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“Nuestra empresa se dedica al diseño y a la confección de prendas femeninas de toda talla. Manejamos modelos que se ajustan para mujeres desde la talla 6 hasta la 24 y algunas otras, hasta la 28. La mujer es el centro y la inspiración de nuestra marca. Todas tienen un papel protagónico, pues en conjunto hemos construido una comunidad, donde rompemos barreras, nos superamos a sí mismas en nuestra forma de vestir y hacemos de nuestras luchas un impulso, creando así un lugar seguro para todas.
Lo que más nos caracteriza en nuestras prendas y que también pueden definirse como parte de la esencia de MARIAMAR son las siluetas anchas, el color, la frescura y la comodidad”, así empieza a contarnos la historia de su negocio María del Mar, la fundadora detrás de una idea de negocio que viste la fortaleza y la dignidad femenina, hablamos con ella en 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos y esto fue lo que nos contó:
1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?
Mi nombre es María del Mar, tengo 24 años e inicié este proyecto en el 2018. Soy técnica laboral en Diseño de Modas. En el 2021 se incorpora a la marca Alejandro Betancourth, quien es mi esposo y gerente de MARIAMAR. Ha dejado toda su alma y corazón en este sueño que ahora es de ambos.
2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?
MARIAMAR fue en un inicio varios negocios antes de ser lo que es hoy. Fuimos boutique, no funcionó, luego marca de alta costura (vestidos de novias), luego llegamos a un mercado mayorista donde trabajamos por algunos años y así comenzó la marca a conocerse. Al llegar la pandemia todos nuestros clientes cerraron y junto a ellos la posibilidad de seguir vendiendo, o al menos eso creíamos. Sin mucho más que hacer y con todo aparentemente en contra, decidimos abrir una cuenta en Instagram para vender nuestros diseños mientras todo se “normalizaba”, sin saber que ese sería un gran nuevo comienzo.
Llegamos a una plataforma que nos hizo ver otro lado del mercado. En ese camino, vimos la necesidad de crear prendas para un mercado muy especial, el público plus size, que para su época, estaba apenas emergiendo en algunas marcas colombianas, mujeres que no encontraban prendas como: faldas o vestidos con diseños juveniles y de colores.
Ahí encontramos una gran oportunidad y comenzamos a diseñar prendas desde la talla 16 hasta la talla 24 y esta decisión fue un gran acierto, pues este público nos abrió mucho más las puertas y adicional, entendimos una lucha que como marca tratamos de aportar, este público lo puedo describir como unas mujeres increíbles, que nos abrieron las puertas no solo de su closet sino de su vida y corazón, y junto a esto, la apertura de toda una comunidad que amamos, validamos y apoyamos.
3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?
Creemos firmemente que la constancia y confianza en Dios, es lo que ha hecho posible este proyecto, dejar los miedos en definitiva, y asumir los retos con el pensamiento de que si esto no funciona, se coge otro camino para llegar al mismo fin.
Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.
4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?
Mis padres me hicieron un préstamo pequeño para comprar telas e insumos, hice unos pocos vestidos, con lo que vendí, les pagué, y con el resto volví a comprar más tela. Todo lo que veo ahora, comenzó de manera muy pequeña y reinvirtiendo cada peso. Durante ese fin de año, ahorré cada peso era para volver a inyectarle al proyecto que estaba comenzando.
En el camino hice daños, cometí muchos errores y perdí dineros por la inexperiencia que trae emprender, pero hubo un año que saqué una referencia que se vendió más de lo normal y en comparación a las otras prendas, con eso, el negocio se capitalizó y logro darse un empujón.
5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?
Estamos logrando cambiar el pensamiento de la mujeres, sembrando una semilla de seguridad, logrando hacer las pases con nuestros cuerpos desde nuestras prendas y el contenido que ofrecemos como marca, creando espacios seguros en nuestras tiendas donde ellas no se sientan violentadas por la industria de la moda, sino que encuentre en ellos desarrollo, desahogo y apoyo.
6. ¿Soy feliz?
Más de lo que un día podríamos imaginar, tuvimos sueños con MARIAMAR, pero lo que vemos ahora, supera por mucho todas nuestras expectativas.
7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?
No, nos proyectamos más como un negocio de expansión propio.
8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?
Emprender es un camino arduo y extenso. Creíamos que tomar la decisión y dar el primer paso era lo difícil, pero todos los días vienen nuevos retos, nuevas preguntas. Te encuentras con una realidad en el mercado, competencia, escases de insumos, subida de precios, todos los factores son inluyentes. Para mi, abrirse espacio en un mercado desconocido y marcar la diferencia, al principio fue todo un reto, pero creemos que al día de hoy, lo hemos logrado.
9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?
Si bien MARIAMAR ha superado todas nuestras expectativas, queremos hacer mucho más con y para la gente. ¡Queremos llegar a todo el país! En nuestro corazón está el sueño de abrir tiendas en las ciudades principales de Colombia, donde toda nuestra comunidad tenga un espacio para sentirse amada y profundamente respetada, que tengan acceso a prendas que les sirvan y se sientan increíbles consigo mismas, donde su talla y horma, no sea ningún impedimento para verse increíbles, empoderadas y geniales.
