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Un clásico con veredicto ‘Real’

Madrid y Barcelona protagonizarán el partido de mayor rivalidad en la liga española.

01 de mayo de 2009 – 04:04 p. m.

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El cuadro azulgrana es el líder con cuatro puntos de ventaja sobre los ‘merengues’. Dos estilos, un fin.

El estadio Santiago Bernabéu acoge este sábado (1 p.m. por Directv) el partido de mayor rivalidad de la liga española, en el que se enfrentan dos estilos de entender el fútbol, un Real Madrid que representa la figura de un boxeador tosco, que de un golpe es capaz de tumbar al rival, ante la fantasía, la sinfonía armónica del Barcelona.

Un clásico que en la actualidad expone dos conceptos distantes de juego con un mismo fin: los buenos resultados. Un equipo dirigido por Juande Ramos basado en el orden y el equilibrio, ante otro entrenado por Pep Guardiola, bandera del toque y el juego ofensivo.

Llegó Juande a un Madrid en caída libre, para devolver la autoestima a un grupo de futbolistas desde la defensa. Su primera tarea fue reconstruir a su equipo desde la zaga, dejar la portería a cero como objetivo principal confiando siempre en las individualidades ofensivas para decidir los encuentros.

La bandera que ondea el Barcelona de Guardiola es la del espectáculo. Jugadores como Xavi Hernández y Andrés Iniesta marcan un estilo de juego, al que ha sabido acoplar el individualismo de Leo Messi y la pegada de Thierry Henry y Samuel Eto’o. Estrellas a las que el técnico barcelonista ha hecho ver que sin la máxima entrega no hay premio. La baja más significativa, sin embargo, es la del central Rafael Márquez, quien se lesionó el martes en el partido contra el Chelsea, en el que se rompió el menisco. Su ausencia permitirá el regreso al eje defensivo de la pareja catalana formada por Piqué y Puyol, pues en las bandas se espera la alineación de Abidal en la izquierda y Dani Alves en la derecha.

El Real Madrid se desarrolla desde un 4-4-2 clásico, que en ocasiones aisladas Juande ha transformado en un 4-2-3-1 en función de sus extremos. Su fútbol nace desde un doble pivote destructivo —Diarra y Fernando Gago— y se sostiene por la inspiración en acciones individuales del desequilibrante y egoísta Arjen Robben, el salvador Gonzalo Higuaín o los remates de dos cazadores de área: Raúl González y Klaas Jan Huntelaar.

El Barcelona mantiene la misma estructura de la pasada temporada, un 4-3-3, con una presión asfixiante sobre el rival, la figura de un solo centrocampista de destrucción, con dos jugadores por delante con libertad de movimientos, Xavi e Iniesta, que desatan un fútbol preciosista de paredes interminables.

Más allá de los análisis tácticos, un triunfo del Barcelona sentenciará la pelea por el campeonato, dirigiendo al conjunto azulgrana a su decimonoveno título liguero, mientras que una victoria del Real Madrid lo situaría a un solo punto, alimentando el sueño de remontada a cuatro jornadas del final del campeonato.

Raúl, el capitán ‘merengue’, aseguró que su equipo es el favorito, porque juega en casa. Aunque destacó la importancia del argentino Leo Messi en el clásico, esperando que no tenga un partido inspirado, porque “en un buen día al jugador del Barcelona es imposible pararlo. Es un fenómeno. Uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo con el que hay que tener mucho cuidado”.

Entre tanto, Messi tiene la mente más puesta en las seminales de la Liga de Campeones que en el clásico, al afirmar que “prefiero ganarle al Chelsea que al Madrid, pues aún con una derrota en el Bernabéu, tendremos opciones de título, mientras en la Champions no hay margen de error después del empate”.

Lo cierto es que el Real Madrid llega con la autoestima por las nubes. Con la confianza de haber recortado 12 puntos de distancia con el líder a cuatro y en su mano la posibilidad de dejarlo solo en uno. Desde la visita al Camp Nou, en el estreno liguero de Juande Ramos, el Real Madrid ha ganado 17 de 18 partidos y está invicto en Liga.

“La presión la quiero yo”: Guardiola

El entrenador de Barcelona, Josep Guardiola, reclamó para él y para su equipo “la presión” del clásico al recordar que el partido de hoy en el Santiago Bernabéu es una final y que se debe afrontar con ambición.

“La presión la quiero yo. Es nuestra. No me apunto al discurso (expresado por el presidente Joan Laporta) de que no pasa nada. Sí que pasa, y mucho. Debemos tener esta presión. Hoy es una gran final y las finales se juegan con ambición, además debemos estar atentos a los pequeños detalles”, argumentó el preparador barcelonista.

“Sí que pasa algo hoy en el Santiago Bernabéu, donde tenemos que ganar”, añadió.

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“No hay plan antinada”

Juande Ramos, técnico del Real Madrid, descartó que tenga preparado un plan ‘antiMessi’, ya que aseguró que anular al astro argentino no garantiza nada ante la calidad que tienen sus compañeros del Barcelona.

“No hay un plan antinada del Barcelona, porque anular a Messi no garantiza nada. Xavi, Iniesta, Eto’o, Dani Alves son un problema igual. Lo que debemos hacer es un buen trabajo colectivo para superar al Barcelona y ganar el partido”, aseguró.

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“El Barcelona es un equipo magnifico con pocas debilidades, pero alguna tiene. Vamos a intentar que no tenga su mejor día, porque si lo tiene es difícil de parar. Tenemos la oportunidad en nuestro estadio de acercarnos a un punto”, aseguró.

 

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