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Era abril de 2024 cuando un periodista que conozco hace más de una década, al otro lado de la línea, me contaba de un emprendimiento que había nacido como una empresa de ropa, pero había migrado hacia una compañía “más de tecnología para ayudar a las empresas grandes en procesos de contabilidad a través de un software que crearon… o algo así”. No le entendía muy bien, entonces le pedí más detalles. “Los fundadores son colombianos”, acotó. “Este año levantaron más de US$ 55 millones en una ronda de inversión”. ¿Cuánto? ¿Cómo se llama? pregunté. “Simetrik. Conozco a Santiago, uno de los fundadores”, me respondió.
Indagué por otras fuentes y encontré que entre mis contactos una de las representantes de Wayra me había contado que en el 2022, esa organización española le había invertido a dos emprendimientos colombianos: Alfred y….sí, a Simetrik. Luego, en una conversación – entrevista que tivimos en los estudios de El Espectador con Fredy Vega, cofundador de Platzi, volvió a salir a flote el nombre de Simetrik. Catalogado como uno de los emprendedores más destacados en el ecosistema colombiano y Latinoamericano, Vega hizo una referencia a lo que estaban desarrollando en Simetrik incluso advirtiendo que lo que lograban hacer era difícil de entender, pero incluiso así soltó un reconocimiento para esa compañía creada por dos colombianos.
Y, para sumar, una persona que había trabajado con todos los emprendedores Endeavor me recordaba que estaba dentro del equipo de una de las startups más innovadoras de Colombia. ¿Cuál era? Así es: Simetrik. Entonces como dice el viejo adagio: “Todos los caminos conducen a Roma”. Así que concertamos un encuentro y la que leerán a continuación es la conversación que tuvimos desde Emprendimiento y Liderazgo de El Espectador con Santiago Gómez, uno de los creadores de Simetrik, quien estaba de paso por Colombia, pues vive en Estados Unidos y su socio, Alejandro Casas, también. la razón: allá están parte de los inversionistas y hay que rendir cuentas de manera frecuente pues su compañía procesa 800 millones de transacciones al día, de empresas en 40 países, gracias al trabajo de unas 400 personas que operan en 16 distintas partes del mundo.
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Alejandro y Santiago tienen 32 y 33 años respectivamente. Y ya juegan en las grandes ligas del mundo empresarial con base tecnológica. Aqupi va la historia:
Algunos datos importantes: tienen clientes como Rappi, como Nu Bank, como Despegar, Davivienda, Bancolombia, Falabella, Redeban, Sephora y así tienen una lista larga. Eso quiere decir que ustedes ya juegan en las grandes Ligas. ¿Cómo fue que llegaron a eso?
Yo diría que el principal punto fue pensar en grande. O sea, desde el día uno nuestro primer cliente fue Rappi y en ese momento Rappi operaba como en seis o siete países y eso generó que desde el día 0, tal vez por suerte, nos tocaba ser internacionales, nos tocó nacer así en cierta medida, y eso nos obligó a crear una cantidad de cosas que nos permitió después llegar a esos otros clientes. Lo que pasa en Latinoamérica es que muchas de las compañías para ser grandes tienen que ser multi país por el tamaño de nuestros mercados, entonces, justo como Rappi, cuando llegábamos a donde estos otros clientes, eran multi país y estaban buscando proveedores que pudieran hacer un servicio en toda la región. Terminamos logrando esto y pues con muchas otras cosas: tecnología, trabajo en equipo, inversión, etcétera.
Esta es una empresa de tecnología que tiene talento colombiano, pero ya operan en muchos países. Pero quiero arrancar, pues, como arrancan todas las historias y es por el inicio, auqnue suena obvio: ¿Cómo fue que Santiago, junto con el otro cofundador, Alejandro, arrancaron esto? Porque si mal no estoy, se conocieron siendo los dos empleados de distintas compañías, pero luego se trató de una startup de ropa. Y hoy en día estamos hablando de otra cosa que tiene que ver con el mundo financiero y el mundo contable de las grandes compañías.
