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En 2020, cuando la pandemia causó el cierre temporal de la economía, Valeria Lotero y Susana Hoyos, creadoras de la marca de ropa interior Soul Intimates, además de poner sus empeños en los canales digitales para soportar la crisis, lanzaron una nueva línea de negocio: lencería para mujeres lactantes.
“Nuestra línea de maternidad y lactancia nos ha traído muchas alegrías porque nació en un momento de encierro y sin muchas esperanzas. Es una línea que habla de la vida y del placer que tenemos como mujeres de darla”, contó Hoyos, diseñadora de moda.
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Las empresarias, que llevan siete años en el mercado, hicieron una investigación con sus clientes y encontraron una necesidad en el mercado, pues las mujeres lactantes no encontraban ropa funcional, femenina y sexy en un mismo producto. Los diseños para amamantar sacrifican, por lo general, el diseño para darle prioridad a la funcionalidad. Así que las empresarias decidieron crear una línea de productos para que las mujeres se sintieran cómodas y sensuales.
“Nos llena de satisfacción acompañar a la mujer en un momento en el que su cuerpo cambia. Nuestras prendas ayudan a reforzar la confianza, el amor propio y resaltar una de las partes más bonitas del cuerpo de la mujer: lo senos. Además, las acompañamos en esa etapa de conexión con su hijo al alimentarlo”, dijo Hoyos.
Lotero, artista plástica y cocreadora de la marca, contó que la línea cuenta con productos diseñados con herrajes de ropa interior convencional. “Si la mujer decide exteriorizar la prenda, no parecerá de lactancia porque innovamos utilizando los mismos herrajes. Son prendas que hasta mujeres que no están lactando nos compran”.
Lotero y Hoyos fueron la única marca de lencería que participó en las tiendas pop-up, el espacio creado por la Cámara de Comercio de Bogotá en el marco de Bogotá Fashion Week para que las empresas pudieran vender sus productos al detal. “La sumatoria de aprendizajes durante estos siete años nos llevaron a estar en esta edición. Colombia es reconocida por su lencería. Estas prendas tienen un valor importante en la autoestima y es la primera pieza que nos ponemos cada mañana. Nosotras decimos que es la prenda más cercana al alma”, contó Valeria Lotero, comunicadora social y apasionada por el mercadeo.
De acuerdo con la firma Raddar, el gasto de los hogares colombianos en ropa interior para hombres, mujeres y niños superó los $826.000 millones en 2021. El año pasado, las marcas de ropa interior tuvieron un crecimiento de entre el 12 y 14 % en sus ventas frente a las cifras de 2020.
La historia de Soul Intimates
Valeria Lotero y Susana Hoyos se conocen desde que tenían cinco años. Estudiaron en el mismo colegio en Medellín y siempre han compartido la pasión por el arte y las manualidades. Cuando estaban en grado 11 crearon su primer emprendimiento: cartas de amor hechas con manualidades. Se graduaron del colegio y cada una tomó un rumbo. Lotero estudió artes plásticas y comunicación social y Hoyos, diseño de moda.
“Seguimos siendo amigas y luego de 10 años de la graduación del colegio nos reunimos con compañeras y cada una hizo un resumen de su vida contando sus éxitos. Nosotras dos estábamos pasando por momentos difíciles. Valeria con un tema afectivo y yo con uno laboral”, recordó Hoyos.
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Las empresarias recuerdan que, en medio de la reunión, Lotero le contó a Hoyos sobre una idea de negocio que tenía. “Le dije: ‘Susi, renuncie y montemos un proyecto’. Ella me dijo que había que pensarlo, me llamó a las dos semanas y me mandó una propuesta de diseño”, recordó Lotero.
“Valeria acababa de hacer una maestría en mercado y yo siempre había sido una apasionada por la ropa interior. La marca habla del momento personal que estábamos viviendo. Invita a seguir sueños, arriesgarse y ser independiente. Nos representa como mujeres y busca inspirar a otras. Con la marca vamos madurando y creciendo como personas”, dijo Hoyos.
Con la liquidación de Hoyos y unos ahorros de Lotero empezó la empresa. “Encontramos un nicho de mercado porque no había una marca que hablara de sensualidad sin perder la sofisticación”, aseguró Lotero.
El crecimiento ha sido orgánico. Al comienzo, hacían las fotos del producto con amigas y ellas mismas preparaban la escenografía, vestían y maquillaban a las modelos. El primer año estuvieron en la pasarela el Cubo de Colombiamoda y participaron en otras ediciones el evento. “Hemos aprendido sobre el cuerpo de la mujer. A entender que las mujeres no se tienen que adaptar a las prendas, las marcas sí deben adaptarse a los cuerpos”, dijo Lotero.
Además de la línea de lactancia, la marca ha buscado diversificar su tallaje y aunque nació como emprendimiento de ropa interior también han sacado vestidos de baño, pijamas y prendas exteriores. Durante siete años han logrado distribuir sus productos en puntos de venta en Medellín, Bogotá, Cartagena y Cali. Exportan a Ecuador, Costa Rica y Catar. Esperan llegar a Estados Unidos y Venezuela. Generan cuatro empleos directos y 15 indirectos. El 90 % del equipo son mujeres.
Sobre la crisis de los contenedores, contaron que sí se han visto afectadas porque requieren de tejedurías y fibras importadas. Sin embargo, dijeron que la enseñanza de esta crisis y la pandemia ha sido aprender como emprendedoras a ser más flexibles, creativas y recursivas con los materiales que encuentran disponibles.
Lotero ahora vive en Chile y espera abrir una tienda física allá. Hoyos seguirá creando colecciones y estará al frente del mercado colombiano.
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