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Efraín Forero es un nombre de peso en el sector financiero colombiano. Más de 40 años en el Grupo Bolívar, uno de los más importantes del país, y más de 30 años como presidente de Davivienda, el tercer competidor más fuerte de ese negocio con operación internacional y catalogado como uno de los más innovadores de la industria. Basta con una breve búsqueda de su nombre en Google y en 0.46 segundos queda en primera plana con más de 72.700 resultados. Pausado para hablar, directo al argumentar, va y viene hilando su propia historia, que es la misma en carne propia de la casita roja, como se le conoce a Davivienda desde el mundo del marketing. Ya no habla de Basilea, de la cartera, de los bonos y de las colocaciones, de activos, de indicadores de riesgo, de pasivos, de fondeo, de acciones, de deuda o de los créditos de vivienda. Ahora lo hace de él, aunque eso signifique hablar de Davivienda. En esta entrevista, más desde el lado de Efraín que del doctor Forero, el banquero se va despidiendo de más de tres décadas cambiando el sector financiero colombiano.
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Después de 31 años al frente de Davivienda, y tras el anuncio de su retiro, ¿cómo se siente?
Feliz. Ha sido muy grato poder recibir un reconocimiento después de esta experiencia dirigiendo Davivienda, pero también en Bolívar. Es muy generoso de parte de mis colegas. Me siento feliz por lo que voy a hacer, tengo pendientes, quiero volver a mi raíz, quiero trabajar en la finca un poco más, soy campesino desde mi infancia y quiero volver a eso, a poder viajar y hacer otro tipo de actividades, pero seguiré muy activo.
Entonces volvamos a las raíces. ¿Qué es lo que le llama tanto la atención del agro, de los caballos, como para dejar todo esto y volver al campo?
Estuve vinculado al campo desde pequeño, desde que estoy en el banco la mayor cantidad de veces los fines de semana siempre iba a la finca y allí tengo una actividad principalmente agropecuaria, pero desde hace un par de años estoy iniciando un cultivo de aguacate, quiero hacer una transformación de una de las fincas que la tengo dedicada a la ganadería, y quiero transformarla en un cultivo de aguacate hass. Eso exige una inversión importante de un lado, pero también un proceso de dirección y aprendizaje por el otro, porque la idea es producirlo para exportarlo. Estoy trabajando con mis hijos en ese proyecto.
¿Cuál será, en una economía digital, el valor de un papel como el cheque, por ejemplo?
Se va a extinguir (risas). Ya hay muchos más vehículos, más eficaces, más seguros, más sencillos para reemplazar el cheque de cualquier monto. Ya se está hablando de tecnologías como el blockchain, incorporada a la banca para tener registros seguros de todas las operaciones y transacciones enriquecidas con documentos asociados a cada transacción. Creo que (el cheque) eso se va a eliminar, pero la lucha que tenemos que dar es por la eliminación del efectivo, que es el principal problema que tenemos para llegar a la base de la pirámide, para que las personas tengan beneficios al registrar sus transacciones, crear su historia para que con base en esas transacciones pueda tener acceso a crédito y poder eliminar el manejo de mucho dinero ilícito, que lo hay en Colombia en unos niveles más altos que en otros países, incluido Venezuela.
¿Cuál es ahora el mensaje para el Banco Central sobre el efectivo, después de varios años ahora que estamos en plena digitalización del dinero?
Es un mensaje para el Banco Central, pero también al Gobierno, a los bancos y a la comunidad en general. Ya es una realidad en países como China, que hace 10 años tenía un mundo completamente en efectivo, y ahora lo convirtieron en digital, y eso ha traído muchos beneficios, entonces debemos poder ver lo que pasa en esos países, los beneficios que trae y las perjuicios que trae eso en Colombia, y eso incluye ese campo abierto para que el dinero de los negocios ilícitos como el narcotráfico o el contrabando fluya por el país. El Banco Central tiene un papel muy importante, pero también el Gobierno, en la forma en cómo entregan los subsidios, y nosotros, las empresas, en general, debemos trabajar en línea con esto. En eso la pandemia nos ayudó, porque la necesidad de estar confinados hizo que se aprovechara toda la capacidad para hacer las transacciones virtuales. Nos señaló un poco el camino.
