Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Lina Montoya es la directora Ejecutiva de Interactuar, una organización financiera que se enfoca en pequeños créditos a emprendedores en su fase inicial. Pero, más allá de si la gente está o no pidiendo plata prestada -dice que los colombianos son buena paga- advierte sobre las consecuencias que traerá en el mediano y largo plazo la reforma laboral, pues estima que los costos salariales subirán un 34% y se elevará la informalidad en un 14%, teniendo en cuenta que es un sector que representa el 95% del tejido empresarial colombiano con 5 millones de micronegocios, los mismos que general el 64% del empleo nacional (de esta cifra, cerca del 80% del empleo generado es informal).
En entrevista con Emprendimiento y Liderazgo de El Espectador, habla no solo de lo que ella llama falta de políticas públicas para este nicho económico, sino del mal mensaje que ese tipo de reformas están enviando pues, asegura, no se puede medir al gran empresario, que tiene músculo financiero, con la misma regla que se mide a un tendero o peluquero o vendedor de alimentos en un supermercado que puede generar uno, dos o máximo tres empleos.
Ustedes llevan más de 40 años y han trabajado con más de 450.000 microempresarios, además, tienen “la primera escuela de negocios para la microempresa urbana y rural” con programas de aceleración para su crecimiento. Ustedes son un buen medidor de ese segmento de la economía que conforma más del 90% del tejido empresarial colombiano. ¿Qué está pasando con la más pequeña empresa del país?
Nosotros estamos un sector en Colombia que mueve la economía, que es la microempresa, estamos hablando de ese 95% que mueve Colombia, que es nuestro tejido empresarial, que está hecho de los emprendedores que salen por oportunidad o por necesidad, y que genera más del 67% del empleo.
Hoy afortunadamente estamos viendo una reactivación económica, estamos viendo que se están moviendo los negocios, pero también parte de la resiliencia que tiene el sector.
Es decir…
O sea, un empresario en este mundo tiene una movilidad que otros probablemente no tienen, y eso puede ser una ventaja, pero en otros contextos puede ser una desventaja. Una ventaja es porque no tienen opción de parámetro: toca, entonces yo creo que: ¿Por qué a Colombia le sigue yendo bien a pesar de? Es porque somos unos tesos, porque salimos, porque trabajamos, porque no hay opción. Pero, ¿qué pasaría si no fuera a pesar de, sino con? Si el entorno nos habilitara, nos ayudara, si de verdad pusiéramos la mirada en esas personas y en esas empresas que nos están en realidad moviendo la economía.
Para leer: Cómo iniciar mi negocio en redes sociales y no fallar en el intento
Entonces el mensaje que queremos mostrar desde Interactuar, y especialmente para la discusión hoy central del país y para dónde vamos en esta discusión, es: ¿Dónde están esas apuestas de verdad que inviertan en este sector? Apuestas como: no podemos seguir siendo un país del todo o nada, o cumple la norma al 100%, pero las diseño pensando solamente en un sector empresarial, en la gran empresa, en la gigante, en la que puede, pero nos olvidamos que esa misma ley le va a caer a la pequeña y es que probablemente podemos ir hacia una regresión.
Hay empresas que se están cerrando, hay empresas que se mueven de la formalidad a la informalidad dependiendo del entorno, y nosotros no podemos seguir en Colombia como unas veletas que entonces tenemos jornadas o temporadas de informalidad y otras dependiendo de ese entorno habilitante, en la formalidad.
Hay empresas que se están cerrando, hay empresas que se mueven de la formalidad a la informalidad dependiendo del entorno, y nosotros no podemos seguir en Colombia como unas veletas que entonces tenemos jornadas o temporadas de informalidad y otras dependiendo de ese entorno habilitante, en la formalidad. Colombia necesita empresas que puedan seguir creciendo, que sean competitivas, que generen empleo de calidad y que de verdad generemos bienestar social.
Hace unos meses los números no iban bien, pero ahorita veo la realidad de otra forma en materia macroeconómica: la inflación por fortuna está cediendo, el desempleo, digamos, va mejor, en un dígito; y uno diría que de una u otra forma, pues, no está tan mal como yo mismo lo había visto hace unos meses. Usted habla de la resiliencia de los empresarios, estoy de acuerdo, esa es la historia económica de Colombia, les toca o les toca, pero, ¿de verdad todo está tan mal? Obviamente, desde la base de lo que ustedes conocen que es la microempresa…
A esos indicadores que te refieres hemos visto una mejor actividad económica y lo vemos porque nuestros empresarios están vendiendo, están pidiendo crédito, se ha reactivado el crédito, algo que es importante, lo están pagando, están mejorando la calidad de la cartera, lo cual es muy positivo. En el corto plazo no está tan grave cuando tú te vas y dices no, pero hay dinamismo,.