Sí, yo trabajaba en Endeavor, que es la organización internacional de apoyo al emprendimiento. Desde la universidad me acuerdo que yo nunca había entendido que existía un mundo emprendedor, yo siempre me había fijado en las grandes compañías donde las consultoras de pronto era como ese sueño que uno tenía; me acuerdo que por suerte terminé haciendo una pasantía en Endeavor y trabajé ahí casi cuatro años, donde me encontré con una cantidad de gente que yo nunca había conocido, como un estilo de personas que no estaban buscando lo que yo creía que uno buscaba.
Pensaban distinto…
Sí. Y hablaban de unas cosas que yo nunca había escuchado: de fondos de inversión, de cómo emprender, de cómo uno montar una compañía uno mismo y de ahí sale un poco esta historia. Estábamos trabajando en un proyecto con JP Morgan y nos conocimos con Alejandro, él trabaja en una compañía, yo en Endeavor, y le prestaba como servicios a la empresa en la que él estaba. Tuvimos una afinidad muy buena con las discusiones.
Emprender es un reto gigante en discusión. Uno siempre está discutiendo y argumentando diferentes elementos. Después él se sale de esta compañía. Yo en mi labor un poco como de entender qué había pasado, entiendo que estaba buscando emprender, me uno inicialmente como ángel inversionista y empiezo a trabajar. De repente en esto vendíamos ropa, literal.
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Ropa. ¿Y entonces cómo se da el cambio?
Un día él me dijo: si me va a molestar tanto, mejor únase y lo hacemos por completo. En agosto del 2017 renuncié. Empezamos a trabajar en eso. De ahí terminamos yendo a YCombinator, que es esta aceleradora donde ha pasado Rappi, Platzi y otras compañías de Latinoamérica, pero muy relevante por Instacart y compañías muy grandes en Estados Unidos como Stripe. Nos fuimos a vivir a San Francisco en el 2018. Crecimos gigante y hubo mucho tracción. Traíamos muchos clientes, crecimos en tres meses a una operación que despachamos cajas llenas de ropa a las personas para que se las probaran.
Pero llegó un punto en el que nos dimos cuenta de que eso no era lo que queríamos hacer. Había como una desconexión, un poco como con el trabajo que hacíamos. Y los inversionistas, porque estábamos buscando capital, nos decían: nos encanta el equipo, pero no entendemos ustedes por qué están haciendo eso, siendo un modelo de negocio interesante, pero ustedes… no nos cuadran con eso.
Hay algo que en emprendimiento se llama el Product Market Fit, que es el ‘match’ entre el producto y el mercado, y el ‘Fit’ que hay entre los dos. Y nos decían: aquí lo que no hay es como el ‘Fit’ entre el mercado y los fundadores. No entendemos qué es lo que está pasando. Y decidimos cerrar, volver a empezar con todos los aprendizajes. Unos momentos difíciles.
Cuáles son nuestros problemas, por qué no empezamos por algo que nos duela a nosotros y empezamos a iterar una idea, una idea de negocio con respecto a la tesorería. Y una cosa llevó a la otra. Terminamos después trabajando en Rappi, dentro de Rappi, como en un equipo externo, tratando de solucionar todos los procesos de control transaccional y conciliación financiera. Ahí nacimos.

Esa era Ropeo. ¿La cerraron? ¿Qué pasó después?
Cerramos Ropeo, nos quedaba poco dinero en el banco y fue un proceso difícil, era sacar al equipo que habíamos armado con mucha fuerza, lo cual obviamente también nos dejó -pues como que haciendo todo por ley-, nos dejó sin mucho dinero porque queríamos garantizarles a las personas sus cosas. Y me acuerdo de que ahí dijimos: cuáles son nuestros problemas, por qué no empezamos por algo que nos duela a nosotros y empezamos a iterar una idea, una idea de negocio con respecto a la tesorería. Y una cosa llevó a la otra. Terminamos después trabajando en Rappi, dentro de Rappi, como en un equipo externo, tratando de solucionar todos los procesos de control transaccional y conciliación financiera. Ahí nacimos.