¿Qué piensa ahora del bitcóin y de las criptomonedas?
Las criptomonedas y el blockchain son vehículos que tienen mucho futuro y ya son una realidad. Las están metiendo gobiernos, ciudades, y hay otras que no tienen una dirección ni un dueño. Pienso que eso tiene mucho futuro, todavía la tecnología es un poco costosa, la blockchain, pero al final eso va a ir avanzando y ayudará a que muchas transacciones se hagan de forma más segura, sobre todo internacionalmente.
En cuanto al bitcóin, estamos participando en un sandbox, un piloto de la Superfinanciera. Nosotros estamos con Binance, uno de los principales jugadores principalmente en bitcóin. Con ellos estamos haciendo esta experiencia para ver cómo los bancos podríamos ofrecer la experiencia de comprar y vender bitcóins, no que nosotros vayamos a comprar, sino que nuestros clientes puedan comprar y vender, entendiendo que esto es una realidad mundial. Esperamos desarrollar la capacidad para hacer transacciones seguras. ¿Qué sucede? Que es lo que pasa con las transacciones que se hacen con bitcóins, porque es muy difícil poder saber de dónde vienen estos recursos. Estamos trabajando en cómo nosotros podríamos garantizar que esos recursos que están entrando o saliendo son de sana procedencia.
¿Qué le hizo falta? ¿Le quedaron pendientes en todos estos años de vida profesional y que ya no alcanza de aquí al 31 de diciembre?
No tengo pendientes, lo que se hizo fue muy satisfactorio. ¿Qué me hubiera gustado? Poder tener un mayor avance en una banca para la base de la pirámide más profunda de lo que logramos hacer. Pero yo estoy seguro que el banco seguirá a una velocidad aún mayor en este mundo de transformación y con la dirección de Javier Suárez, que es un extraordinario líder que conoce muy bien el negocio, a Davivienda, y seguirá ese crecimiento en una forma acelerada porque estas instituciones se están transformando a una velocidad muy grande por los cambios tecnológicos.
¿Qué le deja don José Alejandro Cortés, uno de los hacedores del Grupo Bolívar y también de sus maestros?
Es un muy valioso legado el que él nos ha entregado. Yo fui un privilegiado al poder estar con él, muy cerca de él mucho tiempo, todos estos 31 años él estuvo muy cerca dirigiendo el grupo, estuvo muy cerca con la junta directiva con otras personas que fueron muy importantes.
José Alejo para mí es más que un jefe, es como un padre, él tuvo la generosidad de compartir conmigo su visión, su enseñanza. Él es un ejemplo en la forma como actúa, como ve las cosas y las empresas. Nos ha enseñado que las empresas no solo deben tener un enfoque económico, sino que deben transcender y tener un enfoque social, un compromiso con la sociedad en donde está y en la comunidad. De esa manera Davivienda y todas las empresas del grupo tienen esa característica tan valiosa, con el respeto por la gente, por los funcionarios, por los accionistas, por los clientes.
Y yo fui privilegiado porque tuve su confianza, me nominó para la posición de Davivienda, y también las posiciones que ocupé anteriormente, pero además me guio, me enseñó, y yo le tengo un aprecio, un afecto y un agradecimiento muy grande, gigante.
Habló de trascender. Usted es ingeniero de la Javeriana, estudió en EE. UU., en Inalde. ¿Cómo lo marcó esa educación?
Hay una identificación total. Estuvimos celebrando los 50 años de haber salido del colegio, el San Bartolomé, estuve con los jesuitas de la Javeriana, y también hice el PADE en Inalde, donde también estoy cumpliendo 20 años de haberlo hecho en Inalde, esas experiencias son muy valiosas desde el punto de vista profesional, pero también entrega cultura, principios, valores, compromiso con las comunidades, y esas características tienes esas instituciones. Inalde es muy valioso por su enfoque humano y eso es muy valioso porque enriquece, se trabaja mucho en el concepto ético de los negocios.
Quiero que escarbemos en la memoria y vayamos al año 1999. Un año de recesión, cambio de siglo, año difícil para muchas entidades financieras, para el sector en general, incluso para Davivienda porque recuerdo las noticias de ese retiro masivo de dinero de muchos usuarios.
