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Unos meses después de que Andrés Yabrudi llegara a la Generadora y Comercializadora de Energía del Caribe (Gecelca) como su presidente, el panorama no era el más halagüeño, porque la recién creada compañía debía crecer sobre ‘escombros’ de la liquidada Corelca, que traía un lastre de pérdidas millonarias.
Pese a la herencia, Gecelca logró pasar de pérdidas por $54 mil millones en 2007 a dar utilidades de $3.000 millones un año después y así paulatinamente el crecimiento se multiplicó hasta tal punto que el año pasado las utilidades cerraron en $354 mil millones.
Todo esto gracias a que el carbón no exportable, que abunda en el departamento de Córdoba, especialmente en el municipio de Puerto Libertador y que era rechazado por su bajo poder calorífico, se convirtió en la estrella de la compañía para la generación de energía de manera competitiva.
Este experimento llevó a la compañía a una subasta en diciembre del año pasado que le dio el triunfo ante media docena de compañías que ofertaron utilizar gas o carbón, pero de alto poder calorífico.
Este triunfo despertó la voracidad de sus oponentes, que no pararon de visitar Yabrudi para indagar por las características del proyecto que construirá una planta térmica de carbón bituminoso, que a finales del próximo año deberá generar 250 megavatios de energía y cuyo costo ascenderá a US$430 millones.
El proyecto operará con calderas lecho fluidizado, lo que permitirá recibir todo tipo de carbón, reduciendo las emisiones de óxido de nitrógeno, ya que trabaja a menores temperaturas y adicionalmente permitirá capturar el azufre en la zona donde se realiza la combustión, agregándole carbonato de calcio.
Pero ante la insistencia de la competencia cambiaron la estrategia para la segunda subasta, que también ganaron. Una de las herramientas que usaron fue proponer la construcción de la planta en el mismo lugar de Gecelca 3, lo que les permitiría trabajar en economías de escala que reduciría considerablemente el costo de la obra y del traslado del mineral a utilizar.
Este proyecto tendrá una inversión de US$236 millones y generará 150 megavatios, que entrarán a operarán a finales de 2015.
Yabrudi considera que la intelectualidad de su personal y el compromiso le permitieron a la compañía tener una participación del 31% del mercado energético del país.
Para la operación de la primera planta se requerirá un millón de toneladas de carbón y para la segunda 600 mil toneladas, lo que sin dura dinamizará la minería en el departamento de Córdoba.