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Mueven más de $ 50 billones de pesos al año y tuvieron en la más reciente ronda de inversión 34 millones de dólares que les entraron para seguir creciendo. De eso se trata la historia de hoy en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador. Y es una startup colombiana. Aquí, a mi lado, en la redacción de El Espectador, está José Gedeón. Bienvenido a este espacio…
Gracias, muchísimas gracias.
Qué es cobre la compañía, esa compañía que usted montó junto con otros tres costeños y que siempre explican con una analogía del tráfico en las ciudades donde hay muchos carros, mucho trancón, mucho semáforo y ustedes son como el paso rápido, el fast past de las transacciones…
Nos dedicamos a resolver los problemas más complejos del movimiento del dinero para empresas en Latinoamérica. Y ese precisamente es el tráfico. Las empresas todo el día están en tráfico, esperando que sus pagos los procesen porque se rechazan, porque necesitan un montón de herramientas.
A veces es cómico que uno ve al contador de una empresa cuando sale a almorzar y sale con una lonchera y con 50 tokens. Pero ¿eso qué? ¿Por qué no podemos usar tecnología para automatizar eso si es precisamente lo que les permite a las empresas, como bien lo decías, esas empresas que están esperando el tráfico, una salida mediante el cual no tienen que esperar? Cobre ha desarrollado tecnología para comerse todas esas ineficiencias y que las empresas puedan dedicarse a lo que realmente importa, que es crecer su negocio.
Ahí hay una cosa y es que a mí me parece interesante explicarle, y que nos lo explique usted, José, y es que para nosotros los usuarios, es muy sencillo decir yo saco la tarjeta y voy a comprar un café y la pongo en el datáfono y me entrega mi café y me voy. O tengo que pagar el colegio de mi hija y entonces entro a la plataforma digital del colegio y pongo mi número de tarjeta y hago el pago y ya me dijo transacción aceptada. Para uno es como muy natural. Pero resulta que desde el momento en el que yo pongo mi tarjeta o la pongo encima del datáfono, hay un montón de actores que aparecen en la mitad. Explíquenos un poco eso.
Si, cuando pensamos desde el punto de vista una empresa, una empresa cobra y otra empresa paga. Y empecemos hablando del pago. En Colombia, que tenemos tantos lunes festivos, por ejemplo, muchas veces las quincenas caen los viernes o los sábados incluso hay veces que la empresa paga el viernes y el dinero no llega sino hasta el martes. Y ahí uno como persona, primero es frustrante, es supremamente frustrante…
Y ojalá sea quincena, o amor y amistad…
Diciembre, el 15 de diciembre y pues hay que salir a comprar los regalos o la comida. Y uno empieza a pensar: qué pasa entre el momento que una empresa envía una orden de pago y esa orden de pago llega a la cuenta de una persona del destinatario, sea una nómina o sea un proveedor. Y lo que termina pasando es que hay, como bien decías, hay varios actores, está el banco originador, que en este caso es donde la empresa tiene la cuenta y tiene el dinero; está la cámara de compensación, que en la mayoría de los casos es ACH, y está el banco receptor, que en este caso es donde el beneficiario, o sea tú tienes la cuenta…
El lugar en donde está mi plata…
Bien, entonces cuando la empresa ejecuta una orden, esa orden va desde el banco originador a ACH, y al banco receptor. Y todo eso tiene muchas razones por las que falla. Puede que el banco originador tenga un problema en su tecnología y no ejecute la orden. Puede que los ciclos que ha determinado ACH para procesar transacciones no esté dentro del ciclo y haya pasado después de las 3:00 de la tarde, después de las 5:00 de la tarde o el sábado, etcétera. No importa.
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Y puede que el banco beneficiario también tenga un problema en su tecnología, en su app, en lo que sea. Esas son tres. Pero hay 20 razones adicionales por las cuales la transacción puede que no llegue o llegue tarde. ¿Qué hicimos nosotros en Cobre? Muy fácil. Construimos una carretera entre el banco originador y el banco destino donde no hay paradas.
Entonces cuando una empresa le dice a Cobre: necesito que le pague a esta persona, nosotros utilizamos nuestro capital, nuestro capital en el banco receptor, para hacer ese pago.