Pero cuando yo le hago un doble clic a algo que es si nos va a llevar a que seamos un país más competitivo, si va a haber más oportunidades hacia adelante o en qué país nos vamos a convertir, si estamos viendo una regresión en algo, y es cuando tú le haces doble clic a esa cifra de empleo o de desempleo, ¿en dónde está creciendo? En el informal.
Una historia inspiradora: El emprendedor que, con educación, ha impactado a más de 52.000 niños y niñas
¿Y quién está generando ese empleo informal? La microempresa. Las personas que se quedan sin ese trabajo formal o que no acceden, pues es que los colombianos salimos a trabajar y salimos a montar empresas, salimos a vender por catálogo, vendemos aguacates, vendemos arepas, nos metemos al negocio del primo, del vecino, del tío, hacemos lo que sea porque tenemos que llevar comida a la boca.
Ahora, ¿qué necesitamos? Tú que sabes tanto emprendimiento, está bien esos negocios de subsistencia, pero ¿qué necesita Colombia? También necesitamos negocios que estén en sectores de calidad, que puedan generar productos y servicios, que puedan crecer, que puedan acceder no solamente a un microcrédito como el que podemos otorgar nosotros, pero que puedan después acceder a otros productos, que puedan crecer, que puedan contratar y eso es lo que no estamos viendo con buena perspectiva.
O sea, en muchos casos en conversaciones con nuestros empresarios, si bien pueden estar vendiendo más o no, dicen: voy con cautela, no me quiero volver a estrellar, la post pandemia nos dio muy duro, es decir, para muchos sectores la pandemia fue maravillosa, otros que no, pero después tuvimos una embriaguez post pandemia, que es que teníamos ahorros, salimos a consumir, salimos a vender, muchos nos embriagamos y después nos vino la caída, entonces estamos mejor, con cautela, me preocupa el mediano y largo plazo: ¿qué tipo de empresas queremos tener en Colombia?
Esa postura está interesante, no se queda en la coyuntura y sobre todo cuando indaga qué nos vamos a comer en la cena y no solo en el desayuno. Hay que poner sobre la mesa entonces la reforma laboral. La ANDI hablaba de destrucción de empleo basado en un informe del Banco de la República, de 400 mil empleos destruidos a futuro, en todas las capas: la grande empresa, la mediana y por supuesto que en la micro. Pero el gobierno soltó otro informe para hablar de la creación de 90 mil puestos de trabajo. Entonces quiero que ustedes nos digan, desde su óptica, ¿cuál va a ser el impacto de una reforma laboral que pone horas extra después de las 7 de la noche, recargo dominical al 100 %, entre otras? ¿La micro y la pequeña empresa eliminará puestos de trabajo para poder cumplir con esa formalidad? ¿O se va a navegar hacia la informalidad?
Así es, yo creo que un mensaje central es que cuando nosotros estamos hablando de equiparar el campo, de equidad y de inclusión, no podemos creer que lo mismo aplica para todos. Entonces el mensaje nuestro es: ¿dónde está la gradualidad de nuestras reformas? No existe. Entonces vamos a la reforma laboral que tú mencionas: a un empresario le pedimos el todo o nada. Si usted va a tener un empleado formal estas son las condiciones, estas son las horas laborales y todo lo que ya sabemos de la reforma laboral. Ahora vayámonos a un contexto de una microempresa, pero vámonos más a un contexto de una familia, te lo quiero poner un ejemplo:
Una familia donde hay una persona empleada formalmente, un caso de una familia clase media-baja, donde el esposo trabaja en la construcción y recibe un salario y está formalizado, se puede ganar uno, dos, o tres salarios mínimos con todas sus prestaciones, o un celador y tiene recargos nocturnos y recargos dominicanos. Esa persona llega a la casa feliz: mija, aprobaron la reforma laboral, me van a pagar más el domingo, me van a pagar más la noche y la señora celebra, pero la señora no se da cuenta de que tiene un taller de confección donde emplea a dos señoras y tenía mucha intención de empezar a pagar la seguridad social: ¿Qué hace esa señora con esas dos empleadas?
No la deje pasar: La startup que le compite a los bancos con IA y atención rápida a emprendedores

Y esa misma casa, pueden acceder a los mismos beneficios, es muy probable que esta señora nunca se jubile por su trabajo, es muy probable que no cotiza su seguridad social, y es muy probable que las dos empleadas que tenga nunca las vaya a formalizar, que si tiene que hacer un entregable el lunes, mijita, hay que trabajar el domingo. ¿Les va a pagar el recargo dominical? No, no se puede. Entonces tenemos una dualidad en nuestra misma condición colombiana, que donde unos celebran otros ni siquiera se han dado cuenta de que no hay nada que celebrar o que hay muy poco que celebrar.
