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Poco después de unas robustas cifras de exportaciones y de una inflación reducida, las cifras recientes dejan muy pocas dudas de que la economía de China se ha recuperado luego de una débil mitad de año. Aunque los analistas aún cuestionan cuán larga podrá ser la recuperación, la reciente fortaleza debería ayudarle al Gobierno a lograr su objetivo del 7,5% de crecimiento este año.
La oficina nacional de estadística dijo el martes que la producción industrial creció 10,4% de un año a otro en agosto, que es un aumento con respecto al ritmo de 9,7% en julio, y superó los pronósticos del mercado. Las ventas comerciales aumentaron 13,4% de un año a otro, que es un aumento con respecto al 13,2% de julio. La inversión de activos fijos, que se expresa en términos de un año al siguiente según la fecha de medición, aumentó 20,3% en agosto, frente al 20,1% en julio.
Los indicadores “confirman una recuperación cíclica en el crecimiento económico de China, que inició en julio”, dijo Louis Kuijs, economista de RBS. “La demanda doméstica ha aumentado recientemente gracias a un continuo y robusto fortalecimiento de la construcción y, en términos de política económica, gracias al primer impacto de algunas medidas para apoyar el crecimiento”.
Hace dos meses, cuando aumentaban las preocupaciones en torno a la economía de China, el Gobierno reveló un “miniestímulo”, recortando impuestos para las pequeñas empresas, aumentando la inversión en el sector de ferrocarriles y reduciendo las dificultades administrativas para los exportadores.
Un aumento en la emisión de crédito al inicio del año también es visto por los analistas como uno de los factores que se hallan detrás de la mejora en la economía. El dinero ha tardado algún tiempo en llegar a su lugar a través del sistema financiero, para fomentar la actividad de inversión.