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Cuando Jorge Enrique Pizano Callejas llegó a Bogotá procedente de la Triple A de Barranquilla, empresa filial de Aguas de Barcelona, tenía claro que su objetivo era llegar a la empresa de acueducto más importante del país.
Para lograrlo, primero tuvo que hacer una escala técnica en Aguas de Bogotá, donde demostró su capacidad y proyección en el sector del agua.
Esta experiencia le abrió la puerta para llegar a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, de la cual ya presentó sus primeros resultados.
En 2008 la empresa obtuvo utilidades netas por $243 mil millones, recursos que destinará a inversiones en lo que resta de 2009.
Pero Pizano no sólo está pensando en el mejoramiento y ampliación de la cobertura del servicio de acueducto y alcantarillado de Bogotá, sino que quiere traspasar las fronteras y abrir mercado a una de las empresas distritales más importantes de Bogotá.
Por ello, la compañía atravesó la Cordillera de los Andes para instalar sus servicios en la capital argentina. Se trata de un acuerdo de asistencia técnica por US$2,1 millones con Aguas y Saneamiento de Buenos Aires, compañía que atiende 25 millones de personas .
En abril empezará a desarrollar un programa de asistencia técnica a la alcaldía de La Paz, Bolivia.
En el estado mexicano de Michoacán, la empresa bogotana participa en un proceso licitatorio para la operación y asistencia técnica del acueducto de esa región.
Asimismo, participa en un proceso licitatorio en Lima para la operación y construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales.
También están analizando algunos procesos en Guatemala y otros países centroamericanos.
En el país también está atento a la participación en procesos licitatorios para la operación de algunos sistemas de acueducto.
En los próximos días suscribirá un convenio interinstitucional con la Gobernación de Cundinamarca para la atención de algunos acueductos del departamento.
En Bogotá las inversiones se realizarán en la renovación y ampliación de redes de alcantarillado, y el mejoramiento del proyecto Tunjuelo-Canoas. Igualmente se construirán tres microcentrales de energía con el fin de producir la energía que requiere la entidad para la operación de sus plantas. Estas estarán en Ventanas, Suba y Usaquén.
Pizano considera que la compañía debe exportar la prestación de servicios, ya que es una forma de enfrentar la crisis global financiera y que realizará ajustes para disminuir los costos y gastos operativos por 32 mil millones de pesos. Actualmente la empresa tiene una calificación AA+.