Arrancó una compañía que tiene empleados en 16 países, opera en más de 35. La pregunta que siempre hace uno en el mundo emprendedor: ¿Qué es lo que hace Simetrik?
Somos una herramienta de automatización, de conciliación y cierre financiero. La mayoría de nosotros no sabemos qué es lo que sucede cuando uno va y pasa la tarjeta de crédito por un datáfono. Esos segunditos en los que uno ve que dice “procesando, autorizando y finalmente, aprobado”, ahí interactúan más o menos siete compañías en un mensaje que va por internet, obviamente, por cada uno de estos proveedores. En Colombia tenemos Credibanco o Redeban, pasan por Bold, los tres son clientes nuestros, ellos lo llevan a una cámara de compensación, la cámara de compensación puede que vaya al banco de donde es mi tarjeta. Si yo uso una tarjeta de un banco entonces le preguntan a mi banco: ¿esa persona tiene cupo o tiene dinero? Luego ese banco autoriza, responde y vuelve, hasta que le sale a uno autorizado.
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En ese momento lo único que pasa es que yo tomo mi café. Pero el comercio no recibe nada en ese momento y al otro día alguien tiene que empezar a mover todos estos dineros, o en el mismo día van empezando a moverse. Simetrik se encarga de que esos movimientos de dinero sean controlados y que las compañías tengan visibilidad sobre cada una de las transacciones que hacen.
Entonces, cada que alguien compra algo por Rappi, nosotros nos encargamos de que al otro día a Rappi le entre la plata de cada pedido que hacemos. Nos encargamos de que ellos sepan si el banco ya les pagó, si no les ha pagado, cuánto les debe, y a reclamar este tipo de cosas para poder asegurar que ellos también tienen el dinero para pagarle a sus comercios. Igual con MercadoLibre y en otras compañías.
Es lo que hace muchos años uno estaba acostumbrado a llamar la conciliación financiera o la conciliación de contabilidad…
Claro, y lo que ha pasado es que la conciliación que uno conoce es de la regla y marcador, línea por línea, en el papel. Pero lo que pasa y el mundo en el que estamos hoy es que estamos en un mundo donde la proliferación financiera explotó. Hoy hay demasiado dinero público y privado enfocado en que todos tengamos una tarjeta débito, una tarjeta crédito, una billetera virtual o lo que sea, y podamos hacer transacciones.
Y eso lo que significa es que el mundo transaccional es muy grande. Nosotros tenemos 100 clientes y al día procesamos 800 millones de transacciones. O sea, todos los días pasan por Simetrik 800 millones de movimientos financieros que se hacen en 40 países del mundo y donde nosotros nos encargamos de que cada uno de esos movimientos efectivamente se haya ejecutado. No tocamos el dinero, sino que le decimos a nuestro cliente cuánto le falta, si le falta y a quién decirle para que el dinero efectivamente se mueva.
Nosotros tenemos 100 clientes y al día procesamos 800 millones de transacciones. O sea, todos los días pasan por Simetrik 800 millones de movimientos financieros que se hacen en 40 países del mundo.
Santiago, quiero preguntar por varias cosas, pero una de esas es técnica: ¿Qué son los Smart Building Blocks o SBB’s?
Es cómo hemos decidido construir nuestra tecnología. Nosotros le vendemos a bancos, adquirentes, a comercios, a pasarelas de pago, a todo el rango de compañías que tocan las transacciones y se entenderá que cada una de ellas es completamente diferente. El problema que tienen ellos ahí es que cada compañía se ha construido diferente y necesita armar, como con piezas de Lego, sus soluciones.
