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“Ha sido un privilegio trabajar como presidente de Standard & Poor’s y estoy orgulloso de lo que esta organización ha logrado en los últimos cuatro años”. Las palabras, escritas en un comunicado de prensa y publicadas el martes en la tarde, son de Deven Sharma, el actual presidente de la agencia calificadora, quien anunció formalmente su intensión de abandonar su cargo y dar un paso al costado el próximo 12 de septiembre. Tras su salida, el mes que viene, el directivo aseguró que seguirá como asesor de McGraw-Hill, matriz de S&P.
Harold McGraw, presidente de la compañía matriz, sentó su propia posición y con cortas palabras se refirió en los mejores términos al ejecutivo saliente. Dijo que era un hombre con “dedicación al liderazgo”, encaminando siempre a la agencia a lograr una mejor posición en el mercado. Y lo recalcó porque “gracias a él la compañía ahora es más fuerte”.
“Como anunciamos a finales del año pasado, S&P ha sido dividida en dos organizaciones separadas: nuestro servicio de evaluación de riesgos y McGraw-Hill Financial (…) Deven nos ayudó a crear ambos segmentos de alto crecimiento y ahora estaba listo para nuevos retos, así que empezamos el proceso para identificar a un nuevo líder”, agregó McGraw. Y fue aún más enfático en que “S&P continuará produciendo calificaciones comparables, con visión de futuro y transparentes”.
Sin embargo, son varios los medios de comunicación que han especulado sobre esta noticia y han visto el anuncio como el resultado de la presión que la Casa Blanca ejerció sobre la compañía luego de que, bajo el liderazgo de Sharma, tomara la decisión de reducir la calificación de la deuda de Estados Unidos, la primera economía mundial y que conservaba su AAA, para dejarla en AA+.
También se contempló que la decisión había sido tomada para que S&P no perdiera credibilidad y respeto, pues justamente en sus manos también estuvieron las evaluaciones de la seguridad de las hipotecas ‘subprime’, un grave error que condujo a la que fue consideraba una de las más importantes crisis financieras de la historia reciente de Estados Unidos y que generó una investigación del Departamento de Justicia del mismo país por errores de juicio.
A esto se sumaban los constantes pronunciamientos de funcionarios del gobierno de Barack Obama, quienes recalcaron en varias oportunidades que la competencia y credibilidad de los distintos análisis de S&P debía ser cuestionada si se tenía en cuenta que habían sido encontrados errores estadísticos y de cálculo en los informes y estimaciones de la deuda de Estados Unidos.
McGraw-Hill, de acuerdo con la agencia Efe, le dio la bienvenida al que será el nuevo máximo responsable de la agencia de calificación a partir del mes que viene. Se trata de Douglas Peterson, quien manifestó por su parte estar ansioso por empezar a “liderar al equipo y continuar expandiendo la empresa en todo el mundo”. Peterson tiene 53 años y es el actual jefe de operaciones de Citibank, la unidad bancaria de Citigroup.