Así se conjuró el paro bananero en Urabá

Antes de que se cumpliera la hora cero para iniciar la huelga en el sector bananero en esa región, que se había votado desde el 31 de agosto, los empresarios y los trabajadores firmaron la Convención Colectiva de Trabajo.

La convención que se firmó tendrá impacto sobre el eje bananero urabaense, unas 30.000 hectáreas. / Archivo El Espectador
La convención que se firmó tendrá impacto sobre el eje bananero urabaense, unas 30.000 hectáreas. / Archivo El Espectador

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Fueron casi 70 días de negociaciones entre Augura (Asociación de Bananeros de Colombia), en representación de los productores, y Sintrainagro (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Agropecuaria) para alcanzar los acuerdos que beneficiarán a 22.000 obreros, además de casi un 80 % de la región del Urabá (450.000 habitantes), que indirectamente depende de la economía bananera.

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“Esta negociación fue particularmente larga y agotamos todos los tiempos hasta el último momento, antes de que se materializara la huelga. No fue una negociación fácil por la situación actual de la industria, el tema financiero de las empresas y la productividad. Esto hizo que se tornara larga, pero siempre primaron el buen ambiente y la unidad del sector”, aseguró Juan Esteban Álvarez, vocero de la Comisión Negociadora de los Empresarios.

El logro más importante, según José Efraín Rodas, miembro de la junta de Augura, “se verá reflejado en un incremento de $80.000 millones con los que atenderemos todos los beneficios y necesidades de los trabajadores para este período de la convención, que durará dos años”.

La convención que se firmó tendrá impacto sobre el eje bananero urabaense, representado en unas 30.000 hectáreas divididas en un poco más de 300 fincas y comprendidas entre los municipios Chigorodó, Carepa, Apartadó y Turbo. Para esta negociación, que estaba circunscrita para la región del Urabá (hay que tener en cuenta que hay dos regiones más, que son Magdalena y La Guajira), se contempló el incremento salarial del 5,5 % en el primer año y del IPC para el segundo. Vale la pena destacar que los salarios promedio de los trabajadores ascienden a 1,8 veces el SMLV, es decir $1,49 millones.

Entre los acuerdos alcanzados están la salud y prestación del servicio de las EPS, que se hizo a través de un compromiso entre varios actores del sector salud. “Aquí tuvimos que esperar la presencia y el concurso del Gobierno Nacional y las entidades promotoras. Este hecho fue uno de los que más alargaron la negociación”, aclaró Janer Restrepo, miembro de la junta de Augura.

En cuanto a incrementos de los fondos de vivienda, para esta convención habrá recursos por encima de los $1.000 millones, con el objetivo de que los trabajadores puedan acceder a vivienda propia, hecho que ha sido característico en el sector. “Incluso actualmente son más los recursos que las demandas de solicitudes para vivienda que hay”, confirmó Juan Esteban Álvarez. De igual forma, los fondos de recreación, deportes, cultura y calamidad doméstica tuvieron una contribución de $850 millones.

Para las directivas de Sintrainagro, encabezadas por Guillermo Rivera Zapata, presidente nacional, queda claro que “la firma de la convención y los acuerdos logrados en todos estos días benefician de manera importante a todas las partes. Salimos ganando todos y alcanzando los objetivos propuestos para el desarrollo productivo de la región bananera. Fue fundamental lo alcanzado con las EPS y las ARL, así como con los ministerios. Con todos buscamos que la atención en los servicios sea garantizada. El compromiso quedó plasmado a través de una mesa de trabajo para hacer el seguimiento correspondiente”.

“Además, los incrementos en los fondos sociales y en los temas salariales fueron otro logro de las dos partes. Se hizo de forma concertada y debemos sumar también la prima de retroactividad que se firmó y será entregada en el mes de octubre por $550.000. Hace referencia a un incremento salarial desde que se venció la convención anterior y hasta la firma de esta nueva”, agregó.

En la convención también se tocó el tema de la protección a la productividad con la presencia del hongo Fusarium Raza 4 Tropical que ataca actualmente la zona de La Guajira y hubo claridad en cuanto a dejar sentada una cláusula en la que se comprometen a abordar el tema desde la prevención y concientización entre todos los actores: empresarios, trabajadores y sector público, con medidas de bioseguridad acertadas que eviten mover el hongo de una región a otra, dado que este se encuentra en el suelo y pueda llegar así al Urabá.

El presidente (e) de Augura, Émerson Aguirre Medina, manifestó que “ya se entregó un parte de tranquilidad porque en la región bananera de Urabá no tenemos presencia del hongo Fusarium Raza 4 Tropical. Solo se ha detectado en siete fincas de la zona de La Guajira, y se está trabajando de la mano del Gobierno Nacional para hacer la contención en esas tierras. Realizamos monitoreo al total de hectáreas en Magdalena y Urabá, y al día de hoy no hay presencia del hongo en estas zonas del país”.

A todo lo anterior, los productores y trabajadores agregan que una de las necesidades más apremiantes de la región para mejorar la productividad y garantizar la estabilidad futura es un distrito de riego y drenaje. Esperan que haya apoyo del Gobierno Nacional para que dicho proyecto se pueda lograr.

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