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Wílder Medina: Como el Baloto, estoy acumulado en goles

El delantero, que no juega hace un año por un positivo de marihuana, asegura que muy pronto un equipo lo contratará.

20 de septiembre de 2012 – 04:26 p. m.
Medina había dado positivo por marihuana, pero el presidente del Tolima Gabriel Camargo dijo que ahora está consumiendo cocaína y por eso lo despidió.
Medina había dado positivo por marihuana, pero el presidente del Tolima Gabriel Camargo dijo que ahora está consumiendo cocaína y por eso lo despidió.

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El capítulo del Deportes Tolima en la novela dramática de Wílder Medina ha concluido en medio de ofensas entre él y el presidente del club, Gabriel Camargo. Este jueves el jugador de 31 años organizó una rueda de prensa en su casa con el objetivo de “defenderme y no dejarme aplastar como a una cucaracha por el senador Camargo”, quien había dicho que el delantero se iba de la institución, entre otras cosas, por haber dado positivo de cocaína.

Antes fue por la marihuana que Dimayor decidió suspenderlo durante un año, debido a la muestra positiva del 26 de marzo de 2011, luego del triunfo 2-0 de Tolima en Palmaseca sobre Deportivo Cali, pero la sanción empezó a regir el 26 de septiembre del año pasado. Casualmente, cuando se acercaba la fecha de su regreso, hace unos días le notificó al técnico Carlos Castro a través de un mensaje de texto que dejaba la institución.

“Yo prometí goles y esfuerzo, y Camargo a mí me dijo que me iba a recompensar con un premio para mi mamá y otro del que no quiero hablar. El caso es que nunca cumplió y por eso dejé de entrenar. Fue con justa causa”, aseguró el delantero, que a los 16 años se convirtió en pandillero en su natal Puerto Nare (Antioquia), situación por la que conoció las drogas.

“Me da tristeza salir así, porque me quería ir como los grandes. Sólo digo que la forma en la que habló el doctor Gabriel Camargo me perjudica como persona. Me extraña de él, porque me ayudó durante todo este tiempo. Pero, bueno, ahora esperaré a que me busque un equipo, porque sé que en algún lado me contratarán”, añadió Medina Tamayo, quien juró que nunca ha probado la cocaína y que no existen pruebas que lo contradigan.

Será difícil que lo contraten, pero él asegura que los clubes deberán recordar que en su primer regreso de una sanción (de tres meses por la misma causa) “llegué anotando mucho, estaba que me jugaba como lo estoy ahora. Mejor dicho, como el Baloto: estoy acumulado en goles”, bromeó el delantero.

El Espectador habló con el presidente Gabriel Camargo, quien ya no refleja misericordia con Medina como antes. “Él es un mentiroso consuetudinario, un mitómano”, responde cuando le dicen que el delantero aseguró que el club le debía premios de hacía dos años. “Por el contrario, en Wílder Medina hemos invertido casi 500 millones de pesos en abogados, médicos, en sus sueldos durante el tiempo que estuvo sancionado y hasta en la renta de su apartamento. Además, él está hablando de que yo le prometí una plata para arreglar el piso de la casa de su mamá. Y la tuvo, lo que pasa es que tal vez se la tomó toda”, señaló.

De hecho, muchos salieron a defender a Camargo, como el argentino Víctor Hugo del Río, técnico de las divisiones menores. “A él le dieron muchas posibilidades. Pero siguió en las mismas, engañando a la gente y a sus compañeros. Todos estuvimos muy cerca de él tratando de ayudarle, pero no se dejaba, porque de repente le veías los ojos idos”, asegura el exmilitante del Tolima a principios de los 80, quien junto a los jugadores del club trataron de hablar con Wílder Medina para encaminarlo hacia un mundo mejor sin drogas.

“Mis compañeros le han apoyado muchísimo. Anthony Silva, Cristian Marrugo y Gerardo Vallejo, principalmente, siempre trataron de convencerlo, pero nada”, aseguró Robin Ramírez, quien casualmente ocupa ahora el lugar ofensivo que dejó Medina por la sanción.

Por eso, el equipo tiró la toalla en su intento por persuadirlo. “Ellos lo empezaron a tomar como un caso perdido. Ya no lo querían porque él no iba a entrenar, asistía cuando quería, llegaba tarde y decía que estaba con la familia, pero mentiras, que se mantenía en focos de drogadicción”, asegura, de nuevo hiriente, el presidente Gabriel Camargo.

Esta vez Wílder Medina dijo que estará con su familia mientras un equipo lo busca. Al menos ya no bromeó como antes con lo de dedicarse “a vender empanadas o arepas, que es lo que más se vende”.

 

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