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A Marlon Ferreira se le siente la pasión por el cacao, por el chocolate. Y eso que no pudimos entrevistarlo de manera física en los estudios de El Espectador, pues la conversación fue a través de una videollamada, como en los tiempos de pandemia, porque estaba ultimando detalles para viajar desde San Gil a Bogotá y luego rumbo a Madrid, España, tras ser el escogido para representar a Colombia en un panel llamado “Semillas para un futuro sostenible”, organizado por la Fundación Microfinanzas BBVA, que busca entregar detalles de cómo el cultivo del cacao y su posterior transformación al chocolate, está cambiando vidas en varios países de América Latina, como en Colombia, donde están documentados los casos de agricultores que dejaron la hoja de coca y se pasaron al cultivo de cacao. Pero la cereza del pastel está en los invitados y la exposición global que con ellos se tendrá, pues entre los especiales que allí estarán escuchándolos está agendada la Reina de España, Letizia, y el afamado chef y repostero Jordi Roca, catalogado uno de los mejores del mundo y parte del grupo El Celler de Can Roca.
Ganador del Internacional Chocolate Award o Premios Internacionales del Chocolate por la excelencia del cacao que usa para sus productos y también ganador a la mejor microempresa del año en el 2023, Ferreira es el emprendedor detrás de Maluwa y también entrevistado de hoy en este espacio de Emprendimiento y Liderazgo de El Espectador.
Marlon, un apretón de manos virtual. Yo desde Bogotá y usted desde San Gil en Santander…
Hola, Edwin. Muchas gracias por la invitación.
Comencemos por lo que todos queremos saber: ¿Qué es Maluwa Chocolate Company?
Nosotros somos una chocolatería de San Gil, estamos trabajando directamente con productores de ocho departamentos del país, tenemos ocho tipos de barras de chocolate y ahorita estamos trabajando también con nuestra fundación Pinta tus sueños con chocolate. Lo que hace Maluma es trabajar directamente con estos productores, capacitarlos, comprar con prima de sobreprecio y capacitarlos también en procesos de emprendimiento. Nosotros transformamos todo el cacao que nos llega de las diferentes regiones acá en San Gil y producimos barras de chocolate con impacto social, económico y ambiental.
Ese es, ese es el resumen ejecutivo que uno quisiera tener en todas las entrevistas. Vayamos un poco al inicio, tomemos el espejo retrovisor. ¿Y cómo fue que Marlon Ferreira se metió en esto del cacao? Porque entiendo que sus planes antes de ser emprendedor estaban por otra vía. Quería irse por otro lado o más bien militar, naval, si no estoy mal. ¿Cómo fue que comenzó todo y por qué se encaminó hacia el mundo del emprendimiento?
Nosotros empezamos con el tema de chocolate desde el colegio. Yo vendía chocolates en el colegio, como muchos, empezamos en el emprendiendo fundiendo barritas de chocolate, haciéndolo en moneditas, poniéndole arequipe, maní, envolviéndola en aluminio y poniéndolo en una coca, como llamábamos, una tacita. Todas las tardes fundiendo. Yo llegué al colegio del Rosario y esa fue una forma como de integrarse. Creo que el chocolate tiene el poder de unir a las personas y eso fue lo que me pasó a mí. Una vez salí del colegio, tenía, tenía otros planes, como dices, entré a la Armada, a la escuela Almirante Padilla, por unas cuestiones tuve que salir. Y retomé el proceso con el chocolate. Se da cuenta uno que para poder crecer debe aprender. Y ahí fue cuando ingresé al Sena. Yo soy tecnólogo en transformación de cacao de productos de chocolatería industrial de la Escuela Latinoamericana de Chocolatería, que está ubicada en Piedecuesta, Santander. Ahí hice mis prácticas, hice las monitorías, hice la pasantía y me gradué como tecnólogo.
Después de eso también fui instructor del Sena en mi escuela, fui instructor del Sena en el Huila y me dediqué a ser asesor de empresas transformadoras de cacao con diferentes entidades y a trabajar directamente con productores en diferentes departamentos. Y ya después de eso, viendo todo el potencial que teníamos con los diferentes productores que habíamos conocido, con los orígenes, la riqueza tan grande que encontramos en en todo ese proceso de aprendizaje, fue que decidimos cortar el proceso y que no haya tantos intermediarios entre los productores y la empresa. Fue cuando creamos Maluwa, esas son las bases de nuestra empresa, poder trabajar directamente con ellos para que perciban mayores ingresos y su calidad debidamente.