Entonces ahí es: listo, no es el todo nada, ¿cómo hacemos para que estas dos cosas prosperen? El gran empresario, el que puede pagarlo, el que tiene las condiciones, sí, genera esas buenas condiciones. Pero si usted está empezando, usted tiene un negocio, cómo puede hacer una gradualidad en eso, cómo no le exijo todo, de cero a todo, y puedo incentivar unos aportes graduales a la seguridad social, puedo incentivar mecanismos de formalización y pago parafiscales.
Pero eso en números, ¿cómo lo ven?
Pues la reforma laboral como está planteada termina afectando directamente esa base productiva del país que es la microempresa. Unos datos recientes de ANIF nos mostraban que en costos no laborales más o menos los costos se pueden estar subiendo entre un 17 y un 34 %. Eso puede aumentar mucho la informalidad, que puede ser hasta un 14 %. Eso es retroceder en mucho avance que ha tenido el país. Y esto no es cualquier dato porque es un golpe fuerte a los miles de pequeños empresarios que ya operan exactamente con lo justo.
El comercio puede ser uno de los sectores más afectados, allí está el 40 % de los microempresarios del país. Los recargos por trabajos nocturnos, dominicales o festivos pueden obligarlos a recortar horarios, despedir empleados o incluso retroceder, seguir en la informalidad. Entonces, mirando este panorama y lo que le queda a la microempresa, que es la hoy mayor generadora de empleo del país, sí estamos viendo que esas mayores cargas pueden generar más informalidad y la contrastamos con lo que ya está ocurriendo en el país, que el 55 % de los empleos que hoy tenemos son informales y que de acuerdo son estimaciones de ANIF, también 7 de cada 10 nuevos empleos en Colombia se están generando en la informalidad.
No veo una reforma laboral que haya pensado en esa población y en estas empresas que son las grandes generadoras del país y que de verdad cobijan a la mayoría de las personas que necesitan un empleo digno. Yo creo que pensar en unas reformas que sean graduales, que le permitan a la microempresa formalizar paulatinamente, deben ser consideradas en este tipo de reformas, deben ser consideradas también como política económica y social del país.
Recomendada para leer: El joven emprendedor que creó un negocio de helados hechos con verduras nacionales
Y si ya no vamos a todo lo otro: la facturación electrónica, que si la formalización, por ejemplo, los permisos para negocios de restaurantes, porque uno de los sectores que más se va a ver afectado va a ser hospitalidad, turismo, restaurantes, todos los que trabajan en eso.
Una invitación: camine por la séptima, camine por un barrio de Bogotá o Medellín o la el que tú escojas en Colombia, qué encuentras: que es la microempresa en sectores de comercio, que tienen que abrir después de las 5 que es cuando la gente sale a comprar; están en restaurantes que trabajan fines de semana y nocturnos; entonces, ¿Contra quién estamos legislando? Y lo que va a pasar es que estamos tan tranquilos que las personas dicen: pues, igual, yo voy a tener que abrir, y van a abrir y van a seguir contratando, vamos a seguir generando empleo informal, yo no sé los 90 mil de donde salen, si están contando con ese empleo informal, lo que siento que nos estamos alejando es que uno de los grandes motores de empleo de este país se está alejando de la generación de empleo de calidad, que es donde debería estar la gran discusión. Dónde y quién hoy está generando empleo de calidad.
Hace 15 días hablaba con la gente de otra organización financiera muy grande que hizo un estudio muy completo y me contaban de cómo cuando una persona, micro negocio, accedía al crédito formal, una de cada tres personas puede salir de la pobreza. Y, además, los alejaban del gota a gota. ¿Con este escenario que analizan ustedes? ¿Cómo ven eso? ¿La gente que ya salió va a volver a caer en esos ratios de pobreza?
Ahí hay que aclarar: la informalidad no es ilegalidad, y las microfinancieras hemos trabajado siempre con iniciativas empresariales y emprendimientos, y negocios que tienen una actividad que es lícita. El hecho que no tengan por ejemplo una cámara de comercio o no hayan sacado el Rut, o no tengan el empleado formal, no quiere decir que no puedan acceder a un crédito formal. Que uno quisiera que tuvieran un marco de formalidad para que accedan a mayores mercados, etcétera, lo que les trae el marco de la formalización, que es potenciar esos negocios, eso es otro cuento.