Fuer un momento muy difícil, fue una situación crítica en el país porque fuera de las dificultades económicas la banca estaba en un proceso muy complejo porque se estaban interviniendo instituciones financieras y varios bancos ya lo habían sido, y en un momento dado intervinieron a dos instituciones en un fin de semana, y el lunes siguiente apareció un rumor ye se era que Davivienda estaba en dificultades y que posiblemente iba también a ser intervenida.
Eso produjo una corrida masiva de depósitos de Davivienda. Con la ayuda del banco central, de nuestros colegas, de nuestros funcionarios y de nuestros clientes, logramos manejar la situación más crítica que vivimos, en este tipo de situaciones muchos simplemente quiebran porque no tienen la capacidad de pagar. Nosotros tuvimos una situación muy compleja durante el día, que pasó también al día siguiente, pero logramos el apoyo del gobierno y el ministro de Hacienda y la Superintendente bancaria, Juan Camilo y también Sara Ordóñez, dieron declaraciones que fueron para nosotros muy valiosas.
Y lo otro afortunado fue que anunciamos que íbamos a mantener las oficinas abiertas hasta que la última persona fura atendida, y que todo el mundo podía llevarse su dinero. Y en efecto varias oficinas, particularmente en Bogotá, duraron abiertas hasta las 12 de la noche para poderles entregar el dinero.
Al día siguiente, en la mañana tuvimos dificultades todavía, y quiero agradecer a los medios porque nos permitieron hablar, y la gente creyó en Davivienda y muy interesante después, regresaron muchos de los mismos cheques que habíamos entregado.
Volvieron a traer la plata…
Volvieron a traer la plata y otros clientes nos apoyaron y al cabo de unas semanas logramos recuperarnos de ese golpe que fue muy importante. Y eso nos enseñó muchas cosas: principalmente lo vulnerables y débiles que somos. Tenemos que aprender porque nosotros los banqueros somos muy arrogantes, eso hace parte como de nuestra esencia y por eso es algo contra lo que uno tiene que combatir porque nosotros nos debemos a la confianza del público, y creo que nos pudo ayudar mucho en ese momento que Davivienda era una empresa con una buena imagen por nuestro compromiso con nuestra gente y nuestra comunidad.
Vayamos al 2010. Ese fue otro año importante para Davivienda porque hicieron una colocación de acciones, a usted lo nombraron el empresario del año los colegas de La República… ¿Qué significó el 2010 para Davivienda y para Efraín Forero?
Ese fue un año bien interesante, eran los años de consolidación de la organización, y la salida a bolsa fue muy importante para poder tener esa presencia en la bolsa de valores y exposición en el mercado de capitales. Hicimos una emisión en donde logramos que miles de colombianos suscribieran la acción. Y la acción pasó de 16.000 pesos a 20 o 21.000 pesos, fue una colocación muy exitosa y nos convertimos en ese momento en la compañía con mayor número de accionistas personas naturales. Lógicamente tuvimos muchos otros inversionistas y posteriormente eso ha cambiado porque la acción ha venido subiendo y muchos de ellos, que eran clientes y también accionistas, porque las acciones también se colocaron a través de nuestras oficinas, pudieron tener una utilidad importante al vender.
Entonces el 2010 marcó el antes y el después…
Pues sí porque ya después de eso estábamos expuestos al mercado de capitales local, y también iniciamos el proceso para hacer las emociones de bonos internacionales, entonces pasamos de ser un jugador muy local a uno abierto a los mercados internacionales.
Ana Mercedes Hoyos, 12 libros, el maestro Obregón, una sonrisa en su rostro cuando se lo digo. ¿Qué papel ha jugado el arte liderando uno de los bancos más grandes de Colombia y de la región?
Nuestro compromiso incluye el apoyo a distintas actividades como el arte, la pintura, el deporte, y para nosotros el libro es muy especial como tú mencionas. Gabriel Zárate y Ana Mercedes eran muy amigos, Gabriel era miembro de nuestra junta y accionistas entonces con él iniciamos esta serie de libros que el banco ha querido realizar para exaltar la vida y obra de los principales artistas colombianos. Ana Mercedes nos ayudó a hacer el libro y a que tuviéramos el interés de otros artistas, así que el libro hoy es muy reconocido, nos da mucho gusto entregárselo a nuestros clientes, es muy esperado, de una extraordinaria edición y diseño, una gran fotografía y este año tenemos uno espectacular de Obregón.
