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Cifras recientes de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) indican que el segmento de la construcción de edificios corporativos contempla la edificación de 32 millones de metros cuadrados, la generación de cerca de 120.000 empleos anuales y mueve alrededor de 50 billones de pesos.
Cifras del censo de edificaciones del Dane revelan que al segundo trimestre de 2014, el segmento de oficinas reportó un crecimiento del 54 por ciento, frente al mismo período del año anterior y que este dinamismo fue jalonado principalmente por el comportamiento de ciudades como Bogotá y Barranquilla.
En este sentido, Alejandro Arboleda, gerente de Provalor, firma que junto con Conconcreto le apostó al desarrollo de Torre Atlántica Empresarial en Barranquilla, destaca el comportamiento de “La Arenosa” en materia de edificación de proyectos corporativos.
Factores como la oferta de talento humano bilingüe, su conectividad, la entrada en vigencia de los múltiples TLC y su cercanía con Estados Unidos, sumado al hecho de ser la capital de la región caribe colombiana, hacen que la capital del Atlántico esté en la mira de multinacionales y empresas locales como epicentro de sus actividades, señaló el empresario.
Resalta el hecho de que Colombia cuente con mano de obra calificada, ubicación estratégica, economía dinámica y positiva y una clase media creciente, adicional a que es un país con múltiples centros de desarrollo, por la firma y entrada en vigencia de varios TLC (Tratado de Libre Comercio).
Arboleda explica que la arquitectura corporativa debe estar enfocados en el tema de servicios y valores agregados para los usuarios, tales como salones de reuniones comunales, comedor, zonas de descanso, gimnasio, parqueaderos para visitantes o depósitos para archivo muerto, con ascensores de alta velocidad que faciliten el desplazamiento vertical.
El gerente de Provalor afirma que no obstante las amenazas que tiene el segmento en Colombia (sobreoferta e incertidumbre jurídica en torno a habilitación de tierras), las oportunidades son inmensas.
Insiste en la importancia de proyectos en ciudades con puerto o cercanas a estos son lugares con múltiples oportunidades de desarrollos corporativos, así como las ciudades intermedias que están creciendo aceleradamente y que muchas de estas no cuentan con una oferta de calidad.
Expertos del sector opinan que el mercado plantea en la coyuntura actual oportunidades enormes de negocio a los constructores que lleguen con alternativas ajustadas al segmento corporativo en ciudades intermedias como Bucaramanga, Ibagué, Villavicencio, Pereira, Manizales, Yopal, Valledupar y Montería.