Nosotros en nuestra actividad estamos llamados a trabajar con las personas que tienen una iniciativa productiva, privada, que tienen un negocio, entonces el acceso al crédito va a seguir existiendo especialmente de entidades como nosotros, para eso estamos llamados, para hacer esa inclusión productiva. ¿Qué es lo que vemos? Que debe haber unas políticas que acompañen ese acceso al crédito, porque en últimas cuando esa empresa va creciendo, uno lo que quisiera, y yo quiero ponerte como otro símil que me gusta acompañar como en esta idea de la gradualidad, es: cuando tú arrancas y tus hijos empiezan y están en primero de primaria, tú no les vas a hacer un examen de décimo de bachillerato, o sea, hay un proceso de crecimiento y una gradualidad, tú lo vas entrenando, vas aprendiendo y después se va complejizando y ya cuando llegue a la universidad, le exige todo.
Esta le ayudará: Paso a paso para hacer un negocio digital creando una página web desde cero

Eso le pasa al empresario, esa es la ruta del empresario: arranca, entiende qué es manejar ese negocio, qué es separar las cuentas de su casa, qué es manejar un crédito formal, qué es manejar una actividad productiva. El empresario es muy bueno en ese hacer, pero el conocimiento empresarial requiere unas habilidades de toma de decisiones, cómo contratas, cómo te endeudas, cómo inviertes, todo lo que es como todo ese compendium. Ahí lo que nosotros miramos es si yo estoy acompañando en ese crecimiento, qué te voy entregando y qué te voy exigiendo. Y en la medida que tú te vas graduando, tú ya vas teniendo. Entonces eso mismo en todo el complejo de la formalización.
En cuanto al acceso al crédito, eso es lo que nosotros deberíamos ver, o sea, una forma de medir que estamos haciendo bien la tarea es que las personas se gradúen del microcrédito, que vamos a ver probablemente que si las personas y estos negocios no evolucionan en el sentido que, digamos, que no hay una formalización empresarial, que no están haciendo el tema tributario, que no están haciendo los estados financieros, o que no van a llegar por ejemplo a una graduación del crédito, que lleguen a un banco o lleguen a unas líneas de crédito diferentes al microcrédito. ¿Puede acceder ya a una línea comercial o no puede acceder a una línea un leasing o puede acceder a exportar? Si no no acompañamos el crecimiento empresarial no va a haber graduación del crédito. Nosotros aspiramos en Interactuar: nos quedamos chiquitos para ellos, ya crecieron, su crédito es pequeño para ellos, su crédito es costoso para ellos…
Porque es microcrédito y ya tienen como la palanca para moverse con una tasa más baja…
Exacto, entonces ahí lo que nosotros tenemos que traer como sistema es no es solamente herramientas de crédito, son herramientas que el crédito acompaña ese crecimiento y como tú ya lo dices, mejora condiciones socioeconómicas de las familias, pero también cuando tú miras qué ha pasado alrededor, es que alrededor de esos emprendimientos y la mayor probabilidad de que crezca es porque hay también formación empresarial, que es la segunda palanca que nosotros trabajamos: el crédito si es esa gasolina, ese empuje, lo que necesita ese emprendedor, ese empresario; pero también hay que irlo acompañando en cómo toman mejores decisiones
Si en eso no nos ponemos manos a la obra, que eso también quisiera ponerlo sobre la mesa: ¿Dónde están las políticas públicas más allá de una educación financiera básica?
Ese era otro capítulo interesante en ese informe del que les hablaba y era del tema de la educación financiera. Cuando un microemprendedor tenía acceso a educación financiera su negocio cambiaba por completo y su contexto cambiaba por completo. ¿Qupé pasa. en su casao, cuando un microemprendedor accede a educación financiera para saber manejar los recursos?
Mira, y nos gusta hablarlo, incluso en alguna conversación con el superintendente se lo exponíamos de esta manera: la educación financiera es muy importante, es decir, yo cómo manejo mi crédito, cómo separo mis finanzas personales, a qué me dedico, qué es ahorro, pero para el empresarismo tenemos que trascender la educación financiera básica a una educación empresarial, porque es que un buen empresario, un buen emprendedor, para que los negocios crezcan y para que las empresas crezcan, hay que tomar decisiones informadas, hay que saber contratar, hay que saber establecer procesos y todo eso es una educación empresarial, que es lo que ha hecho Interactuar a lo largo de los años, y es entregarle a los empresarios cómo tomar esas decisiones que harán que su negocio crezca y se fortalezca. Entonces es un pasito más que la educación financiera per se.

