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La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, que en el año 95 era una compañía ilíquida, con pérdidas anuales que superaban los US$60 millones, hoy está detrás de una serie de negocios que en los próximos cinco años podrían representarle ingresos de entre 20 y US$30 millones.
Se trata de un proyecto de internacionalización de la compañía que impulsa Luis Fernando Ulloa, gerente del Acueducto de Bogotá, quien hace varios meses asumió las riendas de la empresa, que en el primer semestre de este año generó utilidades por $170 mil millones y que hoy tiene una cobertura en la prestación del suministro de agua potable del 100%.
Si bien este proceso arrancó con un contrato de prestación de servicios al Acueducto y Alcantarillado de Buenos Aires, por US$650 mil, el cual está en su etapa final, y otro con Interaguas de Guayaquil (Ecuador) por US$3.800, la compañía está precalificada en un proceso licitatorio en Puerto Rico y está preparando una propuesta para el Sistema de Aguas de Ciudad de México, cuyos contratos podrían superar la meta proyectada de la entidad.
Ulloa considera que “no es responsable empresarialmente que una compañía con capacidad financiera sólida como la de la EAAB, con calificación Triple A, por tercer año consecutivo, y que tiene previstas inversiones por $450 mil millones en 2011, no salga a buscar el mercado en la región”.
“Esta es la razón por la cual la compañía está desarrollando estos contratos, que además de generar recursos importantes a la entidad, sirve de lobby para mostrar la calidad de los servicios y la seriedad de la empresa”, recalcó Ulloa.
Un ejemplo de la solidez de la compañía es que anualmente la EAAB incorpora 50.000 usuarios, cerca de 200 mil personas, un hecho que demuestra la efectividad de una empresa pública que no produce pérdidas. Con estos $450 mil millones se ejecutarán 40 obras grandes y 300 pequeñas.
La obra más grande que adelanta la EAAB es el interceptor Tunjuelo-Canoas, un túnel de 4,25 metros de diámetro que debe estar listo en un año y que permitirá sanear la cuenca de los ríos Fucha y Tunjuelo. La inversión de este proyecto es de $240 mil millones.
El funcionario considera que con este trabajo, sumado a que la cuenca del Salitre ya está bastante saneada, se puede avanzar significativamente en la recuperación del río Bogotá, un proceso en el que se han invertido $3 billones en los últimos 10 años.
Ulloa asevera que la fortaleza de la compañía no sólo son sus sólidas finanzas, lo cual le ha permitido convertir a la EAAB en una de la más importantes de la región, sino ser una de la más interesada en ser ambientalmente responsable.
Sin embargo, aún queda faltando la adecuación hidráulica del río Bogotá, que tiene un costo de US$140 millones, obra que debe construir la CAR, para lo cual ya firmaron un crédito con el Banco Mundial.
Asimismo, harán la ampliación de la PTAR Salitre, de 4 a 8 metros, cuyo costo supera los US$350 millones.
La construcción de la planta de tratamiento de Canoas, con su estación elevadora, que incluye el tratamiento primario químicamente asistido, tendrá un costo cercano a los US$600 millones. Estas obras están proyectadas para su ejecución entre 2011 y 2016.
“En 2016 empezará el proceso de depuración del río. Es de anotar que en el río Sena duraron 50 años para que hubiera vida. Lo primero que hace uno es un proceso de descontaminación y clarificación del río y después se hace un proceso de restauración biológica del río, que toma más tiempo”, aclaró.
“Para sanear la cuenca media del río Bogotá hemos invertido $3 billones, y tan sólo en 60 kilómetros de los 327 kilómetros que tiene de longitud el afluente. Hay que hacer inversiones en la cuenca alta y baja”, manifestó.
El funcionario, quien cuenta con una experiencia de 15 años en el sector del agua, señala que la compañía fundamenta su fortaleza en tres pilares: solidez financiera, confiabilidad y responsabilidad ambiental. Además agrega que lo que se está haciendo en el exterior consolidará la compañía como una de las más importantes de la región.
Este proceso abrió las puertas para que otras compañías colombianas, como Empresas Públicas de Medellín (EPM), estén buscando incursionar en la prestación de servicios en otros países de la región.
Una de las ideas en las que está trabajando Ulloa es crear una red de empresas que permita intercambiar conocimiento y tecnología para ser más fuertes y competitivos en la región. En este trabajo se enfocará una vez concluya su administración en Bogotá o quizás explore el sector gremial para seguir aportando sus conocimientos.
Por ahora estará concentrado en lograr los contratos de Puerto Rico y México, que de salir avante requerirán de la apertura de filiales en estos dos países por el tamaño del compromiso. Pero esto no significa que se vayan a abandonar otros negocios que están sobre la mesa y que pueden servir de trampolín para que se consolide la internacionalización de la compañía.