El tema es que armar tecnología es costoso y por eso nuestra solución, que es New Code, eso en el mundo de la tecnología se conoce como las aplicaciones en las que uno puede usar como una interfaz para hacer programas sin saber desarrollar, es un reto. Entonces nosotros armamos estas piezas de Lego que le llamamos Building Blocks y que le permite a nuestros clientes armar la solución como ellos la necesiten y que nosotros no les tengamos que pedir que se acomoden a nosotros, sino que el sistema se acomoda a ellos.
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Ya, listo, entendí. Sobre todo, gracias por la explicación didáctica de los bloques de Lego, porque uno va entendiendo cómo efectivamente se construye la tecnología a partir de bloques. Ahora, aparecieron nombres como Moore, Strategic Ventures, Goldman Sachs, MercadoLibre, Font Actus, FDI Labs, Cometa y Fintech Collective. ¿Qué quiere decir esa serie de marcas y qué tienen que ver con ustedes, una empresa que nació aquí en Colombia?
Sí, digamos que en el mundo del emprendimiento es una de las grandes preguntas que nos hace mucho: ¿Por qué no es el método tradicional de crecer con lo que va quedando, no?
El modelo de: yo lo he hecho, creo la utilidad y con esa ganancia voy creciendo, es decir, lo que me va quedando producto de sacar los costos, los gastos y demás impuestos. Con eso le invierto a la empresa. Ese es el modelo tradicional o con el que nos educamos.
Exacto. Lo que ha hecho el mundo del venture capital, que es el capital de riesgo, es tener una capacidad de inyectar capital en una compañía y hacerla crecer más rápido de lo que podría crecer con sus propias utilidades. Y eso se tiene que manejar con cuidado, porque ese riesgo se llama capital de riesgo, sin embargo, hay mucho por ganar.
Entonces todos estos nombres que dijiste son básicamente inversionistas que han confiado en Simetrik, inversionistas que han decidido inyectar capital en la compañía. Entre ellos y otros, hemos recibido alrededor de US$ 90 millones y hoy, mirando para atrás, para mí eso hace tres cuatro años, me parecía algo imposible, impensable, sobre todo porque es mucho dinero. Pero lo que hay por atrás es la inversión en tecnología. Nos hemos gastado más o menos como US$ 15 o 20 millones en desarrollar nuestro producto y eso es un producto de valor que ese tipo de compañías también usan. Entonces es una tecnología que tiene mucho y es puro capital y talento latinoamericano. O sea, la tecnología es toda desarrollada en Latinoamérica y usada en el mundo.
Entre ellos y otros, hemos recibido alrededor de US$ 90 millones y hoy, mirando para atrás, para mí eso hace tres cuatro años, me parecía algo imposible, impensable, sobre todo porque es mucho dinero.

Hablaba hace poco con Freddy Vega, que para quienes no lo conocen es acaba de ser nombrado Emprendedor del año en unos premios en Colombia y es un emprendedor muy reconocido en Latinoamérica. También está radicado en Estados Unidos y creó una plataforma de educación a la que muchos fondos de inversión le han puesto dinero. También arranco por ahí Y Combinator, entonces casi que son como historias muy parecidas y muy similares. Y eso quiere decir que en Colombia sí se puede hacer emprendimiento de escalabilidad mundial. Usted acaba de decirlo, no son pocos los millones de dólares que han levantado, pero le quiero preguntar por el talento y es dónde está el talento de ustedes. Entiendo que tienen gente en 16 países, pero ¿eso es todo en desarrollo? ¿Es gente echando, literalmente, código, como se dice?
Sí, el equipo de tecnología está en un 95% en Colombia. Lo tenemos todo acá. Ha sido un esfuerzo muy grande armar un equipo de alto nivel, pero la verdad es que Colombia es increíble con esto, o sea, la cantidad de personas que hay con un nivel muy alto y una inteligencia muy profunda de cómo construir, por ejemplo, en nuestro caso, este software tan complejo que se tiene que acomodar a todos los bancos que existen en el mundo y que igual debe funcionar.
