el City?
Hubo muchas versiones respecto a mi continuidad, pero me voy a quedar. Tengo cuatro años más de contrato y estoy muy contento de vestir esta camiseta. Además, el año que viene vamos a jugar la Champions League y ese es un torneo que me seduce. Hoy, el City está a la altura de los grandes equipos de Europa, como Barcelona o Real Madrid.
Las Eliminatorias se asoman en el horizonte de Agüero, que ya lleva varios partidos con la celeste y blanca sobre el lomo. Y justamente hoy, cuando Argentina reciba al Ecuador que conduce el colombiano Reynaldo Rueda, cumplirá 24 años. El regalo que espera el Kun es la titularidad, esa que parece estar en la cabeza de Alejandro Sabella.
¿El partido con Colombia fue el de su afirmación en la selección? Entró bien y Argentina ganó.
Yo trato de hacer lo mejor en mi club y en cada entrenamiento para ganarme la titularidad. Pero en la selección, hay que redoblar los esfuerzos. Así me lo propuse desde que me citó el Alfio Basile y lo mismo hice con Diego Maradona y Sergio Batista.
¿Es el socio ideal de Lionel Messi?
Siempre trato de estar a su lado. No sólo dentro de la cancha, también, fuera de ella. Intento hacer lo mejor para la selección. Voy a dejar todo.
¿Y qué partido se puede imaginar contra Ecuador?
Esperemos que la gente disfrute con nuestro juego y que el equipo gane. Hay que tener cuidado porque en nuestra cancha los rivales suelen meterse muy atrás y salir rápido de contragolpe.
¿Le gusta cómo está jugando la selección?
Hay que ser realistas. Argentina no está jugando bien. Nosotros, los jugadores, somos los que la tenemos que sacarla adelante. Esperemos que todo lo bueno que estamos haciendo en nuestro clubes a nivel individual podamos plasmarlo en el aspecto colectivo. Lo importante es que nos conocemos y lo podemos solucionar.