La educación financiera a ti como persona natural, a mi como persona natural me sirve, pero cuando tú estás hablando ya de una empresa, ¿Quién toma esas decisiones? Y no son solo financieras. Entonces, creo que ahí necesitamos también un entorno, una política que diga: listo, ¿cómo vamos a invertir en este material? ¿Quiénes son los actores que están llamados? Hay algunos que lo hemos hecho por convicción toda la vida, porque es nuestro propósito. ¿Cuál es el papel de las cámaras de comercio? ¿Cuál es el papel de las Secretarías de Desarrollo Económico? ¿Cuál es el papel de los Ministerios de Desarrollo Económico y de Planeación Nacional? O sea, siempre hablamos de las grandes empresas, y tú das por sentado que la gran empresa tiene cómo contratar un gran gerente, un gran estratega. En la microempresa es una persona, máximo dos, que tienen que hacerlo todo. Ahora, ¿tú que les entregas de capacidades para que ellas puedan, de verdad, crecer esos negocios?.
¿Qué quisieran ver ustedes como política pública desde los aprendizajes que tienen? Y lo digo porque, por ejemplo, uno va a mirar Innpulsa, pues yo no sé qué pasa allá, no tiene gerente….
Yo tampoco.
Igual con Colombia productiva, en las mismas. Yo pedí hablar con la ministra, no me la han puesto al teléfono para entender qué pasa. Un montón de agremiaciones, empezando por Andi del Futuro, se preguntá qué está pasando con Inpulsa, que era el articulador, y de una u otra forma, como en el que uno se imaginaría que es el que tiene que tirar línea para la política pública de la micro, pequeña del emprendimiento en general Pero no, pues no, no lo está viendo ahí. Entonces, ¿cómo creen ustedes que se debería aterrizar esa política pública para que se entienda el emprendimiento, para que se entienda que no tiene que jugar con las mismas reglas que los grandes empresarios afiliados a la Andi?
Lo primero es que siento que se debe reconocer a la microempresa como un sector en sí mismo. Parte de un engranaje más grande, pero a veces lo que yo siento es que nos hemos perdido como en lo que es como taquillero. Sí, necesitamos empresas de alto impacto, necesitamos innovación en tecnologías, necesitamos innovaciones grandísimas, pero no podemos descuidar el 95% del sector económico. Entonces, yo ahí veo que no hay un interés desde la política pública, desde cuando se marcan cuáles son las apuestas, la inversión al sector.
Yo te hago un símil. Nosotros invertimos en promedio, en Interactuar, lo que vale un curso de MBA, que es de calidad, que es nuestro modelo más profundo donde intervenimos y trabajamos con los empresarios. Un nivel vale aproximadamente 8 millones de pesos. ¿Quién va a invertir 8 millones de pesos por empresarios? Lo primero no nos da el presupuesto público. Nosotros hacemos lo que podemos con nuestros recursos y con muchos aliados, pero no alcanzamos. Ahora, no pueden ser programas puntuales, entonces tiene que haber un programa que le dé continuidad y una política, que le dé continuidad a qué vamos a trabajar.
Hay unas habilidades de oficio, el Sena hace muy bien su trabajo. Necesitamos mejores panaderos, el Sena es excelente en eso. Pero ¿quién invierte en quien toma las decisiones en el negocio? Yo no veo escuelas de formación en habilidades empresariales y financiales para la microempresa porque las que existen, que son las grandes escuelas de negocios, te exigen el título. Y nosotros tenemos empresarios que han cursado bachillerato, sí mucho, en su mayoría son técnicos, algunos que han sido formados profesionales.

Entonces, yo diría que mi mensaje es, ¿por qué no confiamos en las habilidades de las personas y hacemos una política pública que incentive la iniciativa propia de las personas y su trabajo, y no los por debajee con subsidios? ¿Qué tal si en vez de volcar los subsidios que estamos dando a la improductividad, los volteamos a generación de capacidades de las personas? Y no es solamente educación formal. Yo creo que hoy el mundo está llamado a esa educación permanente que tú puedas aplicar.
Una de las formas que nosotros hemos encontrado de cómo trabajar con estos empresarios es que nosotros tenemos que combinar teoría y práctica. Es decir, ¿qué es lo que logra de verdad cambios? Por ejemplo, podemos un negocio en su estado naciente o alguien que lo viene a hacer, es que yo siempre lo he hecho así mija por 10 años. ¿Usted sabe cuánto gana? Cuando tú le desglosas costes, le desglosas productividad, muchos se dan cuenta que pierden plata con este negocio.
No se habían dado cuenta…
Y darse cuenta es el primer paso para saber qué decisiones voy a tomar. Porque es que si tú no tienes datos, si tú no entiendes a profundidad tu negocio, tú no puedes tomar buenas decisiones.