Eso ha sido un reto, pero con mucho orgullo. Decimos que esto es hecho en Latinoamérica con ayuda de otros países de Latinoamérica, porque tenemos algunos desarrolladores en Argentina, en El Salvador, en México, en Brasil. Yo le digo al equipo: lo que ustedes no entienden es que cuando vamos a las Filipinas y a la India a vender nuestro producto, la gente dice: “Eso es lo mejor que yo he visto”, entonces eso es muy satisfactorio y es un sello de calidad que tenemos que desarrollar como región y es que la tecnología latinoamericana es de talla mundial.
Usted nombró Filipinas, usted nombró India, y estaba revisando el mapa que muy gentilmente Ana María me compartió, quien hace parte también del equipo de ustedes, los vi por ahí en algunos países de África. ¿Por qué India? ¿Por qué Filipinas? ¿Cuál fue la visión de ustedes como para ir hacia esos mercados y no a los tradicionales?
Volviendo un poquito como al inicio, a nosotros nos tocó empezar con Rappi, que estaba en cinco países y eso nos ayudó a crear una plataforma que funcionara en varios países. Cuando empezamos a hablar con otros clientes empezamos a encontrar otros talentos de Latinoamérica que están en muchos países también. Entonces, un ejemplo de cliente nuestro es Dlocal, una compañía uruguaya, un país bien pequeño que en este momento es pública en Estados Unidos y opera pagos y transacciones, o sea, le desbloquea, por ejemplo, la compra de pago de Disney+ a nivel global y ellos son los proveedores de este tipo de soluciones. Operan en 28 o 30 países.
Entonces cuando empezamos a hablar con ellos nos decían: yo quiero un solo proveedor para hacer todo mi control en todos los países. Entonces, de repente, al cabo de seis meses que duró el despliegue en todo el mundo, resulta que procesábamos información de Polonia, de Turquía, de India, de Filipinas. Por ellos, por ejemplo, tenemos clientes de Brasil que operan en 20 países; MercadoLibre, MercadoPago en realidad, que está en nueve.
Y así empezamos a ver que de más de 40 países del mundo nos envían información todos los días y nos usan para controlar a nivel global sus operaciones.
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¡Qué bárbaro! A mí de verdad que esta historia, cuando incluso Freddy Vega nos la recomendó, empecé a indagar un poco más. Ana María ya me había tocado la puerta y creo que no me fijaba. Entonces creo que hay una historia muy buena, pero quiero ir un poquitico atrás, a usted, Santiago. Me contaron que cuando salió del colegio se fue a China y me dijeron que esa experiencia lo hizo pensar mucho. Reflexionar. ¿Tiene algo que ver ese viaje por China también? Me contaron que la lectura es su pasión, también que juega tenis. ¿Todo eso le ha ayudado a construirse en la resiliencia como emprendedor?
Buena pregunta. Ya vi que hubo investigación. A ver, China fue un capítulo de cuando yo tenía 18 años, un momento de mucha formación, definitivamente salir a ver otras cosas siempre va a ser bueno, no tiene que ser la China, puede ser un país más cerca, pero pues no sé por qué terminé allá. Mis papás me empujaron para China porque supuestamente era el país del futuro. Pero yo creo que los emprendedores, tal vez o no sé, de pronto me van a llamar a decirme eso es mentira, pero lo que hemos logrado en cierta medida es poder manejar la presión usando diferentes mecanismos. En cuáles son los momentos en los que uno de tanta presión y estrés de tener a estos inversionistas diciendo: “si vamos a llegar a los números, lo vamos a lograr, etcétera”, pues ¿qué encuentra uno aparte de eso?
Hay algo que yo hablo mucho y es salud mental en los emprendedores, que es muy importante, muy fuerte. Son momentos en los que pasa uno de estar en la casa haciendo nada o a estar estudiando y a los tres años tienes que manejar una compañía de 200 o 300 personas, lo que antes regularmente un ejecutivo se demoraba toda una vida, 20 años.