Y eso es lo que los hace eficientes…
Eso es lo que lo hace inmediato, porque nosotros no esperamos a que el banco receptor le diga al otro, no, la empresa me dice: páguele a Edwin y nosotros vamos al banco receptor y decimos: páguele a Edwin. Y el banco simplemente procesa lo que se llama una transacción book to book, que significa libro a libro, entre los mismos libros del banco, procesa esa transacción y eso hace que no haya intermediarios. Esa es la carretera en la parte de los pagos que nosotros hemos construido. Funciona similar en la parte del recaudo o de la cobranza. Normalmente los recaudos, las cobranzas, se hacen con tarjeta de crédito o con el botón PSE, un botón Bancolombia, botón Nequi, en fin, esa orden sale de la cuenta tuya cuando vas a pagar con tu tarjeta de crédito o con Nequi, o lo que sea, el café. Llega al banco que dueño de ese método de pago y luego va a la cuenta de lo que se llama el comercio donde tú pagaste. Hicimos lo mismo y es que cuando nosotros recibimos la notificación de que tú hiciste ese pago con tu Nequi, en vez de esperar todo ese ciclo y todos los intermediarios, construimos una carretera. Apenas recibimos la notificación de que ese pago fue exitoso en el comercio, nosotros le abonamos al comercio inmediatamente desde su propio banco.
Está bueno, está bueno y sobre todo explicarlo de esa forma, porque a veces uno, pues uno cree que ya todo está solucionado y uno no lo tiene muy claro. Y entonces ahora se entiende por qué están moviendo tanto dinero en la transacción. Pero antes de empezar a hablar del Cobre de hoy, vayamos a los orígenes, a cómo arrancó todo. Está usted por allá en la universidad, si no estoy mal, y fue un proyecto de grado, como han nacido muchas empresas. Eso quiere decir que esto nació desde la oportunidad y no desde la necesidad. ¿Cómo fue eso? Cuéntenos un poco y también algo sobre ese libro que le ayudó a estructurar un poco el negocio. El que habla un poco sobre la gente que sabe medir el riesgo cuando tiene menos dinero.
En la universidad me pusieron a leer en una clase la historia de una compañía que se llama M-pesa, que es el original innovador en lo que se llama mobile money o dinero móvil. Ellos son una subsidiaria de Vodafone, que es como decir Claro o Movistar en Kenia, y hace 15 años se les ocurrió permitirle a la gente enviarse dinero por mensaje de texto. Y lo chistoso es que: Listo, le permitía a la gente enviar dinero por mensaje de texto. ¿Pero luego qué hacías con el dinero en el mensaje de texto? Y lo interesante es que, no sé si tú te acuerdas cuando se compraban los minutos.

Claro, claro que estaba el señor en el semáforo con los cigarrillos, lleno de efectivo, con sim cards…
Era un cajero ambulante, básicamente. Entonces claro, las personas se mandaba dinero por mensaje de texto, luego iban a donde ese señor y él les entregaba el efectivo.
Era como un corresponsal bancario…
Un corresponsal bancario móvil. Obviamente ese negocio se acabó porque el mundo evolucionó. Pero así empezaron ellos. Y hoy en día el 30% del PIB de Kenia se mueve a través de M-pesa. O sea, es el método de pago por default.
Tremendo. Y ellos fueron, digamos, los originales en este tema del mobile money y después salió Venmo en Estados Unidos, otro en India, todas las cosas enormes que conocemos, pero ellos fueron los primeros. Y yo me leí eso. Y eso era lo que yo quería crear en Colombia. Y traté muchas veces. Y fallé durante cuatro años porque yo no era ni Claro, ni Movistar, ni un banco tampoco. Y pues muy ingenuo, ¿no? Tampoco tenía dinero. Entonces eso falló. Pero esa fue como la idea inicial.
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Y ese libro del que hablaste en un libro que se llama Pure Economics o ‘Economía Pobre’, en español suena horrible, en español suena como deprimente. Y lo que habla en ese libro es que, o una de las conclusiones del libro, es que la gente con escasos recursos para no decir pobre, son los mejores administradores de riesgo en el mundo, mejores administradores de riesgo que la gente que maneja fondos de capital privado en Nueva York.
