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Los líderes del mundo y los mercados se han preparado para las consecuencias de unas elecciones sin resultados concluyentes en Grecia, pues las encuestas privadas predicen que ninguno de los partidos políticos ganaría una mayoría parlamentaria en las elecciones del domingo.
Las profundas divisiones en torno a las medidas de austeridad requeridas bajo los términos de los rescates a Grecia dejaron a los partidos griegos en una situación de incapacidad para formar un gobierno luego de las elecciones iniciales del mes pasado. A pesar de una nueva campaña, sin embargo, es incierto si las elecciones de este fin de semana cambiarán algo.
La pregunta de si podrá formarse un futuro gobierno tan rápido como sea necesario para implementar los términos de los rescates y detener el camino hacia el colapso económico dependerá no sólo del resultado del domingo, sino también de las conversaciones entre los partidos políticos, que se espera inicien el lunes.
Los líderes del Grupo de los 20 se reunirán ese mismo día en México, donde el tema central será cómo prevenir que la emergencia en Grecia fragmente a la Eurozona y desestabilice la economía mundial.
Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, dejó claro ayer que estaba listo para calmar cualquier turbulencia en los mercados luego de las elecciones, dándoles a los bancos de Europa la liquidez que necesiten.
En una señal de preocupación cada vez mayor en cuanto a una posible salida de Grecia de la Eurozona, el almacén francés Carrefour vendió ayer sus locales en ese país por un euro a su socio local en la empresa conjunta, en tanto que Crédit Agricole, el tercer banco más grande de Francia, dijo que estaba repatriando los activos de su subsidiaria en Grecia.
Encuestas de opinión hechas durante la semana, pero que no han sido publicadas, predijeron de forma consistente que el partido Nueva Democracia logrará una victoria por pocos votos sobre el partido radical de izquierda Syriza, pero no logrará una mayoría absoluta de las 300 sillas en el Parlamento griego. No obstante, hay suficientes votantes indecisos como para que la victoria de Syriza sea una posibilidad.
Varios empresarios importantes han hecho comentarios privados contra Antonis Samaras, líder del partido Nueva Democracia, pues les preocupa que no tenga las cualidades necesarias para unificar al país tras los duros programas de austeridad que se exigen a cambio del rescate internacional de 174.000 millones euros.
Aunque Alexis Tsipras, líder de Syriza, es el oponente más visible a las medidas de austeridad impuestas por los acreedores de Grecia, todos los partidos esperan lograr términos más suaves, lo cual hace que sea casi seguro que el nuevo gobierno, esté compuesto por quien sea, solicite nuevas conversaciones con sus socios europeos.