Y eso es mucha presión si uno se lo toma en serio. ¿Por qué? Porque yo digo: en Simetrik somos casi 400 personas y nosotros no solo somos 400 personas del equipo, hay 400 familias detrás de cada una de esas personas y eso genera presión, entonces poder encontrar espacios como jugar tenis o leer ayudan a alivianar un poco esa presión para poder seguir.
Yo alguna vez hice un informe en sobre una data que reunión una organización internacional y hablaba sobre el cansancio. Hablaba con otro inversionista emprendedor, también seríal, y me decía que emprender es el estado más cercano a la soledad. Estoy solo arrancando y luego en el éxito estoy solo controlando y luego en el fracaso estoy solo recibiendo las angustias de todos los demás. Entonces es una profesión, digamos que muy, muy riesgosa. Bueno, ya hablamos de esa partecita personal, que creo que es clave entender, la del ser humano que está detrás. Cuéntenos un caso de éxito de lo que ustedes hacen, como el de PayU, la pasarela de pagos muyy usada, incluso nosostros la usamos opara vender las suscripciones del periódico…
Sí, como eso tenemos muchos. Básicamente aquí lo que ha pasado es que los equipos financieros tienen un reto. Los equipos financieros usan Excel. El problema con la escala como PayU es que, pues ya Excel no sirve, no sirve porque el archivo tiene 2 millones de transacciones y el computador se explota tratando de leerlo.
Entonces los Building Blocks que hablábamos ahora son el producto con el cual nuestros clientes -se parece a Excel-, lo pueden usar, pero atrás es una plataforma de Big Data que sin saber de Big Data, ellos lo configuran. En PayU empezamos ya hace unos años y por ejemplo ellos tienen una operación muy grande, tienen muchísimos clientes por toda Latinoamérica y trabajan con una cantidad de bancos y proveedores por todas partes para poder ofrecer ese súper servicio que ofrecen.
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Y es que uno como cliente, en este caso El Espectador, le tocaría ir y conectarse y lidiar con una cantidad de cosas, pero PayU lo hace sencillo. Ahora, cómo lo hacen sencillo: ellos usan software como Simetrik para controlar esa complejidad. Entonces, en el momento en el que esta compañía crece, se hacen temas de desarrollo a la medida, se usan macros, etcétera. Y lo que hemos logrado es que entramos, se monta la solución, corren los datos y como magia ellos de repente ven todas las transacciones pendientes de pagar, por ejemplo. Y esa es la evidencia con la que ellos pueden llamar al banco y decir: me debes 16.000 transacciones. ¿Cuál es la evidencia? Entonces nosotros proporcionamos esa evidencia para que ellos puedan hacer esos reclamos.
Colombia es un país que ha generado una generación, creo, de gente resiliente, que ha salido adelante. Creo que ese trabajo que tenemos arraigado en nuestra cultura, y no solo en Colombia, sino en general en Latinoamérica, es lo que ha permitido que haya historias de éxito.
A Santiago el emprendedor: qué tan difícil es emprender en un país como Colombia y un poco la razón del por qué les tocó irse a vivir a Estados Unidos y empezar a controlar la compañía que se les creció ya en más de 30 países operando con 400 empleados desde 16 países, con clientes como los principales bancos de Colombia, los principales bancos de América Latina. ¿Cómo es eso? ¿Como es eso de emprender? ¿Qué tan duro es?
Yo creo que uno siempre va a estar pensando que es más duro lo que sigue. Entonces el cuento aquí es que Colombia es un país que ha generado una generación, creo, de gente resiliente, que ha salido adelante. Creo que ese trabajo que tenemos arraigado en nuestra cultura, y no solo en Colombia, sino en general en Latinoamérica, es lo que ha permitido que haya historias de éxito.
Lo que lo que pasa a veces es que uno ve a David Vélez, entonces dice: no, eso está súper lejano, pero resulta que él también empezó en ceros. En algún momento él estuvo en cero, igual que todos los que quieren emprender y todos los que en algún momento quisimos emprender estuvimos en cero, con ideas, pero en cero. Entonces es frustrante. Definitivamente esa es la realidad, es algo que trae muchas felicidades y trae muchas frustraciones.