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Usted habló de Maluwa Chocolate y entonces yo hice el ejercicio básico que uno hace hoy en día y es buscarlo en redes sociales. Y me doy cuenta aquí en sus redes sociales, en Instagram, que cuentan un poco ese proceso del cual nos hablan, hablando con los productores, buscando el mejor cacao y transformándolo en un chocolate de excelente calidad que además entiendo no solo vende en San Gil, sino que ya ha podido llegar a varias ciudades de Colombia y además ha logrado exportar. ¿Cómo ha sido ese proceso? Usted dijo algo interesante: el cacao tiene el poder de unir a las personas ¿Y entonces cómo fue que tomó la decisión de tocarle la puerta a esos productores que en países como Colombia han venido cambiando cultivos de hoja de coca por el cacao?
Claro. Incluso desde mi academia, desde el Sena, nosotros recibíamos grupos de 25 o 30 productores semanalmente haciendo cursos intermedios, cursos de 40 horas y llegaban muchos productores con con el dolor: “Pofe, yo tengo un buen cacao, pero lo quiero transformar, quiero ganar mejor. El intermediario siempre se queda con todo. No sé de qué forma hacerlo, no sé qué maquinaria comprar. Me llega un proyecto, pero no sé qué forma aprovecharlo”. Entonces se empieza uno a dar cuenta las falencias que hay en la cadena productiva y que realmente pues los que están en la parte de abajo, deberían estar al lado, pero están en la parte de abajo, son los productores. De esa forma fue que empezamos a construir Maluwa.
Maluwa significa flor de cacao y hace referencia a eso, a que sin las flores la mayoría de las plantas no dan fruto, ¿cierto? Pero sin los productores una sociedad tampoco se mantiene y tampoco prospera. Es ahí donde desde Maluwa nosotros vemos el cacao no solamente como un fin, sino como un medio para poder generar desarrollo no solamente económico, sino desarrollo sostenible, trabajar con jóvenes, trabajar con mujeres, con comunidades, con diferentes personas y organizaciones que hacen parte de la cadena y que pueden fortalecer sus territorios.
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¿Cómo es eso? ¿Cómo eso, Marlon, de pagarle un mejor precio al productor de cacao? Entiendo que ofrece un mejor producto que se convierte en un mejor chocolate al que se le puede cobrar más al consumidor final. En el mundo de los negocios eso parecería obvio, pues si yo tengo un mejor producto, cobro más, pero eso no es tan fácil de entender y sobre todo cuando uno usa la palabra prima. En el mundo cafetero es muy normal cuando uno ve las subastas. ¿Cómo es en el cacao?
Así como el tema de los cafés especiales, que ya hay un reconocimiento por variedades, por procesos, por diferentes mezclas, con el cacao y el chocolate se ha venido recorriendo el mismo proceso. Está un poquito más atrasado, pero para allá vamos. El café es un ejemplo espectacular. Lo que pasa es que trabajamos directamente con los productores y los capacitamos para que el cacao que tienen, lo puedan transformar, puedan hacer el proceso de beneficio de una mejor forma y la calidad aumente para que de esa forma, por ejemplo, la barra de chocolate de Antioquia, por ejemplo, sepa siempre como la barra de chocolate de Antioquia que nosotros hacemos y que mantenga los perfiles de sabor. Entonces ahí es donde los capacitamos para que ellos no solamente fermenten en un cajón, sino que empiecen a implementar tecnología. También hemos empezado a trabajar con nuestra empresa aliada Daimob, con la cual desarrollamos un equipo para que se puedan medir las condiciones de fermentación y secado, que de esta forma también ingresan la tecnología al campo, los procesos se puedan estandarizar y los sabores puedan ser un poquito más parejos.
Aunque como el tema del café o el tema del vino, ninguna botella de vino va a ser igual a la de la cosecha anterior o la cosecha siguiente, lo que nosotros buscamos es que se mantengan casi que los mismos perfiles durante todo el proceso.
