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Tras casi un año de incertidumbre, este miércoles WOM confirmó que seguirá operando en Colombia. Hay que recordar que, en abril de 2023, esta empresa entró en un proceso de reorganización empresarial, pues sus finanzas no eran suficientes para responder a los compromisos adquiridos con sus acreedores.
También conocida como Ley de Insolvencia, esta oportunidad es un refugio que le permite a las empresas poner en orden sus cuentas antes de que se declaren en bancarrota, consiguiendo salvarse en la gran mayoría de los casos y preservando las inversiones, los empleos y las oportunidades que representa el tejido empresarial para el desarrollo del país.
Según información suministrada a este medio por la Superintendencia de Sociedades, WOM necesitaba unos $400.000 millones para cumplir con sus deudas y seguir operando. Aunque los detalles de su capitalización no se dieron a conocer (pues esa información fue catalogada como privada), lo que le permitió a esta empresa salir adelante fue la adquisición de sus acciones por parte de SUR Holdings, una firma inversionista estadounidense conformada por profesionales con una amplia experiencia en el sector, la cual ha participado de proyectos desarrollados en Silicon Valley y con colaboradores que hicieron parte del grupo de trabajo de Elon Musk.
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El que WOM siga compitiendo en el mercado de las telecomunicaciones implica más de un puñado de buenas noticias. Es positivo porque se preservan los más de 5.000 empleos que genera en el país; es positivo porque sus 6,8 millones de usuarios no quedarán a la deriva (tampoco lo estuvieron en el proceso, pues la empresa mantuvo la prestación y calidad del servicio); es positivo porque no habrá que desmontar las 5.100 antenas de red 4G que ha instalado en los últimos años, lo que le ha implicado una inversión de más de US$1.000 millones, así como importantes avances en el cierre de la brecha digital de Colombia; es positivo porque se mantiene una competencia que redunda en tarifas bajas para los usuarios; y es positivo porque el espaldarazo que brinda esta firma norteamericana es señal de la confianza inversionista que sigue despertando nuestro país.
“En los últimos años, WOM Colombia ha invertido más de US$1,000 millones en el sector de telecomunicaciones del país, lo que ha permitido el despliegue de más de 5,100 antenas y la apertura de 475 tiendas a nivel nacional. Estas inversiones han introducido nuevas opciones y servicios innovadores para los consumidores, mejorando sustancialmente la cobertura, particularmente en las áreas rurales”; informó WOM.
Tanto la Superintendencia de Sociedades, la directivas de WOM y el grupo de inversionistas aplaudieron el papel que tuvo en todo esto el Gobierno Colombiano, más específicamente el Ministerio de las TIC, pues no solo acompañó este proceso de reorganización, sino que aportó recursos (de forma indirecta) para que esta empresa de telecomunicaciones mantuviera su operación.
Lo anterior se explica porque el Ministerio de las TIC es el mayor acreedor de WOM, con una participación del 45 % de las deudas que acumula esta empresa de telecomunicaciones.
El beneficio que le brindó el Mintic a WOM es que se congelan los compromisos adquiridos relacionados al espectro de bandas bajas (aquí no se incluye el tema de 5G), lo que se traduce en un periodo de gracia en donde la compañía comenzará a pagar sus obligaciones en el año 2029.
Según lo explicado por el ministro Mauricio Lizcano, serían US$150 millones (unos 644.000 millones de pesos colombianos) los que tendría que empezar a pagar WOM en la mencionada fecha, teniendo en cuenta la indexación (la inflación acumulada que se genere en esos años). Un esfuerzo importante que hace el país, y más al recordar que 2025 ha sido y será un año desafiante en materia fiscal.
Lizcano precisó que se tomó esta decisión porque para el Gobierno es más importante mantener un mercado que sea competitivo, pues de haberse quebrado WOM, prácticamente se habría configurado un duopolio (conformado por Claro y la empresa que resulte tras la integración de Tigo y Movistar), lo que a larga se traduce en menos oportunidades para los usuarios, ya que al desaparecer los estímulos que implica la competencia, se puede presentar un alza considerable en las tarifas y un deterioro en la calidad del servicio prestado.
¿Por qué WOM tuvo que entrar en reorganización?
Los problemas financieros en el negocio de las telecomunicaciones no son exclusivos de WOM. Hay que recordar que en 2023 las alarmas se encendieron alrededor de Tigo, compañía que también habría entrado en un proceso de reorganizanización, de no haber sido por los $600.000 millones que recibió en capitalización por parte de Millicom y EPM.
Lo que explican los expertos en la materia, así como los propios voceros de las empresas, es que el negocio enfrenta un panorama complejo, el cual se caracteriza por demandar altas inversiones al tiempo en el que se reciben pocos ingresos.
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Sobre lo primero hay que tener en cuenta las millonarias inversiones que se han hecho para extender la red de telefonía y datos móviles en el país. Solo WOM ha invertido más de US$1.000 desde su llegada a Colombia, en abril de 2021.
Sobre lo segundo hay que saber que las ganancias se han visto afectadas. Un indicador para hacerse una idea de esto es el Ingreso Promedio por Usuario (ARPU, por sus siglas en inglés) el cual, según los reportes de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) pasó de $5.841 en 2017 a $1.907 en 2024 en la vertical de telefonía móvil, y de $17.847 a $1.634 en el mismo periodo de tiempo en la vertical de datos móviles (la reducción ha sido del 67,35 % y del 90,84 %, respectivamente).
El ARPU se ha reducido por la fuerte competencia que ha tenido este sector, en gran parte por el efecto que trajo WOM tras su agresiva (en el buen uso de la palabra) llegada a Colombia.
En suma, las variaciones de precios que tiene el sector de las telecomunicaciones en Colombia son deflacionarias (son más bajas que la inflación), lo que ha implicado un desafío cuando el mercado ha demandado mayores inversiones y los costos de operación han ido escalando.
Todo esto fue lo que generó la tormenta perfecta para que WOM entrara en reorganización empresarial. No obstante, el enorme potencial que tiene este compañía para competir con los pesos pesados de la industria convenció a los inversionistas para lanzar ese salvavidas financiero que hoy le evita hundirse en la bancarrota.
El desafío que le resta es seguir creciendo con un servicio de calidad y precios competitivos para así ir ganando protagonismo en donde su participación en el mercado es de apenas el 8 %, mientras que Claro tiene un 45 %, Movistar un 24 % y Tigo un 18 %. ¿Cómo terminará este símil empresarial de David contra Goliat?
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