Con Alejo siempre decimos lo que nos decían en YCombinator: emprender es como una montaña rusa, uno va para arriba feliz y luego va para abajo llorando. Y ese es el día a día. Entonces aprender a vivir eso es un reto bastante grande. Uno cómo se llena de valor y se enfrenta a esos procesos de entender que tienen que cuidar su salud mental, también que tiene que cuidar a otras personas, pero con una convicción muy fuerte de generación de valor. Nosotros nos hemos comprometido a generar valor a nuestros clientes y tal vez el consejo más grande que siempre le doy a los emprendedores con los que hablo es que si uno se pega del mercado y del cliente, el cliente te dice qué es lo que quiere.
A nosotros nos dicen: pero uno cómo se levanta un día y dice voy a hacer un software de conciliación que haga todo este proceso de control en todos los países alrededor del mundo. No, no fue así. Nosotros no nos levantamos un día con eso en la mente. Fue un proceso de construcción y desarrollo. Rappi, nuestro primer cliente, nos dijo: tengo un problema, no sé cómo solucionarlo. No nos dijo la solución. Si uno se pega del problema, lo entiende, va armando la idea, va creando. Entonces no es un 0 a 1 en el que uno tiene una revelación. Seguro hay historias de esas, pero ese no es lo común. La realidad es que se arman de a poquito.
¿Cómo ve a Simetrik en un par de años? Sé que esa puede ser una pregunta bien difícil porque han crecido de una forma extraordinaria en cinco años, han logrado lo que han logrado en cinco años y, de verdad, la sacaron del estadio. Así las cosas, ni siquiera le pregunto por cómo se ven en diez años, mejor, ¿cómo la ven en un par de años?
Vamos a continuar creciendo, a fortalecer nuestra presencia global, principalmente continuando en Latinoamérica y también abriendo Estados Unidos, India y el sudeste asiático. Pero cuando me lo preguntas, me hace pensar en algo que le escuché a Freddy decir y es: alguien una vez hizo una tecnología que eran satélites y por esa tecnología existía Google Maps y por Google Maps existe Rappi. Sin esas tecnologías no se podría haber construido estos modelos de negocio. Nosotros somos ese siguiente paso. Por existir Rappi, por existir Mercado libre, por existir tanta innovación como Nubank, metiendo tanta innovación al sistema financiero, eso ha generado este caos financiero que no lo vivimos los usuarios, no, para los usuarios es perfecto, para las compañías atrás es cómo acepto más pagos, cómo acepto en Colombia las billeteras nuevas que sacan los bancos.
Rappi, nuestro primer cliente, nos dijo: tengo un problema, no sé cómo solucionarlo. No nos dijo la solución. Si uno se pega del problema, lo entiende, va armando la idea, va creando.
Entonces lo que vemos es una proyección en la que esto va a continuar. Los usuarios vamos a vivir en un mundo financiero más beneficioso para nosotros y las compañías van a tener que enfrentarse a esta cantidad de retos. Entonces eso genera un ambiente propicio para ser una de las primeras, que no es la primera, pero una de las primeras compañías colombianas latinoamericanas de tecnología pura, sin operación física, hecha en Latinoamérica y usada por las principales entidades financieras del mundo.
Ese es un sueño que tenemos y que lo hemos ido construyendo y ahí vamos. Pero yo creo que tener el orgullo, digamos, de nuevo de hacer tecnología en Latinoamérica y que se use como la mejor tecnología, no porque sea la más barata, sino porque es la mejor, es tal vez una de las cosas que vamos a perseguir y que seguimos persiguiendo, y van a ser parte de este sueño.
Qué buena historia, Santiago…
Gracias, gracias por invitarnos y definitivamente el emprendimiento es el motor de movilidad social más grande que tenemos como sociedad. Felices de ayudar, replicar y poder contar más esta historia y ojalá más gente se monte en este barco y a otros barcos del emprendimiento.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