Yo no soy experto en arte, no tengo inversiones importantes en arte, he aprendido a admirarlo y a conocerlo un poco más, para mi esto es de esas cosas muy valiosas porque cuando comprende que de esa manera se tiene una mejor comunidad, se da cuenta que en eso que tiene sentido social hay una contribución, y siempre se recibe un retorno que enriquece. En el caso de este libro he conocido personas extraordinarias a raíz de eso y he sentido un reconocimiento de la gente que aprecia lo que estamos haciendo y eso enriquece el espíritu.
El arte como un vehículo. Dr Forero, ustedes fueron de los que se inventaron ese cuento del portafolio, donde agruparon varios servicios para el mismo usuario, y eso cambió mucho la relación con la gente. ¿Cómo fue ese cambio de mentalidad más allá de la ventanilla?
Ese es un ejemplo de la innovación que el banco siempre ha tenido, con ocasión de la conversión de corporación de ahorro y vivienda a banco, nosotros teníamos que poder salir con lago más atractivo que lo que ofrecían los bancos tradicionales, y en ese momento ese concepto de portafolio no existía y nosotros lo pudimos concebir para entregar la cuenta corriente y un crédito rotativo atados, relacionados, y fue un éxito extraordinario que nos sirvió para lanzar el nuevo banco. Recuerdo que uno de los temas más complejos en ese momento era el tema del canje, que era muy complicado. Nosotros hicimos un canje centralizado, que fue el primero y nos permitió tenerlo un poco más eficiente. Eso fue grato, fuimos pioneros.
El Dr, Miguel Cortés hacía una lista de esos grandes puntos en los que usted influyó en estos años en el Grupo y en el banco, y uno leía el retrato de un líder innovador pero sobre todo positivo. Y en este país vivimos una crisis de liderazgo profunda. ¿Cuál debe ser el perfil del líder o lideresa para que mire a los jóvenes, para que revise el modelo económico, para que escuche el grito de la gente en las protestas?
Todos los reconocimientos son para mi muy valiosos, pero se lograron porque hay un equipo extraordinario de trabajo. En toda la trayectoria estuve acompañado de gente muy talentosa y de jefes muy generosos que orientaban.
Cualquier líder debe tener la capacidad para conocer a su gente, cuáles son los mejores, que todo sea para sumar y crear un compromiso de todos hacia un sueño. Es muy importante poder soñar. Y en empresas como las nuestras siempre hay algo por hacer, cuando uno logra algo ya hay otro desafío cuando uno levanta la cara. Y eso le pasa al país. Yo le diría a los jóvenes que tienen más oportunidades que otras generaciones para poder tener acceso al conocimiento, pueden viajar en una forma más fácil, entonces el país debe hacer una inversión muy grande en educación como prioridad, yo siempre he sido optimista pero en este momento siento que todas esas cosas que nos generan angustia van a permitir que muchos más muchachos puedan ser exitosos.
En la finca tengo una persona que aprecio mucho y quien me acompaña como administrador, y este hombre estudió hasta tercero elemental, no escribe muy bien pero es brillante. Es cocinero, veterinario, maneja la finca, es ingeniero… Yo pienso: si este muchacho hubiera tenido la posibilidad de acceder a internet que hora su hijo lo tiene y lo usa para trabajar porque está metido conmigo en lo del aguacate, pues ese hombre habría sido llegar muy lejos.
Entonces yo creo que es válido que los muchachos reclamen por sus derechos como lo hicieron, y la sociedad tiene que preocuparse porque ellos tengan muchas mejores oportunidades, es muy importante decirles a ellos que tiene que ser responsables porque tienen una gran oportunidad para ser mucho mejores y poder apoyar a sus familias y trabajar muy duro, porque eso es lo que es necesario hacer.

Y qué tipo de líder o lideresa deberíamos tener, porque si uno mira, estamos divididos, y no solo pasa aquí, ahí está el caso de Chile, ¿cómo es ese líder de peso para un país como Colombia?