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A veces la gente llega al supermercado y ve 50, 100, 200 referencias de productos. Cuéntenos como es el proceso desde el momento en el que el colombiano tomó la decisión de no cultivar más hoja de coca, tal vez, y sí cultivar cacao, entender que era posible hacer empresa de manera legal, construyendo tejido social en Colombia. Cuéntenos cómo es ese proceso desde el momento mismo del cultivo del cacao hasta lograr esa barra que usted tiene en sus manos…
El proceso en realidad no es un proceso de ultra procesamiento, en realidad la mazorca de cacao se cosecha bajo ciertas condiciones cuando ya está madura. Luego hay que sacar las habas que tiene, las pepas del cacao, como llamamos, hay que fermentarlas en unos cajones durante más o menos cinco o seis días.
Esos procesos, ojalá, deberían ser medidos para que los sabores que se crean sean como más estándar. Sin fermentación no hay sabor a chocolate y eso es fundamental. Entonces es uno de las de los procesos clave. Después de que ya está fermentado el cacao por cinco o seis días, hay que llevarlo a secar al sol, es lo ideal. Y luego así es como nosotros lo compramos al productor. Nosotros lo acompañamos en ese proceso antes, pero nosotros recibimos acá en San Gil la materia prima, que ya son los granitos de cacao, y acá hacemos nuestras mezclas, hacemos la tostión y empezamos a formular los diferentes chocolates. Entonces ahí es donde tenemos diferentes orígenes, por ejemplo, en nuestras barras hay orígen Santander, origen con cacao de San Vicente, tenemos Huila con cacao de Gigante, tenemos Arauca con cacao de Tame, tenemos Antioquia con cacao de Chigorodó. También tenemos Norte de Santander con cacao de Salazar de las Palmas y hemos ganado 12 premios como una de las mejores barras de chocolate por el Internacional Chocolate World, incluso una de las que ganamos ahorita último tiene una mezcla de maíz pelado con chocolate con leche y esa es completamente origen Santander.
En esa barra lo que hicimos fue hacerle un homenaje a mi nona, como le llamamos en Santander a nuestras abuelas, y no solamente a ella, sino a todas estas mamás que son parte fundamental de todo el proceso, tanto a ella como a las mujeres, porque en este proceso de reconocimiento, de visita a los productores, de ir a campo, nos damos cuenta que la base del campo es la mujer. La mujer es la primera que se despierta para empezar a hacer las labores y es la última que se termina acostando cuando termina ayudándole a hacer las tareas a los a los chicos. Entonces en ese reconocimiento es que nosotros estamos trabajando con ellas, no solamente estamos trabajando con mujeres, sino también estamos trabajando con jóvenes y niños en un proceso que se llama Pinta tus sueños con chocolate, que creo que vamos a hablar de eso también.
Pues qué buena historia. Usted habla de nona y efectivamente eso es muy región Santander y Norte de Santander, pero nos queda clarísimo al resto del país y ojalá a las personas del resto del mundo que el reconocimiento a las mujeres de verdad, es un homenaje a la labor que ellas han hecho por todos nosotros. Porque todos los que hemos tenido esa figura, pues lo agradecemos y que bueno que ustedes lo estén reconociendo en una barra de esas de chocolate. Así que, felicitaciones y y trataré de hacer la búsqueda de esa barra para comprarla, ver a qué sabe, porque también me gusta este tipo de productos.
Esta es nuestra barra Origen Santander, con un crocante de arepa de maíz pelado, la cual recibió un reconocimiento gastronómico, ganó tres premios, y uno de esos fue un reconocimiento gastronómico por utilizar un ingrediente tan particular como el maíz pelado.
Bueno, Marlon, quiero que nos tomemos unos minuticos y hagamos El pitch, en donde usted tiene menos de un minuto para responder una pregunta con el objetivo de que consiga entre la audiencia de El Espectador, no solo seguidores, sino posibles compradores. Así que es momento de hacer El pitch.
1. Marlon tiene 60 segundos para vender su idea de negocio y convencer a la audiencia de invertir en usted y en su negocio. Adelante.
Somos Manuwa Chocolate Company, una chocolatería con impacto social, económico y ambiental en el campo colombiano. Estamos trabajando de la mano con productores de cacao para poder mostrar su trabajo y hacer que podamos reconocer a nivel nacional e internacional el cacao colombiano. Tenemos diferentes tipos de productos, diferentes líneas de productos, barras de chocolate, líneas de waffles, pancakes, estamos tocando el mercado nacional, pero también estamos tocando el mercado internacional teniendo en cuenta que Colombia tiene la certificación como un cacao fino de aroma y sabor. Solamente hay cinco países en el mundo que lo tienen y nosotros estamos trabajando desde la base hasta llevarlo a nivel internacional. Invitados a hacer parte de este proyecto que no solamente tiene impacto social sino también económico y ambiental en el campo colombiano.