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10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?
Queremos abrir nuestra próxima sede en Bogotá, ampliar nuestra capacidad de producción para sacar todo lo pensado para tallas grandes. Estamos trabajando arduamente por esto, y esperamos pronto poderles dar esta gran noticia.
11. ¿Mi emprendimiento es escalable?
Totalmente, queremos estar en la mayor cantidad de ciudades posibles y brindar esos espacios de amor y construcción para todas.
12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?
No recibiríamos inversiones ajenas, esperamos rodearnos de las personas correctas que nos impulsen y ayuden a llegar a donde deseamos.
13. ¿Qué no volvería a hacer?
En este camino hemos aprendido tanto, y en medio de los fracasos es que se aprende y se escala. Pero una de las mayores lecciones que me dejó el primer negocio, es querer saltarse pasos y no iniciar desde cero, a la capacidad que uno tenga en el momento. Aprendí que todo tiene su tiempo y que los negocios dan a medida del tiempo y no de inmediato, que hacer la escuela de la vida, con calma y paciencia, es el camino mas seguro hacia el éxito. Como se dice, despacio pero seguro.
14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?
Mi mamá es mi mayor inspiración. Ella ha sido una mujer de negocios desde muy niña, vendía bisutería, de puerta en puerta y en una bicicleta, nunca se quedó quieta. Desde niña imaginé hacer empresa lo más pronto que pudiese, y luchar por lo propio. Ella ha sido junto con mi padre, toda la fuerza que he necesitado para superarlo todo.
15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?
Varias veces, claro que sí. En el camino uno se encuentra con malas personas, épocas de bajo flujo, y para un negocio nuevo, todo era definitivo. Superar los obstáculos mentales y los miedos que uno se pone a sí mismo, pienso que es lo más difícil. Todos los días hay retos y cosas por superar.
Agradezco haber persistido, no estaríamos viendo lo que nuestros ojos ven ahora.
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16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?
No pertenezco allí porque lo soy, pero si porque sus luchas se han vuelto las mías. Todo el movimiento plus sizw, hace parte de mi vida, son el principal público en MARIAMAR, han sido un gran impulso, nos han llevado a donde no imaginamos, son las más amadas y especiales para nosotros como marca.
17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?
Estamos convencidos que sí, las historias que se viven y escuchamos a diario en MARIAMAR son hermosas, y en lo personal, nos han cambiado la vida. El impacto que tiene en ellas encontrar ropa que les gusta y no usar lo que les toca porque “es lo que hay”, el conocer mujeres que en 20 años no han usado una falda o un vestido, que por mucho tiempo se les negó lucirlo por su “contextura”, ver en sus ojos el brillo de por fin poder usarlo, y sentirse hermosas, son experiencias que van desde la risa hasta el llanto, jamás creímos vivir algo así con prendas de vestir.
18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?
Con una planta de producción grande y un centro de atención al cliente por vías digitales, donde todas las clientas virtuales puedan tener asesoría personalizada para su vida y sus eventos. También con más tiendas, para esa época, soñamos con tener la de Bogotá y la de Cali.
19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?
Un papel definitivo, la familia nos ha rodeado de toda la fuerza para avanzar en nuestro negocio, y nuestros amigos, desde el día cero han estado con presencia y con difusión en todo los momentos, tanto de éxito como de fracaso, hemos sentido el amor inmenso de todos a nuestro alrededor y ahora, el de nuestras seguidoras.
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20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?
Por supuesto que sí, de hecho ese es uno de los enfoques y proyectos que tenemos este año. Nuestras redes están abiertas para quienes deseen tomar este camino o empezar cualquier tipo de emprendimiento.
21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?
Hemos sido muy afortunados en contar con quienes son el equipo MARIAMAR que en este momento está compuesto por jóvenes desde los 20 años. Participan también modelos y una community manager que hacen que seamos lo que somos hoy, ellas han dado toda su fuerza y amor por esta empresa.
22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?
La inclusión, el tipo de prendas y el color han sido características de MARIAMAR, también los espacios en tiendas, llenas de verde y colores donde las clientas en general se sienten especiales. Ofrecemos también un tipo de prendas que es escaso en el gremio plus size, somos una marca que no le teme a la ropa con volumen, con muchos vuelos, colores y escotes.
23. ¿Qué he aprendido de todo esto?
Este negocio ha sido lo más edificante en nuestra vida, hemos aprendido sobre la paciencia, el amor, la inclusión, las luchas de las mujeres de talla grande, entender de qué manera ven el mundo y trabajar en hacerlo mucho mejor, no solo para ellas, sino para todas las mujeres en general. El amor propio a trascendido a mucho más, es algo que se vive de adentro hacia afuera, y que las clientas nos permitan entrar en sus corazones para conocer y reformar, ha sido de las cosas mas enriquecedoras en MARIAMAR.
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