Pero…. el gobierno hizo con los banqueros, firmó un pacto por el crédito. Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, desde Nueva York, decía que habían ejecutado como el 76% de ese pacto, sin embargo, había un capítulo que no se había podido bien lograr. Y entonces me volteo yo a lo que regularmente le escucho al presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, al entonces gerente de Impulsa, cuando había gerente de Impulsa, y hablaban de esa economía popular. Y ahí sí siento yo que iban en línea un poco con lo que usted está diciendo. El señor de la peluquería, el señor de la tienda, incluso me lo dijo el entonces gerente de Impulsa, me decía, que el emprendimiento no es solo para gente rica. Entonces, ¿qué pasó? ¿En qué momento eso no funcionó? O sea, sientan a los banqueros, les dicen, vamos a destinar 5.2 billones, si no estoy mal, a colocar créditos para economía popular. El presidente Gustavo Petro sale en la emisión televisiva diciendo que no, que los banqueros no habían cumplido. Luego sale el presidente de Bancolmbia diciendo que sí, que sí colocaron. ¿En qué momento no funcionó nada de esto que parecía que sí?
Mira, yo creo que está funcionando, no se ha cumplido la meta. Y eso es claro. Ha habido incentivos importantes para la colocación de créditos de economía popular. Pero no se nos olvide, y ahí te digo para que refresques los temas de marzo del 2023: hubo un cambio importante en las tasas de usura de los créditos de microcrédito. Hoy tenemos cinco tasas. Tenemos cinco tasas de usura.
¿Para microcrédito?
Para microcrédito. Y si uno analiza lo que hizo esa reforma que nació de la superintendencia financiera, supuestamente para incentivar el crédito, ha generado discusiones.
¿Por qué? Porque nos ha sacado de poder servir a los sectores más riesgosos y más costosos. Te voy a poner un ejemplo. Esas cinco tasas son crédito popular productivo urbano y popular productivo rural de 0 a 6 salarios. O sea, es decir, créditos por debajo de 7, 8 millones de pesos entran con unas tasas. Después del productivo urbano, productivo rural de 6 a 25 salarios, está el de mayor monto de 25 a 120 salarios. Si tú piensas, cinco tasas, pero vení, bueno, uno es más riesgoso, menos riesgo, uno más chiquitos. Pero las tasas deberían bailar como para el mismo ladito, ¿no? si están bajando las tasas del Banco de la República, todas deberían bajar. Si están subiendo las tasas todas deberían subir.
Es la razón de ser de la tasa de referencia del Banco de la República…
Te invito a que revises una gráfica de los últimos dos años de esas tasas. Las de los rurales vienen bajando, las de los otros se han mantenido. A veces suben, otras veces bajan. ¿Qué pasa? Como estamos calculando las tasas, hay una apuesta del gobierno porque le prestemos más barato a la economía popular. Es cierto. Qué rico poderles prestar más barato. Pero el capital que tú prestas está caro. O sea, Interactuar hoy, por ejemplo, y te lo pongo en ejemplo propio: yo no tengo captación, soy una entidad no vigilada. Entonces yo no puedo captar del público. Yo me financio con otros bancos o fondos.
Los últimos dos años las tasas estaban altas. Mi capital de trabajo estaba caro. Entonces yo necesito poder operar. Mi modelo es relacional. Yo visito a la persona en la finca. Pero no, que somos muy costosos, que no hacemos el trabajo bien, que las fintechs son espectaculares. Listo, vayan señores fintechs, vayan a la porra con porra y pongan un crédito allá. Ay, muy riesgoso, dicen.
Entonces, lo que ha generado esas políticas que tú le muestras a la gente es que te voy a prestar más barato. Si tú entiendes un modelo de riesgo, si tú entiendes un modelo financiero, a mayor riesgo, pues yo tengo que poder cobrar un poco más.
Quiero entender. Digamos, tiene lógica que si el sector agrícola, que es el más golpeado, tenga una tasa que va bajando. Yo diría que tiene sentido. Para el agricultor tiene sentido que le digan con la política del gobierno “vamos a cobrarle una tasa más barata”. Hasta ahí eso tiene sentido, siendo empático. Ahora me voy a poner en el papel de ustedes. ¿Listo? Yo tengo que colocar ese crédito, me voy a inventar, a una tasa del 10%. Pero a mí me prestaba en Colombia el Banco Agrario, al 12%. Entonces, pues trabajar a pérdida, mejor cambio de negocio, de oficio. ¿Eso es lo que está pasando?
Eso es lo que está pasando además porque tuvimos también unas tasas de mora y unos defaults de créditos en los últimos años que se subieron los índices de cartera vencida en todo el sector. Cuando tú tienes: ¿a cuánto presto? ¿A cuánto me vale la plata? Aquí tengo que sacar mis costos de operación o también mis costos de crédito ¿Cuánto pierdo? Porque hay gente que no te paga. Eso también es la realidad. Estos negocios, en promedio, de 10 personas, ¿cuántas no te van a pagar? Y eso va a pasar. Entonces, si aparte de esto se me sube, entonces yo estoy trabajando a pérdida y generar inclusión es costoso.
