Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Una contracción drástica de los balances de los bancos europeos durante los próximos 18 meses podría poner en riesgo la estabilidad financiera y el crecimiento económico en Europa y más allá, según los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En su Informe Global de Estabilidad Financiera, publicado el miércoles, el Fondo advirtió que los bancos europeos tenían pensado reducir sus balances por US$2,6 billones durante ese período. A no ser que los funcionarios mejoren sus respuestas de política económica, dijo el FMI, los bancos europeos dejarían de lado el 7% de sus activos antes del fin de año.
El FMI espera que la mayoría de la pérdida de apalancamiento provenga de la venta de títulos y activos no-centrales. Sin embargo, también pronostica que la oferta de crédito se reducirá por 1,7%, a medida que los bancos reducen los préstamos a los negocios y los hogares, golpeando así a un sector amplio de la economía.
Luego de examinar los esfuerzos realizados por los 58 bancos más grandes del continente para aumentar sus proporciones de capital, deshacerse de negocios que no generan suficientes ganancias y reducir su dependencia en el financiamiento proveniente del mercado interbancario, los analistas del Fondo predijeron que el proceso de reducir el apalancamiento sería más severo de lo que se había anticipado.
Mientras que reconocieron que los balances debían reducirse luego de los excesos financieros que se dieron en la etapa previa a la crisis, el FMI lanzó la advertencia de que el riesgo de “una reducción del apalancamiento sincronizada y de gran escala” podría desencadenar inestabilidad financiera y golpear el crecimiento económico.
“El trasfondo tan incierto de la política europea está llevando a los bancos a encogerse, incluso si evitamos una reducción dramática y desordenada de crédito”, advirtió Huw Van Steenis, el analista de banca de Morgan Stanley.
El Fondo dijo que mejores políticas, como considerar más relajamiento monetario por parte del Banco Central Europeo y reformas estructurales más profundas, así como adelantar más rápidamente la reestructuración y resolución de los bancos, podría generar una contracción más pequeña, de 6%, en los balances de los bancos, que aumentaría el crecimiento de la Eurozona por 0,6%.
José Viñals, el director del departamento de mercados monetarios y de capital del FMI, dijo: “La llave es recapitalizar, reestructurar y resolver”.
“La reestructuración es fundamental”, dijo Viñals, y añadió que los bancos que “no son viables” tendrían que cerrarse.
Viñals dijo que la región que resultaría más golpeada por la reducción del apalancamiento sería la Europa emergente, pero otros mercados emergentes también se verían afectados.
“Mientras que los mercados emergentes suelen tener barreras de política económica significativas, un choque externo como éste podría generar más inestabilidad mundial si se combina con debilidades locales”, dijo Viñals.