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El anuncio de la Caja Colombiana de Subsidio Familiar Colsubsidio de retirarse del negocio de los supermercados (contaba con más de 70 en Bogotá, Cundinamarca, Boyacá, Meta y el Eje Cafetero) permite entender cómo funcionan estas entidades en el país y cuál sería la reconfiguración del sector retail en el país, en el que actualmente hay una saturación dominada por cadenas de bajo costo como D1, Ísimo y Ara, además de jugadores establecidos como Éxito y Olímpica.
Vale la pena mencionar que en el país hay 42 cajas de compensación que se encargan de entregar el salario social a los trabajadores mediante dinero, especie o servicios. Por su parte, la Superintendencia del Subsidio Familiar es la entidad encargada de realizar la inspección, vigilancia y control a esas entidades.
Katherine Monroy Bobadilla, superintendente encargada del Subsidio Familiar tras la sanción que interpuso la Procuraduría contra Luis Guillermo Pérez, habla sobre el caso de Colsubsidio y el panorama de estas entidades en el país.
¿Cómo nacieron las cajas de compensación en Colombia?
Hace 70 años nacieron las cajas de compensación, en principio, como un sistema de subsidio familiar. El primer servicio que se ofreció fue el pago de la cuota monetaria, un auxilio que se paga por cada hijo que tiene el trabajador.
¿Cuáles son las funciones de la Supersubsidio?
Como parte de este sistema de compensación, lo que hacemos como Superintendencia es velar porque las cajas entreguen los servicios en debida forma y que hagan un buen manejo de los recursos que administran. Como Supersubsidio también tenemos la facultad sancionatoria. Por ejemplo, cuando encontramos alguna contravención podemos tomar medidas cautelares de intervención si encontramos que el patrimonio está en riesgo.
Estas entidades manejan el recaudo del 4 % de las nóminas que se pagan de los trabajadores formales, ¿en qué se destina ese dinero?
Las cajas de compensación atienden a trabajadores formalizados, y quien paga este aporte pecuniario a las cajas cada mes son las empresas, no el trabajador. Tenemos igual el acceso de pensionados y contratistas, pero la reglamentación indica que pueden hacerlo de manera voluntaria, obligados están solo los trabajadores que están formalizados. Con ese 4 % de las nóminas a nivel nacional es que funcionan las cajas de compensación y también esta la Superintendencia.
La normativa ha establecido de manera muy clara cuál es la distribución que tiene que dársele a ese 4 %: se utiliza en educación, pago de la cuota monetaria, fondo de vivienda, para la niñez y para el Fondo de Solidaridad de Fomento al Empleo y Protección al Cesante (Fosfec).
En ese orden de ideas, ¿qué implicaciones tiene el anuncio que hizo Colsubsidio con sus supermercados?
Lo primero que hay que entender es que Colsubsidio no es una empresa, es una caja de compensación familiar y, por ende, está regulada por la normativa del sistema, en la que se le indica cómo tiene que manejar cada uno de sus recursos.
La norma les permite a las cajas de compensación tener unas unidades que se llaman unidades autocosteables, dentro de las cuales están, por ejemplo, los supermercados o las droguerías. Esas unidades surgen gracias a los saldos que quedan del uso de los recursos que tienen normalmente.
Los supermercados de Colsubsidio sí son parte de la caja de compensación porque son una de sus unidades. Así que lo que pasa en el interior de los supermercados impacta los estados financieros de la caja como entidad privada sin ánimo de lucro. Lo que ha pasado con Colsubsidio es que ellos, en primera instancia, anunciaron el cierre de sus supermercados, pero posteriormente se habló de una posible fusión con Tiendas Ara. El asunto del cierre es competencia de esta Superintendencia porque los supermercados forman parte de una de las unidades de costo de la caja de compensación, y por tener su manejo y origen en razón a ese 4 %.
El consejo directivo les anunció las pérdidas que estaban generando los supermercados…
Los supermercados estaban generando pérdidas durante las dos últimas vigencias. Colsubsidio como caja de compensación, que administra recursos de naturaleza parafiscal, tiene la obligación de hacer un uso óptimo de estos recursos y potenciarlos en pro de los trabajadores y sus afiliados. Y, por ende, tienen el deber de tomar las decisiones a tiempo para salvaguardarlos.
Lea: Colsubsidio y Tiendas Ara: el giro estratégico para el sector retail
También se conoció la solicitud que se hizo ante la SIC para una “integración empresarial” o venta de activos con Jerónimo Martins, propietario de Tiendas Ara.
Esta solicitud de integración no es competencia de Supersubsidio, sino de la Superintendencia de Industria y Comercio. Eso tiene todo un proceso y etapas que deben surtirse. La SIC anunció que iban a revisar la solicitud.
Con dicha noticia, lo que hicimos como Superintendencia de Subsidio fue ordenar una visita especial a Colsubsidio con la que buscamos determinar cuál es el origen de esos recursos que estuvieron manejando, cómo consolidaron su situación financiera y cómo llegaron a la aprobación de esta decisión de integración empresarial. Nosotros tenemos que velar porque los recursos que tienen que estar orientados al bienestar de los trabajadores no terminen siendo utilizados en esa integración empresarial. Después de la visita especial, trabajaremos de manera articulada con la SIC para entregarles la información que requieran y que así puedan dar el respaldo o no a dicha solicitud.
Colsubsidio también aseguró que la decisión de cerrar el servicio no implica la cancelación de ningún contrato de trabajo…
Por un lado, la caja tiene que evaluar cuál va a ser el impacto para estos trabajadores que reciben su salario social, los que usan sus centros de recreación, los que reciben sus subsidios, pero, por el otro, de puertas para adentro tienen que evaluar el impacto para sus trabajadores, porque para nadie es un secreto que las cajas de compensación en muchas regiones son los empleadores fundamentales.
¿Cuál es el panorama de las cajas de compensación en el país?
Con corte al 31 de octubre, tenemos afiliados a nuestro sistema a más de 10.600.000 personas. Los afiliados también tienen el derecho de afiliar a su núcleo familiar, y cuando contamos a los afiliados y su grupo familiar encontramos que el sistema de subsidio familiar cubre a casi 21.000.000 de personas a nivel nacional, un dato bien relevante, porque las cajas tienen un potencial de alcance poblacional altísimo. Además, en cuota monetaria se han entregado más de $2 billones. En cuanto a asignados de subsidios tenemos 39.841 en el sector urbano equivalentes a 1,3 billones y 588 en la ruralidad.
¿Cuáles son sus objetivos en el cargo?
Nuestra premisa siempre ha sido que, en la medida en que tengamos una inspección y vigilancia de control robustecidos y fuertes, mejor les van a llegar los servicios a los trabajadores, a lo que le apuntamos es que el sistema se fortalezca, porque reconocemos la importancia que tienen las cajas de compensación en todas las regiones. El trabajo que hacen las cajas es bien particular, es un sistema único en el mundo y queremos que realmente funcione como un sistema de subsidio familiar. Asimismo, que cuando la gente piense en el sistema, no crea que solamente es una caja de compensación, sino que sepa que pueden recibir otros beneficios.
Por eso estamos trabajando de la mano con las cajas de compensación, porque sabemos que cada territorio es distinto y las necesidades son distintas, no es lo mismo la caja de La Guajira, que tiene que atender población étnica, versus las de Bogotá. A todas esas diferencias tiene que apuntarle la política de cada una de las cajas, pese a que todas están cobijadas con la misma misionalidad.
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