2. Marlon, ¿cuál fue su peor error pero del que más aprendió?
Bueno, yo creo que los emprendedores muchas veces empezamos a partir de necesidades que tenemos. Y, pues, potenciamos el emprendimiento con las habilidades que también tenemos, pero muchas veces obviamos que hace falta tener formación también en temas administrativos, en temas legales, en temas de impuestos para que podamos tener un crecimiento mucho más sólido y no caigamos en esos errores. Yo creo que el tema administrativo es algo en lo que debemos formarnos. El tema legal, cómo organizar la empresa, como con qué requerimientos debemos ir, digamos, cumpliendo para que pues las bases de nuestro emprendimiento sean sólidas y que dejemos de ser emprendimiento a pasar a ser una empresa ya sólida y constituida.
3. Si pudiera cambiar una regla de los negocios, ¿cuál sería y por qué?
Bueno, yo creo que el tema de que los emprendimientos sean catalogados igual que una empresa que ya está constituida, que ya es grande… Tenemos las mismas exigencias entre emprendimientos y entre empresas grandes. Yo creo que esa es una de las cosas que se podría cambiar. Tal vez tener en cuenta que muchos emprendimientos hasta los cinco años están en un proceso de crecimiento, de estructuración y es complejo poder cumplir desde el inicio con lo mismo que una empresa que ya está constituida y sobre todo que tiene recursos, puede cumplir. Emprender con poco capital es un reto. Nosotros eh tuvimos el apoyo por parte de Bancamía, de BBVA, que creyeron en nosotros. La banca de microfinanzas. Nos acercamos a ellos, nos dieron el apoyo sin tener pues como tal una base crediticia, confiaron. Ya llevamos tres créditos con ellos, seguimos trabajando, seguimos creciendo y eso ha sido parte fundamental. Entonces yo creo que nos categoricen diferente, sobre todo, en la etapa inicial. Sería algo que yo yo cambiaría.
4. Marlon, si su negocio fuera una serie de televisión, ¿en qué género la ubicaría y cuántas temporadas tendría?
Uy, yo creo que tal vez en la categoría de aventura, porque este es un sueño y se ha creado casi que igual. Llevaría tres temporadas, tal vez la primera sería todo el proceso de creación de la empresa, emprender es tan complicado, sobre todo cuando no se tiene una base económica. Tal vez la segunda temporada sería el proceso de reconocimientos, el tema de los premios tanto los del International Chocolate Award como el premio como la microempresa del año que tuvimos el en el 2023. También estuvimos en dos procesos con Nestlé, estuvimos en una convocatoria con 650 participantes y quedamos entre las diez mejores de Colombia, entonces yo creo que la segunda temporada sería como el proceso de reconocimiento y esta temporada sería el proceso de crecimiento. Esperamos que la siguiente temporada sería el tema de internacionalización y ya poder tener mayores ventas a nivel internacional.
5. Y la 5.ª y última pregunta de esta sección: ¿En qué negocio se soñó estar y qué le hubiese gustado hacer ahí?
Bueno, yo creo que desde el principio estuvimos muy enfocados con el tema de chocolate. Yo creo que cuando nosotros hacemos barra de chocolate nos gusta estar en el taller, estar tostando, estar atemperado, haciendo las creaciones con diferentes sabores, pero cuando ya uno empieza a trabajar con el tema social, como va el tema de la fundación con el tema de los niños, se termina de enamorar uno del proceso y yo creo que estoy en mi trabajo soñado, yo creo que estoy haciendo lo que lo que quiero y sobre todo, lo que me apasiona, que es algo clave, porque cuando uno hace las cosas que lo apasionan, aunque haya días que sean un poco más complejos, al otro día se va a levantar igual de motivado a continuar, porque realmente es lo que a uno le gusta. Entonces yo creo que estoy estoy en mi trabajo soñado.
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Le quiero decir que se movió muy bien y yo creo que la audiencia de El Espectador va a estar interesada en conocer un poco más sobre Marlon Ferreira y Maluwa. Bueno, va para España. Esta es la primera entrevista. Esto es chiva, como decimos en los medios de comunicación. Va a tener un espacio con otros dos o tres emprendedores de aquí de América Latina, que también trabajan temas de cacao. Y van a tener un espacio con la reina Letizia, la reina de España ¿Por qué? ¿Qué es lo que va a pasar allá?