Colombia ha tenido líderes muy importantes, tanto políticos como empresarios, como sociales, y los seguiremos teniendo, y llegarán nuevos con esa capacidad. Lo que enfrentamos ahora mismo es una polarización y que no solo pasa en Colombia, como lo describes, y en el mundo hay dos tendencias con aproximaciones distintas de cómo se ve el mundo, en mi caso me identifico más con las posiciones de la democracia y la libertad de emprendimiento y de empresas son fundamentales para que podamos tener una sociedad que pueda progresar y que le ofrezca más beneficios a la comunidad.
Respeto a los que no piensan así, pero no los veo como enemigos. Los líderes deben caracterizarse por tener una claridad de qué es lo que creen pero aceptar la diversidad en todo su aspecto, incluso teniendo personas que puedan disentir, y tener la capacidad siempre de poder discutir y si gana un candidato que no sea de uno en las elecciones, pues tener la capacidad de también poder trabajar con ellos.
Usted está acostumbrado a una agenda apretada y de ciudad todos los días. ¿Qué le va a hacer falta ahora que va para el campo?
Quiero caminar por la calle en Bogotá, aprovechar el tiempo para hacer ejercicio montando bicicleta, jugar golf, pero también voy a apoyar a algunas juntas directivas en la medida en que el grupo me pida que les ayude en algo estaré aquí también. No es que me vaya a desaparecer de esa vida, pero lo combinaré, estaré despierto antes de las 5:30, espero no poner tanta lora como para que mi señora se desespere, me quedaré a dormir en la finca y creo que voy a tener una vida más grata para estudiar, para viajar y trabajar.
Qué reforma educativa necesita Colombia para que, tal vez, nos eduquen no solo para ser buenos empleados sino buenos emprendedores….
Ese es un tema profundo y no soy experto en él, pero creo que debemos trabajar muchos más para que la educación que le estamos brindando a los niños sea más efectiva y de cara a lo que son todas las nuevas tecnologías. Y ya luego de eso poder tener la posibilidad de fortalecer lo que hace muy bien el SENA para que más colombianos tengan formación en nuevas tecnologías.
Ya hay otras profesiones que se están estudiando y que van a permitir generar ingresos, como ser chef, por ejemplo, a las personas que aprenden analítica. Hay que buscar que este será un país bilingüe, José Alejandro impulsa una universidad muy valiosa y única, que prepara profesores que dan clases en inglés, y creo que en eso tenemos que trabajar mucho más, nos llevan ventaja países vecinos, pero debemos trabajar más como país en ese objetivo.
¿Quién le va a hacer falta de acá, del banco?
Todos, todos, todos, los voy a extrañar muchísimo, es que son 18.000 individuos que son muy especiales. Y me van a hacer falta. Gracias, gracias, gracias, yo me debo a ellos.
Se hicieron al banco Superior, en Bancafé, fueron por el HSBC, hicieron muchas adquisiciones y fusiones. ¿Cuáles fueron esos mejores movimientos que hizo y que seguramente va a resaltar?
Del 90 a la crisis, nos convertimos en banco y eso fue muy valioso. Pero después de la crisis salimos un poco más fortalecidos y por 10 o 12 años tuvimos la fortuna de comprar lo mejor para nosotros, porque con el banco superior nos convertimos en el banco principal por tarjeta de crédito, después compramos Bancafé y nos convertimos en el tercer banco a nivel nacional con presencia en Panamá y Miami. Y luego tuvimos la fortuna de comprar HSBC en Centroamérica. Lo consolidamos. Entramos a la última década donde hemos venido creciendo por la innovación: está Daviplata, que tiene 13.5 millones de clientes, es el segundo neobanco a nivel de Latinaomérica después de Nubank, y luego hacemos la alianza con Rappi que va a permitir que tengamos el mejor banco ya con presencia realmente y no con anuncio, en el próximo trimestre. Arrancamos con 700.000 clientes y vamos a arrancar con 150.000 tarjetas de crédito facturando muy bien. Rappi está entregando las tarjetas de crédito y luego todo eso se traslada a la nueva institución financiera que vamos a crear. Está ya siendo el primer emisor de tarjetas de crédito en estos últimos tres meses, más que Davivienda y más que Daviplata, y ya tenemos un gallo fino para cuando llegue NuBank, si es que llega porque solo han hecho anuncios. Y ahí hay otros como Lulo Bank y creó que llegarán otros jugadores, pero la alianza con Rappi será una institución financiera muy importante para el país que va a llegar no solo a los individuos sino a los comercios que están atendiendo con soluciones financieras, de seguros, con toda esa potencia que tiene Rappi.
