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El comportamiento del precio internacional del café, influenciado por la caída de la demanda de materias primas en China y por la incertidumbre que han generado los anuncios de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre el desmonte progresivo de los estímulos a la economía, todavía se resiste a tomar el camino de la recuperación. Muestra de ello es que el precio promedio de la libra del grano en los mercados no superó la barrera de US$1,20 durante julio, según los cálculos de la Organización Internacional del Café (ICO, por sus siglas en inglés).
Tan sólo durante junio, asegura un reporte de la ICO, el precio del café colombiano cayó 6,8% para ubicarse en un promedio mensual de US$1,47 por libra. “Es el promedio más bajo de los últimos cuatro años”, indica el informe. Esta tendencia se mantuvo durante julio, lo cual se ha visto reflejado en el valor interno de la carga del grano, que el viernes cerró en $446.875 (un registro similar no se veía desde mayo de 2008).
“Dadas las tendencias actuales de los precios, los agricultores tienen un incentivo cada vez menor para invertir en sus cultivos. Esto podría tener un impacto negativo en la producción y en la calidad durante los próximos dos años. Podría resultar en una mayor volatilidad del grano”, indica un aparte del informe de la ICO, donde también se asegura que pese a lo anterior, en 2013 se ha visto un incremento en los volúmenes mundiales de café (entre octubre de 2012 y mayo de este año, la demanda se ha cubierto con 75 millones de sacos).
“El tema de los precios continúa siendo malo. La tendencia de la tasa de cambio no siguió hacia los $1.950”, comentó el presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport), Carlos Ignacio Rojas. Sin embargo, sabe que si la cotización del grano colombiano en los mercados se mira en una perspectiva de largo plazo, los promedios han venido oscilando entre US$1,15 y US$1,20 por libra. “Hay que ser conscientes de que no se verán de nuevo registros de US$3 por libra”.
Aunque a los cafeteros se les está entregando un subsidio de $165.000 por cada carga de café que se comercialice —ya se han desembolsado $542.000 millones, de un total de $900.000 millones—, Rojas sostiene que el nivel de los precios internos apenas les da a los caficultores para mantenerse a flote. Pese a esto, comenta que los datos preliminares de producción del grano correspondientes a julio van encaminados dentro del propósito de la Federación Nacional de Cafeteros de llegar a los 10 millones de sacos al cierre de este año, tras tener un regular 2012 con apenas 7,7 millones.
“Con la actual situación, estamos muy preocupados. En el contexto internacional, la producción cafetera brasileña resultó muy alta; el daño en Centroamérica no fue tan grande. Todo está en contra de los cafeteros colombianos”, comentó José Eliécer Sierra, presidente del Comité de Cafeteros de Antioquia, quien está convencido de que en las zonas productoras del grano hay pesimismo en este momento y que es probable que miles de caficultores vuelvan a paro el próximo 19 de agosto.
Pese a los vientos de paro, el Banco de la República en un reciente informe sobre el desempeño de la economía colombiana presentado al Congreso, asegura que en lo que resta de este año “se prevé una significativa recuperación del sector agrícola, principalmente por el café cuya producción creció en el primer trimestre de 2013 alrededor de 19%, y entre abril y mayo reportó una expansión cercana al 50%”.
Este lunes, los representantes del Movimiento por la Dignidad Cafetera, el vicepresidente Angelino Garzón, el ministro de Agricultura, Francisco Estupiñán y el gerente de la Federación de Cafeteros, Luis Genaro Muñoz, se reunirán de nuevo para revisar el cumplimiento de los acuerdos logrados con los representantes de la caficultura el pasado 8 de marzo en Pereira. Así lo habían hecho ya el pasado 17 de julio, día en el que se levantaron de la mesa.
Durante la reunión, se expondrá el tema de la sistematización y ejecución del mecanismo para pagar el subsidio a los cafeteros en el momento en el que se venda el café; además, se terminará de debatir la estructuración del plan de choque para que los subsidios lleguen a los caficultores más pequeños.
También, durante este encuentro se revisarán una vez más otros puntos como la flexibilidad para el pago de créditos y el tema del precio de los fertilizantes.