Pero lo que iba a ir con este tema de cómo se calculan estas tasas y dónde estamos yendo en las conversaciones, es que cuando anteriormente a la tasa del microcrédito, por ejemplo, no le he calculado las tasas de redescuento de Finagro y de Banco Agrario. Entonces, en esa línea rural, les empezaron a incluir las tasas de redescuento. ¿Quién tiene todos los subsidios? El Banco Agrario.

Pero dile a una persona si es fácil acceder a ese crédito del Banco Agrario. ¿Si es ágil el Banco Agrario? Entonces, nos computan en ese… ¿A cuánto está en promedio prestando el mercado? Que es así como se calculan estas tasas. Entonces, cuando me incluyen a alguien que está no en competencia porque accedo a los subsidios que yo no puedo acceder como operador, que yo no puedo acceder a esos redescuentos, en el caso, por ejemplo, de Finagro, yo no lo puedo acceder porque soy no vigilado. Entonces, yo no puedo competir.
Entonces, hagamos que todos lo podamos usar. Entonces, no manipulemos los precios del mercado, que es que yo creo que ahí es donde estamos teniendo un problema grave en el tema de inclusión. Porque una cosa está bien, saquemos una línea para la economía popular y todas las personas que ofrecen ese tipo de crédito pueden acceder a este beneficio.
A favor, trabajamos bien el Fondo Nacional de Garantías, poniendo las garantías para nosotros poder colocar esto. Pero muchas veces solamente la garantía no mitiga todo el riesgo del costo de operación. Yo creo que es un entorno que es complejo porque hay unas, como decir, unos intríngulis de la operación de esto, que por más que queramos, muchos de los que estamos en esos sectores nos ha ido tocar o bajarle un poquitico el acelerador. Claro, muchos bancos no han podido. Y por eso es que cuando tú ves en la partecita que el pacto por el crédito no ha logrado, es en el más chiquito y el más lejano y el más rural, pero devuélvete a lo que hicieron con las tarifas de interés. Entonces, claro, dicen que el problema son los bancos. No, señores, el problema es que no estamos conversando el mismo lenguaje o pongamos los subsidios para todos, solo para todos y para otros no.
Si estuviera aquí el superintendente o al ministro de Hacienda o a, no sé, es que ni siquiera sé a quién, ¿Qué le dirian? ¿Cómo hacemos para estabilizar esto para que todos juguemos en la misma cancha con las mismas condiciones y no resulten unos jugando con cinco delanteros y otros sin delanteros?
Sí, yo creo que en últimas es una de las discusiones que está sobre la mesa y que, por ejemplo, Colombia Fintech, que algunos han estado comprometidos mucho en la liberación de las tarifas de usuaru. En algunos países ha funcionado, en otros no.
¿Economía de mercado? ¿Que se mueva a libre demanda? ¿Oferta y demanda?
A oferta y demanda.. Ahorita me preguntaste, por ejemplo, el tema de los gota a gota. Es decir, es que si la persona… ¿Cuál es el crédito más costoso? El que no tengo. Cuando tú necesitas plata y por más que vengas yo te digo: no, sabes, no puedo. Es que no me da, no te puedo prestar. En la esquina hay uno que tiene alta disponibilidad. Alta disponibilidad inmediata.
Y una moto también…
Y una moto también. Colombia es un país muy complejo. Es un país absolutamente complejo. Pero hay algo muy bonito que yo quisiera resaltar. Cuando tú revistes ese crédito con acompañamiento, que es como la gran apuesta, que no solamente es la tasa bajita. Y cuando tú le puedes mostrar a un empresario que es la función que hace Interactuar: yo te presto, si, yo soy caro. Pero yo te acompaño. Yo te ofrezco este curso. Yo te acompaño en esa decisión. Hay empresarios que me dicen: no me importa que usted sea más caro. Es que usted me acompaña. Cuando son más grandecitos ya empiezan a medir las ventajas. Es que el mundo financiero es un mundo de riesgo. Y cuando yo no conozco algo, es más riesgoso. Cuando ya lo conozco, le bajo el riesgo. Cuando una persona ya sabe y la conozco, le bajo el riesgo. Los que mandamos las señales del mercado, que un empresario u otro, es menos riesgoso, somos nosotros que lo educamos, lo llevamos.
Entonces, cuando ya esa señal se envía al mercado, ¿y quién le puede prestar más barato? O sea, esa señal hay que mandar. Entonces, creo que la mayor función, más que el banco baje Baja, que si Bancolombia, que si Davivienda, que si el otro, que porque son tan caros, porque no tan caros, porque no le prestan a la economía popular: por qué no invertimos todos en algo que yo he dicho y es bajemos entonces entre todos el riesgo de cada empresario.