¿Y por qué? ¿Por qué?
Porque la gente con escasos recursos o la gente pobre, se levanta todos los días a tomar ciertas decisiones que los van a llevar a tener comida para su familia en la noche o no. O sea, es una decisión de muy alto estrés.
Si se equivocaron, no hay comida, no hay comida en la noche…
Tú imagínate levantarte todos los días a tomar una decisión que lleva a tú sobrevivir o no. Que el cerebro de la gente pobre tenga la capacidad de hacer eso, es impresionante. Es un cerebro altamente entrenado para tomar riesgos. Entonces, a diferencia de la mayoría de la gente que piensa que la gente pobres tonta, lo que dice el libro es que la gente pobre es increíblemente buena tomando riesgos. Simplemente que no tiene capacidad mental para aprender nada más, no tiene capacidad mental para pensar en nada más sino en sobrevivir. Y por eso es tan difícil salir de ese ciclo vicioso, vicioso. Todo eso según el libro.
¿Y eso sirve entonces para montar la base del modelo de negocio de lo que hoy en día es Cobre?
Sí. M-pesa + Pure Economics. Lo que yo me di cuenta de que me fascinaba era que, si uno montaba una infraestructura de pagos en tiempo real, -que empezó siendo para personas, migró siendo para empresas-, podía cambiar la vida de millones de personas y millones de empresas, porque podías permitirle a la gente hacer mucho más con su dinero. ¿Cierto? Si yo tengo $10.000 que tú necesitas y yo tengo que pagarte y esperar dos días a que el dinero te llegue a ti, pues tú no tienes esos $10.000 para empezar a trabajar y así la cadena sigue y sigue y sigue y sigue y sigue.
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Pero si es inmediato, pues esa infraestructura le está dando mucho más poder al dinero mío y al dinero tuyo. Y bueno, la mezcla de esas dos cosas terminó en lo que hoy es la infraestructura de pagos en tiempo real de Cobre.
¿Qué es Cobre hoy en día? Porque cuando uno habla de $ 50 billones, eso es una cosa que de verdad es mucho dinero, eso es mucha plata. En la previa la entrevista lo hablábamos incluso comparando con el Producto Interno Bruto de Colombia, pero les digo que $ 50 billones, póngalo usted, que es el que maneja el negocio de una forma más entendible para todos nosotros, ¿qué es Cobre de hoy?
Bien, lo primero a entender es, ya migrando donde del tema de M-pesa, Cobre no tiene nada que ver con persona natural, Cobre solo atienda empresas.
Es lo que se llama el B2B.
Sí, y cobre resuelve tres problemas para las empresas:
- El exceso de manualidad en los pagos, que era lo que estábamos hablando al principio. Sale el tesorero a almorzar con una lonchera de tokens.
Y eso que José se fue un poquitico más adelante. Yo todavía he visto contadores haciendo la conciliación con una hoja y un resaltador.
Ese ejemplo es espectacular porque hay una cosa que a mí personalmente me parece absurda y es uno a veces llega una empresa y escucha al contador llamar a otra empresa: hola, Edwin SAS, oye, ¿tú me pagaste $10.981.000? ¿Cuál factura me pagaste? Cómo así.
Es increíble, pero pasa.
Cómo no tenemos un sistema que nos dice que esta empresa le pagó a esta, en este momento, por esta factura, sino que hay que llamar como a investigar y a decir: oye, es que tengo un pago aquí tuyo. ¿Cómo que por qué? Entonces ese es el exceso de manualidad que existe y lo voy a ligar con el segundo problema una vez:
2. La falta de estandarización en los datos. Cuando una empresa recibe un pago o cuando una empresa hace un pago, el dato que le llega a la empresa a veces es aleatorio. Voy a llevarlo a persona, que es un poquito más fácil de entender: cuando te hacen un pago, a veces dice pago a proveedor, a veces dice pago de nómina, a veces dice pago de no sé quién, a veces dice pago y la cédula de la persona. O sea, es una lotería lo que llega.
