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Los republicanos de la Cámara de Representantes enviaron al legislador Roy Blunt para que se sumara a las negociaciones tras paralizar esos contactos mediante sus objeciones a un plan de compromiso. Los negociadores desean lograr un acuerdo antes de que abran el lunes los mercados financieros de Asia. “Estoy convencido de que para el domingo tendremos un acuerdo sobre este proyecto de ley que el público pueda entender”, dijo el representante demócrata Barney Frank.
La presidenta de la Cámara, la demócrata Nancy Pelosi, agregó que “estamos logrando avances”, pese a que el viernes los dirigentes de ambos partidos no se reunieron para negociar. Las conversaciones serán reanudadas el sábado. Ni Pelosi ni Frank dieron detalles en una conferencia de prensa ofrecida el viernes por la noche en el Capitolio, aunque hubo rumores de que los demócratas hicieron una concesión.
Pelosi dijo a sus colegas de partido en una reunión a puerta cerrada que la idea de permitir a los jueces modificar las hipotecas para ayudar a los propietarios en bancarrota y evitar el embargo de sus propiedades no figurará en la legislación de emergencia. Esa concesión, tras incluir en un principio los demócratas en el plan la intervención judicial, será clave para que los republicanos, cuyos votos son necesarios en la aprobación del proyecto, se sumen al acuerdo, indicó Pelosi según varios legisladores presentes.
Los demócratas y los funcionarios de la Casa Blanca indicaron además que están dispuestos a incluir la idea de los representantes republicanos de que el gobierno asegure las hipotecas morosas – pero solamente como alternativa, en lugar de reemplazo al enfoque más amplio del gobierno.
Los ayudantes de los legisladores de ambos partidos se reunieron el viernes por la noche en el Capitolio y examinaron línea por línea las propuestas legislativas para que sus patrones puedan negociar el fin de semana. Además, el candidato presidencial republicano John McCain y el demócrata Barack Obama — acordaron el viernes durante su debate que el Congreso debe actuar con premura.
Mientras tanto, fueron conocidos nuevos detalles del desabrido encuentro del jueves en la Casa Blanca. Cuando estaba a punto de concluir el encuentro entre los acrimoniosos legisladores, el presidente George W. Bush sugirió si “¿no podemos salir y decir que todo marcha bien?”. Los presentes, entre ellos McCain y Obama, se negaron en redondo y nada más salir se culparon mutuamente ante la ausencia de un acuerdo.