Esa es parte de la carrera por llegar a la base de la pirámide que tanto anhelan…
Por una parte, aunque ese camino le corresponde un poco más a Daviplata, que será muy pronto una institución muy valiosa. Y lo otro por destacar es lo que venimos haciendo con la Fundación Bolívar con Cultivarte, hace parte de nuestro enfoque de sostenibilidad en la parte social.
¿Qué es eso?
Después de la compra de Bancafé nosotros nos encontramos con que en algunos municipios teníamos unas oficinas bellísimas pero grandísimas y solo necesitábamos una pequeña parte de la casa.
La mayoría en el Eje Cafetero…
Muchas en el Eje Cafetero, y nos encontramos con oficinas en Anserma y en Pacho que remodelamos y que con los alcaldes locales concebimos una idea que llamamos Cultivarte, lo que hicimos fue preparar esos espacios con unas ludotecas, con salas de cómputo, con espacios para proyectar películas. Y eso se convirtió en un centro para que los muchachos, los niños, los menores de 16 años, tuvieran un espacio donde pudieran estar después del colegio. ¿Qué pasa en la mayoría de esos municipios? Los muchachos salen a medio día, salen expuestos a tomar trago, a la droga, a la prostitución, todo eso que pasa porque los papás están trabajando. Creamos estos espacios, aprendimos y hoy tenemos cerca de 85 en Colombia y unos seis en Centroamérica, eso ha sido impresionante, los gobernadores, los alcaldes nos buscan, muchos de ellos incluso están en ciudades donde no tenemos oficinas. Hemos hecho una alianza donde nosotros ponemos todas las dotaciones y la dirección, pero el resto del equipo para proteger a los niños y cuidarlos lo entrega la alcaldía. Ha sido maravilloso, el año pasado en medio de la pandemia tuvimos que cerrar, pero luego aprovechamos el internet para poder trabajar con los niños, y además con el problema que pasó en el Mintic donde no hay internet, entonces el internet de estos sitios está ayudando para que parte de los niños puedan tener sus clases.
Esto fue hecho por nuestra gente porque eran los gerentes los que hablaban con los alcaldes y ya tenemos una lista por la que estamos tratando de buscar aliados para poder atenderlos a todos y ojalá tener 150.
Leí que cuando estaban cerca de comprar Bancafé tuvieron un encuentro con Don José Alejandro Cortés de cuánto pagar por el Bancafé.
Risas.
Hablaban de si se debía pagar sobre el valor del patrimonio. Pero la reflexión era que él se preguntaba si uno debía pagar el doble o el triple, o más bien pagar por lo que significará para uno cuando ya sea de uno. ¿Cuál es el fondo de esa historia que es, a decir verdad, una clase de negociación para que lo escribiera una universidad, por lo que significó esa compra en la economía y la banca colombiana?
En ese caso ganamos en el último momento porque José Alejo nos hizo una reflexión sobre no paguemos lo que creamos que el banco valga, sino lo que nosotros podemos pagar por lo que podemos hacer y lo que significa el banco para nosotros, entonces eso subió el precio muchísimo. Eso fue lo que hicieron nuestros competidores se quedara con una oferta bastante menor que la nuestra. Y en su momento no fue fácil porque muchos creyeron que nosotros habíamos sobre pagado por ese banco, pero afortunadamente muy rápido logramos convencerlos a todos y claro, a los banqueros que nos prestaron para poder hacer esa operación, que fue muy significativa y que puedo decir que fue la mejor transacción que hicimos. Si nosotros no hubiéramos comprado Bancafé no hubiéramos podido alcanzar la dimensión. Pero lo más valioso de Bancafé no fue eso, fue la gente, un equipo humano de banqueros muy buenos, el Gobierno hizo una tarea muy buena en seleccionar estas personas, gente que estaba allí o venía de otros bancos, y muchos de ellos todavía están con nosotros y son vicepresidentes o presidentes de las filiales.