Sí, es verdad, uno no sabe de dónde viene esa plata y por qué fue…
Correcto, es como una lotería los datos que llegan. Esos son los primeros dos problemas. Y el tercero es…
3. La falta de velocidad en los pagos. Nosotros hemos desarrollado una plataforma de pagos empresariales y de tesorería empresarial que le ayuda a las empresas tener tres cosas para resolver esos tres problemas. Lo primero es todas sus cuentas conectadas en un solo lugar, con todas sus transacciones, todos sus balances y con el poder iniciar pagos de un solo lugar. Entonces nos olvidamos de los tokens. Ya yo entro a un solo portal y puedo montar todos mis pagos, ver todos mis saldos, ver todas mis transacciones. A veces vemos tesoreros que se les salen las lágrimas de la velocidad de la felicidad. O tenemos el caso de una empresa que nos mandó un email después de la primera quincena con Cobre diciendo: este es el primer viernes quincena en los últimos diez años de esta empresa que los tesoreros salen antes de las 6:00 de la tarde.
¿No puede ser? Esto cambia vidas, entonces, porque eso es cambiar vidas.
Ese es el primer producto. El segundo producto es dentro de este portal todos los datos están completamente homogeneizados. O sea, nosotros creamos un diccionario interno para que cuando llegue cualquier cosa, nosotros le respondemos a la empresa con un dato estándar. Siempre va a decir pago a proveedores de tal NIT, etcétera, etcétera, etcétera. Y ahí se acaba el problema de quién me pagó y por qué. Ya yo sé quién me pagó y por qué y en qué momento. Y si el pago llegó tarde. Y si tengo que cobrarle intereses. Y si me pagó la factura. Y si me la pagó parcial. Y si me pagó varias facturas que me debían un solo pago.
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El tercer producto de Cobre es movimiento en tiempo real, que fue el con el que iniciamos, la carretera esta que elimina intermediarios. Tanto en los pagos como en la cobranza y tenemos ese producto tanto doméstico como internacional, o sea, para que las empresas cobren y paguen en tiempo real en pesos y cobren y paguen en tiempo real internacionalmente.
Interesante, José. Yo quiero que nos cuente un poco de la historia y es cuál es el valor de esa primera oportunidad, cuando alguien les abrió la puerta de su empresa y les dijo bueno, sin que ustedes fueran nadie, porque eso es lo que le pasa a uno como emprendedor cuando está arrancando, que realmente uno no es nadie, nadie lo conoce, uno no tiene referencias más que el convencimiento y de verdad el creerse uno el cuento. Pero ese alguien, esa empresa, les abrió la puerta y luego incluso como que les canjeo el tiempo de los ingenieros para que ustedes pudieran seguir probando. ¿Cómo fue eso, el valor del primer cliente y el valor de la primera oportunidad que en últimas nos han dado a todos?
Yo creo que yo nunca he dicho esto, pero hay que hacer un agradecimiento especial a una empresa que se llama Millenium BPO muy grande aquí en Bogotá.
Son básicamente las empresas que gestionan los call centers, la gente que regularmente está llamando en las campañas. Los bancos les entregan muchas de sus cobranzas a esos BPO y ellos son los que se encargan de llamar a cobrar.
Sí, y este BPO tiene miles de empleados, miles, miles, miles de empleados y a ellos pues les gustó la solución de Cobre por todo lo que ya hemos hablado. Y me acuerdo de que la primera quincena les dijimos: oye, metámonos en una videollamada y hacemos seguimiento en vivo al pago.
Ajá…
Nos metimos. Era típico viernes con lunes festivo, 5:00 de la tarde, nos metimos todos en una videollamada con el tesorero y la gerente general.
Todo el mundo reza para que no haya ningún problema…
Todos rezando y la nómina eran como 5.000 o 6.000 millones de pesos. O sea, era mucho dinero. Y yo recuerdo que la gerente general nos decía: pero quiénes son ustedes, y yo por qué les voy a dar 5 mil millones. O sea, hagamos pasa un segundo de lo que significa tú entregarle 5 mil millones de pesos a otra empresa para que haga tus pagos.
Pero además una empresa que no tenía experiencia. No, no existía.