Sí, también nosotros ganamos, como te decía ahorita hace un momento, el premio como la microempresa del año en la versión 2023 en la categoría de empresa joven. Fue un proceso muy bonito donde hubo una convocatoria de emprendimientos que hacían parte de Bancamía, de la banca de las microfinanzas. Nosotros gracias a Dios pudimos ganar. Fue un proceso súper chévere porque conocimos más emprendedores, conocimos sus propuestas, lo que estaban haciendo y sobre todo el impacto que estaban teniendo a partir de este proceso. Se abrieron más puertas, empezamos a a tener más espacios donde podíamos contar nuestra historia, donde pudimos colaborar con otros emprendedores y a partir de eso, vamos a ir al evento Semillas para un futuro sostenible, donde va a estar la reina de España y vamos a estar contando y mostrando pues todo lo que se ha hecho a partir de Maluwa, de todo el potencial que hay en Colombia, siendo un representante como tal, tanto de clúster de cacao de Santander como de, creo, los productores de chocolate en Colombia mostrando que Colombia tiene un potencial mucho más grande y como te decía hace un momento, que el cacao y el chocolate son una herramienta para para poder desarrollarte, para poder tener desarrollo social, económico y ambiental.
Vamos a participar en el evento con dos compañeros que son dos productores de cacao, una es Ana, que es de República Dominicana y el otro es Heriberto de Panamá. Entonces vamos a estar esa semana entrante en España y va a ser va a ser una experiencia muy grande para para nosotros.
Marlon, tengo entendido que va a hacer una demostración de cómo se fabrica el chocolate, de cómo se transforma el cacao, pero mejor aún, que allí va a estar Jordi Roca, que es una de las personas de del grupo de hermanos del Celler de Roca, que es uno de los cocineros, de la escena gastronómica más importantes de Europa y del mundo. Yo lo conocí a él en una visita que hizo aquí en Colombia hace ya un tiempito y es además un tipo que va por el mundo buscando los mejores cacaos para llevar a su negocio en España. ¿Cómo va a ser esa demostración?
Esa es una de las partes más emocionantes, poder estar en el mismo espacio y poder compartir con Jordi, que fue reconocido como uno de los mejores pasteleros del mundo, hace un par de versiones. Y la idea es mostrarle eso, mostrarle que así como en esta barrita, en Colombia hay un cacao espectacular, hay un proceso colaborativo muy grande y que entre todos estamos haciendo que el cacao colombiano sea reconocido a nivel internacional. Entonces va a ser un proceso muy chévere, que pueda probar los diferentes orígenes, mostrarle el potencial que hay en las diferentes regiones para que él y pues todo su grupo se anime también a venir a Colombia a conocer el chocolate colombiano y que pueda reconocer que hay una calidad excelente, no solamente en sus productos, también en su gente y en todos los procesos que estamos desarrollando.
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Le voy a pedir el favor a mis compañeros de producción, que lo apunten a usted y que nos vuelva a mostrar ese chocolate, porque alcancé a ver bien: es el mapa de Colombia con sus tres cordilleras. Por favor, muéstrelo bien, ahí, ahí por favor. Y abajo dice Maluma el nombre de su emprendimiento.
Sí señor. Ese fue uno de los últimos desarrollos que hicimos el año pasado. Nosotros queremos ser esa cara del chocolate colombiano, ser esos buenos representantes del chocolate, del cacao colombiano en el mundo y que podamos mostrar todo lo que tiene. Nosotros en nuestros empaques contamos también la historia que hay dentro de cada uno de ellos, todo el origen, con quién estamos trabajando, qué estamos haciendo, qué tipo de cacao hay, para que el cliente pueda percibir la calidad y sobre todo, que pueda tener confianza de que el chocolate que están consumiendo es trazable, es justo y pues de calidad. Entonces nos parece fundamental que estos detalles puedan percibirlos. Acá tenemos el el mapa de Colombia con las cordilleras en 3D y lo que queremos es que se convierta en un souvenir, que cuando vengan extranjeros se puedan llevar barras de chocolate y no solamente se lleven tanto el producto sino la historia, se llevan el compromiso de que están comprando uno de los mejores chocolates del mundo.
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Las dos preguntas finales en Marlon: ¿Cómo hicieron para llegar a Estados Unidos y a Alemania?
