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María Angélica Bernal Villalobos tiene una prótesis como pierna derecha, como un cilindro de esponja del color de su tez morena. La razón: una enfermedad congénita llamada focomelia, ausencia de elementos óseos y musculares. Antes de alcanzar la bola, pone su raqueta rosada sobre sus muslos, hace rodar su silla de ruedas y da medias vueltas para retomar su posición en la mitad de la cancha. “La limitación sólo está en la mente”, responde con una sonrisa tímida. Esta bogotana de 16 años, número cuatro del escalafón mundial juvenil de la disciplina y número 52 en la élite, se consagró esta semana campeona del Master Mundial Júnior de silla de ruedas, que se realizó en Francia.
Nació el 27 de marzo del 95. Su padre, Miguel Ángel, aguardaba a que su esposa Nelly diera a luz en una sala de la Clínica de la Mujer (en el norte de Bogotá). A la 1:20 de la tarde, el médico, con cara pálida y voz temblorosa, le explicó que había sido niña como él quería. Le pondría María Angélica, por ser las mismas iniciales de su nombre. El doctor lo abrazó, lloró y le habló sobre la enfermedad, le explicó que su hija no tendría una pierna por el resto de su vida. “A mi esposa le dio muy duro. A mí, no. En ese momento respondí: ‘Médico, pa’lante es pa’allá’. Desde entonces he estado junto a ella”, recuerda Miguel Ángel, operario de la Universidad Nacional, apasionado por los deportes.
Al comienzo fue duro contagiarle esa pasión, pues la niña, quien empezó a usar gafas desde temprana edad, se sentía cohibida e intimidada. “Hasta que una vez me la llevé para un parque, me puse unos patines para mostrarle, me di un guarapazo. Se rió y entendió que podía intentarlo”.
Desde entonces, María Angélica ha practicado voleibol, fútbol, patinaje, baloncesto y otros. A los 11 años, una entrenadora de tenis los convenció de que se encaminara por esa disciplina y que se montara en una silla de ruedas de tubos y ensayara. Era ágil, rápida.
Un deporte desamparado
Se dedicó al tenis paralímpico. Empezó a obtener resultados en torneos nacionales e internacionales. Pero al mismo tiempo ha tenido que vivir un calvario por la financiación de sus viajes y el pago de entrenamientos. Su cuerpo técnico está conformado por dos entrenadores (Édgar Pinzón y José Salamanca), un preparador físico y un sicólogo. Todos lo hacen gratis.
“Ni el Gobierno ni nadie nos ha apoyado. Toda la familia une sus recursos para poder pagar los viajes de María y el entrenador que la debe acompañar. Las endeudadas son bárbaras, porque sólo comprar un juego de raquetas, cuesta $1’000.000”, dice Miguel. Sólo en junio de 2011 Coldeportes empezó a apoyarla económicamente con 700 mil pesos mensuales. A pesar de ese auxilio, ese dinero, junto con el que se gana en un torneo abierto (alrededor de 500 dólares), no es suficiente.
Por fortuna, la ITF pagó todos los gastos en el torneo que disputó esta semana en Francia, en el que sólo se enfrentaban los mejores cuatro del mundo. Allí estuvo presente María Angélica, quien se alzó con el título tras superar en la final a la estadounidense Shelby Baron, por 6-2 y 6-1. El próximo año, cuando alcance la mayoría de edad, ya no será jugadora júnior y disputará el circuito de mayores.
María habla poco. Sentada en su silla para no fatigarse, siempre sonríe al saludar. Esa mirada por encima del marco de sus gafas negras inspira a niños y a quienes son poco perseverantes.
De hecho es la entrenadora de la corporación Semillas sin Barreras (gratuita). Los sábados por las tardes enseña a 20 niños discapacitados en la Unidad Deportiva El Salitre. En las mañanas estudia inglés y entre semana asiste al colegio, en donde cursa el último grado. En los tiempos libres patina y juega fútbol. Para ella no existen las barreras.
En busca de la final en FedCup
El equipo colombiano femenino de tenis enfrentará hoy al local Brasil en la última confrontación de la fase de grupos de la FedCup, el certamen femenino por países más importante del mundo, que esta vez se disputa en Curitiba. El equipo, dirigido por Pablo González e integrado por Mariana Duque, Catalina Castaño y Yuliana Lizarazo, está invicto en el torneo, luego de derrotar a Venezuela, Bolivia y Paraguay. Por ello tiene la mayor opción de ganar el grupo y acceder a la final contra el clasificado de la otra zona, que la componen Canadá, Argentina, Perú y Bahamas.
El Grupo 1 de la Zona Americana de Fed Cup lo integran estas nueve naciones y sólo la ganadora avanzará al repechaje por el ascenso al Grupo Mundial 2 de la FedCup, ronda que se disputará el 21 y 22 de abril. El año pasado el conjunto nacional, con las mismas representantes, logró llegar a la final, en la que fue superado.