Correcto. Y bueno, lo hicimos. Nos metimos en la videollamada, pleno COVID. Y teníamos ingenieros, gente de producto, operaciones. Todos en la llamada. Todos esperando que subieran el pago. Y claro, ese pago tenía como 8000 filas.
Estoy tratando de ver el Excel, 8000 filas…
Y subieron el pago al portal de Cobre y claro, los ingenieros allá atrás, viendo que el sistema de Cobre podía separar esos pagos. Porque claro, qué hace el sistema de Cobre. Ese archivo de pagos de 8.000, dice: hoy 4000 a Bancolombia, 2000 a Nequi, 3000 a Davivienda. En fin. ¿Qué hace el sistema de Cobre? Lee el archivo, lo separa por banco destino y luego lo monta en cada banco. O sea, los pagos de Bancolombia en Bancolombia, los Davivienda en Davivienda, los de BBVA en BBVA.
Entonces el sistema recibe el archivo, lo parte y luego lo envía a cada banco respectivamente. Y claro, estaba el equipo de tecnología y de producto viendo un archivo. Los archivos que nosotros montábamos eran de 150, 200. Y aquí eran 8.000. Claro, paramos todos los otros procesos para que este proceso corriera bien. Y sucedió. Y yo creo que ese fue ese y muchas otras empresas, pero me acuerdo de ese caso en específico nos han dado a nosotros y nos han abierto la puerta a poder mejorar nuestro producto, y hoy nuestro producto procesa, creo, son 50 o 60 pagos por segundo.
¿Por segundo?
Hacemos 1 millón y medio de pagos al mes.
Y todo ese desarrollo ha sido aquí en Colombia.
Todo.
¿Toda la ingeniería colombiana?
Tenemos ingenieros en Argentina y en Estados Unidos, pero la mayoría es en Colombia.
José, es momento de El pitch, el momento en donde básicamente pues es un poco replicar la experiencia que han vivido ustedes, como cuando han ido afuera a buscar recursos, pero en este caso con la audiencia del espectador. Listo, es momento de El Pitch.
José tiene 60 segundos para vender su idea de negocio y convencer a la audiencia del espectador de invertir en usted y en Cobre.
Muy bien. En Cobre nos dedicamos a resolver los problemas más complejos del movimiento del dinero para empresas. Las empresas hoy cuentan con procesos de pago, con exceso de manualidad, falta de velocidad y falta de homogeneidad en los datos. Y con Cobre las empresas tienen tres productos productos: agregación de tesorería, producto de pago y cobranza en tiempo real, y un producto de pago y cobranza en tiempo real a nivel internacional. En Cobre procesamos como bien estábamos hablando aquí 50 billones de pesos el año pasado, las empresas más grandes de Colombia del sector financiero, real y de tecnología, usan Cobre hoy para cobrar y pagar en tiempo real, para que puedan hacer mucho más con su dinero de lo que pueden hacer hoy.
José, ¿cuál es su peor error, pero del que más aprendió?
Algunos sabrán, algunos no, cuando el Banco Silicon Valley Bank, se quebró en Estados Unidos. Esto fue un fin de semana. Fue un sábado. Y nosotros teníamos un gran porcentaje de nuestro capital en Silicon Valley Bank. Y en un momento, pues, la empresa pudo quedar en quiebra, si el Banco Silicon Valley Bank, no salía a flote. Mayor error: tener todo nuestro capital en un solo lugar.
El típico de no tener todos los huevos en la misma canasta. José, si pudiera cambiar una regla de los negocios, ¿cuál sería y por qué?
Yo creo que, de pronto suena un poco no popular, pero toda la parte protocolaria de los negocios en Latinoamérica. Yo a veces me siento en una reunión y ni presento a los que están ahí, sino que voy directamente al grano: ¿Qué necesitas? ¿Cómo te puedo ayudar? ¿Y si esta solución te agrega valor o no? Y hay veces eso no es recibido de la mejor manera. Eso cambiaría, la parte protocolaria.
José, ¿si su negocio fuera una serie de televisión, en qué género la ubicaría y cuántas temporadas tendría?
