
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Una serie de factores se combinaron para que el último día en el que operan los mercados esta semana comenzara con una fuerte volatilidad: a esta hora la tasa de cambio sube más de $40 y sitúa alrededor de los $2.990, además los precios del petróleo caen más de 1% llevando al WTI hasta los US$46,16 y al Brent a los US$47,70.
El primer impulso vino por la mejora en el reporte de ventas minoristas en la economía estadounidense, lo que incrementa las expectativas de que la Reserva Federal subirá su tasa de interés en junio. El optimismo llevó a que a que el dólar tuviera su mejor valorización en dos semanas frente al índice de monedas fuertes, lo que produjo que el peso se devaluara y que la tasa de cambio este cerca de alcanzar los US$3.000.
El otro choque vino por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP): el organismo advierte que se viene un exceso de producción de crudo, en especial por el bombeo que ha venido realizando Irán tras la liberación de sus exportaciones. En abril de 2016 la OPEP produjo 32,44 millones de barriles, 188.000 barriles más del registro de marzo pasado.