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Como estaba previsto que sucedería antes de terminar el año, el Gobierno Nacional declaró el miércoles la emergencia social, que busca garantizar la sostenibilidad del sector salud en el país.
El anuncio lo hizo el ministro de la Protección Social, Diego Palacio, quien manifestó que la declaratoria busca mayores recursos, elevar la eficacia y la racionalidad en el manejo de los dineros, fortalecer la lucha contra la corrupción y mejorar la equidad en la prestación de los servicios del sistema de salud.
Anoche, el Gobierno expidió los primeros dos de cuatro decretos de emergencia social. Uno de ellos permitirá descongelar $1,4 billones de ese sector, a través de instrumentos jurídicos especiales que permitirá movilizarlos de cuentas bancarias para que, según Palacio, “puedan convertirse en prestación de servicios, invertirse en medicamentos, insumos y salarios”.
Además, para enero los ministerios de la Protección Social y Hacienda propondrán nuevos tributos para conseguir recursos adicionales. El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, manifestó que se estudian alternativas como aumentar los impuestos a juegos de suerte y azar, licores, cerveza y cigarrillos, que generarían entre $800 mil millones y $1 billón para estabilizar el sector. Entre el 12 y el 22 de enero estarían reglamentadas las disposiciones.
El presidente Álvaro Uribe había anticipado la implementación de la emergencia social durante la 54 Asamblea de Gobernadores, que se realizó en Manizales el 19 de noviembre pasado, en la cual los mandatarios locales pusieron sobre la mesa una deuda de $500 mil millones con las Empresas Promotoras de Salud (EPS), ante los costos generados por las coberturas que se ven obligados a financiar porque no están incluidas en el Plan Obligatorio de Salud (POS).
Situación similar viven las EPS privadas, a las que el Fondo de Solidaridad y Garantías (Fosyga) les debe $800 mil millones, también por tratamientos no incluidos en el POS, de acuerdo con la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi).
Se espera que con las medidas la salud comience a ver salidas a la crisis de recursos que la tiene al borde del colapso.