¿Cómo le baja el riesgo inherente a un empresario?
Ese riesgo que yo no sé si tu negocio es bueno, si tú sí me vas a pagar bien, si tú sí eres buena gente. Pues con educación, con acompañamiento. Démosle un crédito, pero que ese crédito lo ayude a educar. Es que el crédito solo no funciona. El crédito que para que se compre una máquina y sea más productivo, pues si no va a manejar la máquina qué hacemos. Entonces, en últimas, porque he tenido muchas discusiones de este tema. ¿Usted le presta muy caro a la gente? Sí, muy caro, lastimosamente. Pero lo acompaño. Y mi apuesta es que cada vez, él pueda acceder a un mejor crédito, a un mejor producto, pero porque ese empresario es un mejor empresario. ¿Quién está invirtiendo en que sean mejores empresarios?
La emprendedora tolimense de helados artesanales que creó uno con sabor a achira
Y la otra cosa que también es un tema vital, y que es una cruzada que yo tengo mucho, es lo que más nos cuesta en Interactuar. La gente llega por la plata, pero cuando les decimos: ¿qué es lo que usted necesita? ¿Que le ayudemos con los manejos inventarios? Que voy a surtir para la Semana Santa el negocio. Pero usted tiene el surtido, le decimos. ¿Usted no sabía que el inventario es como uno de los costos de capital de capital de trabajo más caro? Usted no necesita más de nada.
“Pero es que si no ven esto súper surtido, no me van a comprar”, nos dicen. Entonces uno es cómo los educa, ¿cierto? Venga, que es que usted tiene que tomar decisiones, qué le cuesta el costo de capital, tenerlo ahí. Todo eso, todo eso es demasiado importante. Entonces uno, ¿cómo los va llevando? ¿Cómo ya de a poquito? Y la cruzada es: Señores, empresarios, también hay que invertir.
No todo puede ser regalado. Y lo primero que tienen que invertir es su tiempo. “Ah, es que como me voy a ir del negocio dos horitas, ¿y quién vende?» Pues llamen a la vecina que le venda en ese espacio, pero esas dos horas, le aseguro que le saca la rentabilidad más allá de lo que vale un MBA.
¿Cuánta gente están atendiendo? ¿Cómo está la colocación de cartera?¿Hay mucha gente que definitivamente dijo, ya no, no la logro, no puedo, o si al contrario, no sé, los indicadores son positivos?
Llevamos 42 años acompañando empresarios y emprendedores. A lo largo de estos 42 años estimamos que hemos atendido unos 500 mil empresarios en Colombia. Al año estamos atendiendo cerca de 50 mil. Atendemos unos 42, 45 mil empresarios con crédito, con acceso a crédito, y otros 8 mil que vienen en nuestros programas de formación. Nosotros, todos los que accedan a nuestro crédito, tenemos unas capas de acompañamiento básico, que también depende mucho del empresario que lo quiera tomar y asumir, por eso la invitación.
Hemos visto este año una mejoría importante en el apetito por el crédito, las personas están solicitando más crédito, eso es positivo, eso es una señal positiva. Los indicadores de cartera ya vienen mejorando sustancialmente, tuvimos dos años muy duros, pero hoy vemos que las personas están siendo mejores buena paga, pero eso también es del acompañamiento, que nosotros reforzamos mucho en cómo estamos haciendo ese crédito, para qué lo va a utilizar, que sí sea de verdad para una actividad que le va a generar valor, y acompañarlo en todo el ciclo del crédito, que eso es lo más importante para la inclusión, que las personas entiendan cómo usar muy bien esos recursos.
¿Y cómo proyectan el cierre este 2025? Ya entramos en la recta final.
Ya entramos en la recta final, nosotros estimamos cerrar con una cartera cerca de los 400 mil millones de pesos.
¿Subiendo?
Subiendo, sí. Llevamos dos años decreciendo, muy planitos, porque el apetito del crédito, tuvimos dos años que lastimosamente hubo créditos que se tuvieron que castigar, personas que ya no pudieron cumplir con sus obligaciones, pero también uno de los proyectos que tenemos es cómo trabajar más en la inclusión, y seguir profundizando en mujeres con su primer crédito, trabajar mucho con los jóvenes, y hoy también la economía plateada es un tema muy interesante en este ecosistema, y en esta realidad de país que nos estamos envejeciendo, pero hay un potencial empresarial impresionante en las personas experimentadas, y yo creo que poder cerrar también con más aliados que nos acompañan en estos temas de formación.
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚
