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Varias dinastías familiares han dejado su nombre grabado con letras doradas en la historia del fútbol colombiano. Por eso apellidos como Valderrama, Arango, Cañón, Asprilla, Rincón, Bolaño, Bermúdez, Andrade, Escobar, Coll, Valenciano, entre otros, son tan reconocidos como los clubes a los que defendieron.
Y en los últimos años apareció la de los tres hijos futbolistas de Adriano Rentería y Urumilda Cuesta, quienes, además de la sangre y los apellidos, tienen en común su amor por el gol y el hecho de haber nacido un 4 de marzo.
El mayor es Róbinson, quien juega en la liga de Sudáfrica. El segundo, Wason Libardo, figura de la selección de Colombia y del Braga de Portugal. Y el menor se llama Carlos, máximo artillero del torneo colombiano y esperanza goleadora de Equidad, que esta noche recibe en el estadio El Campín al Deportes Tolima, en el juego de ida de una de las semifinales de la Liga Postobón.
El delantero, de 24 años, que se formó en el Club Atlético Provincia de Sugamuxi y pasó Gimnasia y Esgrima de Argentina, Real Cartagena, Atlético Huila y Atlético Nacional, ha marcado 36 tantos como profesional, 11 de ellos este semestre con el equipo asegurador, al que considera un firme candidato para pelear el título del torneo.
¿Cómo ve a Equidad para el duelo ante Deportes Tolima?
Muy bien, tuvimos un excelente cierre de torneo y llegamos con mucha motivación, de atrás hacia delante. En lo personal me he sentido muy bien, porque he estado físicamente a punto y he podido aportarle goles importantes al equipo, muchos de ellos que han significado puntos.
¿Cuál ha sido el más bonito?
El segundo que le hice al Tolima, cuando le ganamos en el estadio de la Universidad Nacional. Ojalá lo pueda repetir en El Campín y en el Murillo Toro, para que pasemos a la final.
¿Quién lo trajo a Equidad?
Directamente el Maestro Alexis García y Carlos Panelo Valencia. Ellos me contactaron y me hicieron un ofrecimiento para venir a Bogotá. La verdad es que estoy muy feliz en este club, hay comodidad, estabilidad y buen ambiente para trabajar, eso se refleja en la cancha.
¿Cuándo comenzó a jugar al fútbol?
Desde pequeño siempre me la pasaba jugando con mis hermanos, en el barrio Jardín y en la Normal de Quibdó. Desde que tenía 15 años tenía como meta ser profesional y tuve ofertas, pero primero tuve que terminar el bachillerato. Después sí me dediqué de lleno a esto.
¿Cuántos goles ha marcado?
Llevo 36, a pesar de que apenas este semestre he tenido buena continuidad.
¿Qué planes tiene para el futuro?
Por ahora sólo pienso en salir campeón con Equidad y ser el goleador del fútbol colombiano, eso le abre a uno muchas puertas. Si hay una buena oferta en el exterior, perfecto. Si no, seguiré feliz en este club, porque estoy muy a gusto.
¿Y qué tal Bogotá?
Al principio me dio duro el frío, pero ya me adapté.
¿Les pesará el hecho de no tener una gran afición para hacer valer la condición de local?
Pues algo influye, pero ya estamos acostumbrados a eso. Igual el equipo es el que tiene que hacer respetar esa condición dentro de la cancha. Nosotros nos preparamos para tratar de jugar igual en todos los estadios.
¿Le van a ganar al Tolima?
Tenemos con qué pelear. Este equipo es muy unido y llega en un momento espectacular, por lo que estamos optimistas, aunque no confiados. Igual ellos tienen sus virtudes y se preparan para ganar.
¿Cuál es la clave del partido en Bogotá?
Hacer nuestro juego. No desesperarnos y poner las condiciones. Igual creo que será un juego de toma y dame, porque ellos también proponen y eso es bueno para el espectáculo. Ya en Ibagué todo dependerá de cómo quedemos acá.
¿Cómo ve la otra serie?
Pareja, como la nuestra. Medellín y Júnior son muy buenos locales, así que la diferencia la marcará el que saque punto afuera.
De los cuatro, ¿cuál es su favorito?
Equidad, que tiene mucha ilusión, pero los veo a todos muy equilibrados. Fue una semifinal justa, porque además son los mejores equipos en la reclasificación de las últimas temporadas.
¿Qué prefiere, la estrella o el título de goleador?
La estrella, que sería el premio a un club muy bien organizado y serio. Por ahí salir goleador, pero perder el título, sería agridulce. Los goles son más gratificantes cuando sirven para ganar.