La ubicaría thriller. Yo creo que aquí, aquí nos levantamos todos los días con nuevos acontecimientos. Y a resolver problemas bien, bien complejos. En qué temporada: uno. Aquí apenas estamos empezando. Yo le digo al equipo: Sigue siendo el día 1.
Interesante esa respuesta, José. Y esta es la final. ¿En qué negocio se soñó estar y qué le hubiese gustado hacer ahí?
Yo creo que de las cosas que más me gustaría hacer en el futuro, en mi vida, es tener un negocio y que el producto sea material y físico. Palpable. Yo le digo a las personas que son cercanas a mí que mi próximo emprendimiento va a ser una fábrica de algo. A mí me gustan mucho las cosas de dos ruedas: las motos, las bicicletas. Yo digo: yo voy a hacer una una fábrica de bicicletas en Stuttgart, y mi esposa me dice: no hay forma que yo viva en Stuttgart, pero es mi próximo emprendimiento. Creo que va a ser algo de que involucre la cadena de suministro de principio a fin con un producto final, físico y real.
Bueno, eso está bueno. Eso está bueno. Se nos va acabando el tiempo, José. Y yo no quiero que esta entrevista se termine sin que nos hable del equipo, porque yo sí soy un fiel creyente de que uno no hace las cosas solo, por más de que la idea nazca de uno y uno sea un ejecutor del 1.000%, pero solo no se puede. A mí me enseñaron muy bien en la maestría, puede sonar cliché, pero yo creo que es una gran máxima: Y es que uno solo llega rápido pero acompañado, llega lejos. ¿Quién es el equipo? Háblenos de esos otros costeños que se le montaron en la idea y arrancaron con usted, pero también de todos los demás, que en últimas también están sudando la para mover esos $ 50 billones.
Sí, el equipo de Cobre son ya 170 personas que se levantan todos los días pensando en cómo puedo crecer esta empresa y cómo podemos llegar a los objetivos. Yo, personalmente tengo además de esa máxima, una filosofía de que todos debemos de crecer juntos y si llegamos a los resultados, todos nos deberíamos de ver beneficiados de ese resultado. Y por eso más del 80% de los empleados de Cobre tienen acciones en Cobre, y están completamente y directamente beneficiados en los resultados de la empresas. Y con cada ronda de inversión que nosotros hacemos, les comunicamos: Miren esas acciones que cuando se las dimos hace tres años, valían US$ 300, hoy valen US$ 5000, y en la próxima ronda pueden valer US$ 25.000 y en la ronda después de esa pueden valer US$ 150.000. Y yo creo que no solo yo, sino el equipo de Cobre está pensando en cómo llego a mis objetivos, ya que yo soy una parte integral de este equipo y además me voy a ver enteramente beneficiado por los resultados de esta empresa.
¿Se sueñan, me imagino, como todos, siendo un unicornio, de pronto una cosa muy lejana pero posiblemente alcanzable? ¿Saliendo a bolsa?
Lo que lo que yo le digo al equipo y esa pregunta me la hacen siempre de diferentes maneras. ¿José, tú venderías la empresa? ¿Vamos a hacer IPO? Y yo lo que le digo al equipo es: miren, siempre y cuando nos estamos divirtiendo, yo no estoy pensando en vender la empresa, yo no estoy pensando en ninguna otra cosa, pero divertirnos y construir algo de lo que realmente seamos orgullosos. Si eso significa que vamos a hacer IPO, que vamos a vender la empresa. Yo creo que eso es secundario. Eso es el resultado de divertirse y de crear algo que realmente agregue valor.
José, esta mañana publicaba una un texto de alguien que me pareció que incluso es mentor Endeavor y me parece interesante porque decía algo así como ser empresario – ser buena persona. Y yo creo que en tiempos como los actuales es difícil porque se ha venido creando una narrativa de la gente contra los empresarios y los empresarios contra la sociedad. ¿Se puede ser una buena persona y ser un buen empresario?
