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Con los nervios de punta transcurrió la jornada anterior en el mercado accionario colombiano. El día comenzó oscuro, ya que la semana previa el presidente del Banco Central Europeo había asegurado que haría lo necesario para preservar el euro, provocando una especial atención hacia la más reciente reunión de política monetaria en la que se esperaban decisiones concretas para estimular a la economía; medidas que por lo menos ayer no se tomaron, desalentando el optimismo de los inversionistas que tampoco vieron en el encuentro de la Fed el tan esperado plan de estímulo sobre el cual tanto se estaba especulando. Lo anterior produjo desvalorizaciones en las acciones, con importantes descensos en índices como el DAX de Alemania, que descontó un 2,20%.
Por supuesto, Colombia no fue ajena a la situación, pero al factor externo se sumaron fundamentales (noticias que impactan a los activos listados en bolsa) locales que aumentaron el nerviosismo de los inversores. Por un lado, la Superfinanciera ordenó la suspensión de negociaciones por seis días hábiles en las acciones de la Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) como una medida preventiva de protección a los inversionistas, luego de la impactante caída del 77,65% que sufrieron estos activos en la jornada del 1º de agosto, y a la espera de que la compañía y sus accionistas expliquen con profundidad al mercado la situación general de la empresa y las razones del fuerte movimiento bajista que tuvo la BMC en la bolsa.
No era para menos. Sólo por citar un ejemplo hipotético, si el martes alguna persona tenía 3.800 acciones de la Bolsa Mercantil, por un monto total de $9’785.000, a un precio de $2.575 cada una, el miércoles en la tarde esas mismas acciones sólo sumarían $2’021.600, ya que el precio de cierre antes de la suspensión fue de $532.
Por otro lado, Petrominerales reportó unos resultados corporativos correspondientes al segundo trimestre que fueron castigados fuertemente con un duro retroceso del 19,25% en la acción, ya que las utilidades netas descendieron 65% frente al mismo período de 2011, producto de una menor producción y bajos precios del petróleo.
Por último, Bancolombia anunció una disminución del 8% en su utilidad neta durante el segundo trimestre, impulsando sus acciones más de 3,5% a la baja, y todo lo anterior sumado se tradujo en un pérdida del 1,37% en el IGBC hasta los 13.486 puntos.