Es un proceso. El tema de exportación siempre es un reto, sobre todo para emprendimientos como el nuestro. Hemos contado con diferentes aliados en diferentes países. Ahorita estamos eh enviando chocolate en polvo para Alemania a través de de un aliado, hemos hecho envíos también a Francia, a México, a Canadá, a Estados Unidos, y es un proceso, no estamos exportando grandes cantidades, sino es este proceso de poder entrar a medir la temperatura en cada uno de los países, ver cómo se mueve, cuáles son las barras que tienen mejor acogida, pero siempre intentando abrir la puerta no solamente para nosotros sino también para todos los compañeros chocolateros y los productores de cacao que entre todos estamos queriendo abrir la puerta al mercado internacional por parte del cacao y ded chocolate colombiano.
Y con esta sí terminamos, Marlon, casi que por donde comenzamos y es por esa labor social. Usted habló del papel de la mujer y de darle ese honor de crear un producto en reconocimiento precisamente a ellas. Pero también habló de la Fundación y de cómo están involucrando a jóvenes y los niños, a las familias, todo el componente de tejido social. Terminemos la entrevista con eso. Cuéntenos.
Nosotros tenemos nuestro proyecto social que se llama Pinta tus sueños con chocolate. Ya somos una fundación, estamos trabajando en pro del empalme y el relevo generacional de la cadena productiva del cacao. Encontramos que en Colombia el campo se está quedando solo, no solamente en Colombia, en Latinoamérica hay una problemática y es que el campo cada vez se está quedando solo. Los jóvenes no están viendo alternativas de desarrollo ni económico y social y de vida en el campo. Debido a diversos factores en diferentes regiones, en diferentes países también, pero en nuestro caso, hay problemáticas como el tema de vías, conectividad, el tema de educación, que hace que sea complejo que ellos se vean en el campo. Lo que estamos haciendo nosotros es, ya que vamos a trabajar con sus papás, ya que vamos a comprar el cacao, vamos a sus colegios, donde ellos ya están reunidos y tenemos una serie de nueve sesiones en las cuales nos enfocamos no solamente en enseñarles sobre cacao y chocolate, no solamente en mostrarles que también pueden ser chocolateros, tostadores, catadores, sino que podamos ver y podamos mostrarle que el cacao es una herramienta, y tenemos también procesos como proyecto de vida, también hay acompañamiento por parte de psicólogos para poder ver esas esas cositas que pueden ser como un diagnóstico para que luego ya sus profesores puedan entrar a revisar.
Entonces también en ese proceso, evaluamos el tema de salud mental, estamos viendo que hay chicos que lastimosamente pues se encuentran problemas de nutrición, hay chicos que están un poco más, más alejados, Entonces digamos que lo que queremos es poder ser una herramienta para la institución, para poder colaborar entre todos y que pues los niños y los jóvenes vean que hay herramientas y que hay alguien de la mano de ellos, que no solamente llega, interviene en un momento, sino que hay alguien que está desarrollando un proceso con ellos.
Es así donde creamos ya la Fundación, estamos implementandola en tres municipios acá en Santander y los invitamos a todos para que participen y que de esa forma podamos hacer que el proyecto se pueda implementar no solamente en este departamento, sino en en todos los departamentos donde tenemos influencia.
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Pues aquí estuvo la historia de Marlon Ferreira, creador de Maluwa Chocolate Company, ahora entendemos la razón del por qué usted fue escogido. Se lo van a llevar ahora a España. Represente muy bien a Colombia, se lo digo aquí, en voz de muchos de los colombianos que creemos en personas como usted, creemos en emprendimientos como el suyo. Creemos en el encadenamiento productivo y en que es posible construir sociedad, tejido social a partir del mundo empresarial y del mundo de los negocios. Marlon, un placer haber conversado con usted aquí en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.
Dale, Edwin, muchísimas gracias. La invitación es a que sigamos creyendo en el producto nacional, en que nos creamos que tenemos el mejor chocolate del mundo. No solamente el de Maluwa, sino el de muchas empresas que tienen compromiso social, que están trabajando directamente con los productores y que así entre todos podamos trabajar en esa paz que tanto necesita y que tanto merece Colombia.
Y así como comenzamos esta entrevista, le mando un apretón de manos virtual. Espero que nos veamos una vez usted regrese de España y nos cuente esos detalles de cómo le fue, no solo con la Reina, sino en el encuentro con Jordi Roca y con los otros productores de cacao de estos países que nos nombró. Felicitaciones nuevamente.
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