Sin duda, sin duda. Yo creo que esa narrativa de empresario versus el resto me parece súper destructiva. Súper destructiva. Hay otro libro, hemos hablado de libros aquí, hay otro libro que a mí me fascina que se llama Atlas Shrugged. Y habla un poco, un poquito de eso. De, por qué esa pelea entre los empresarios y la gente si lo que deberíamos de hacer los empresarios es buscar agregarle valor a la sociedad y agregándole valor a la sociedad, no solo vamos a crear grandes empresas, sino que yo creo que eso es parte de ser una buena persona. Y muchos de los emprendedores Endeavor estudiaron en Estados Unidos, en Europa, en México, en Asia, en fin, pero decidieron, como yo, devolvernos a Colombia y empezar una empresa en Colombia, cuando yo creo que es más difícil empezar una empresa en Colombia que en otras partes del mundo, para no mencionar cuáles.
Pero creo que es más difícil hacer una empresa en Colombia porque creemos en el país. Si eso no es ser buena persona, pues no sé cuál es la definición de buena persona, pero si eso no es ser buena persona, no sé qué es.
Sí, sí, estoy de acuerdo. Interesante. Y ahora si me van a matar, me van a matar con el tiempo, pero quiero-necesito hacer esta pregunta, porque creo que hay que integrar en estas conversaciones el tema de salud mental. Hablemos de salud mental, porque de nuevo acá se sientan todos con la chaqueta bonita, el chaleco bonito, el logo aquí a la izquierda y todos sonríen. Cuentan la historia de éxito. Conseguimos muchos millones de dólares afuera y estamos moviendo tanta plata en Colombia, pero seguramente eso les ha costado salud mental. Entonces con esa pregunta sí cerramos. ¿Cuéntenos cómo ha balanceado el tema o de pronto no es balanceado o no lo han logrado balancear usted sus socios?
Miren empiezo por mi persona: para mi, salud mental es igual a ejercicio. Yo necesito hacer ejercicio todos los días, sin celular y yo personalmente monto bicicleta y la bicicleta tiene algo positivo: es imposible usar tu celular mientras estás en la bicicleta.
Entonces creo que es eso y natación, no, físicamente no puedes estar conectado y yo salgo solo, sin música, sin celular, y monto bicicleta. Y es como este espacio de qué pasó ayer, qué va a pasar hoy, qué tengo que hacer yo. Me hago esta pregunta todos los días: ¿Qué tengo que hacer yo hoy para llevar a esta empresa a sus resultados?
Entonces, salud mental para mí es igual a ejercicio, que principalmente es bicicleta. Punto número uno. Punto, punto número dos: el tema del balance es, en mi opinión, romántico. Yo me senté primero conmigo mismo y luego con mi esposa a tener una conversación muy franca del sacrificio que íbamos a hacer. Personalmente, con mi pareja y con mi familia.
Yo te doy un itinerario relativamente normal mío: Yo el domingo me monté un vuelo a Miami a las 4:00 am en Bogotá. Llegué a Miami a las nueve, tuve un almuerzo con un cliente potencial, me fui para el aeropuerto y me monté un vuelo a San Francisco a las 5:00 de la tarde. Llegué a San Francisco a las 10 u 11 de la noche. Me acosté a dormir. Me levanté a las 5:30, hora San Francisco, porque ya son las 08:30 acá, a trabajar. Reuniones todo el día en San Francisco, lunes y martes.
Martes a las 11:00 de la noche vuelo a Washington D.C. Duermo en el avión. Me levanto en Washington, D.C. Reunión en Washington, D.C. Y luego, ayer, a las 2:00 de la tarde, vuelo Washington, D.C. – Bogotá. Llegué a las 7:00 de la noche. Y hoy en la mañana otra vez 6:00 am. No romanticemos el tema del balance. Yo creo que, para crear una empresa, por lo menos de este tipo, hay que hacer sacrificios. Esos sacrificios son muy reales y esos sacrificios hay que mentalizarse uno, su pareja y su familia, de que se van a tomar. Entonces esa mi opinión no muy popular del tema.
Pero la realidad. Pues ahí estuvo Jose Gedeón de Cobre, el creador detrás y obviamente junto con sus socios y con el equipo aquí estuvo en emprendimiento y liderazgo de El Espectador. José, gracias.
Muchísimas gracias por tenerme.
Bueno, aquí está, ya saben ustedes que pueden ver esta entrevista y todas las demás en www.elespectador.com ¡Nos vemos en la próxima! Hasta pronto.
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