Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) se ha abstenido de realizar otra ronda de relajamiento cuantitativo, pues sólo dos de los diez miembros dijeron que “llegaría a ser necesaria”, según el acta de la reunión de marzo.
“Dos miembros indicaron que iniciar estímulos adicionales podría volverse algo necesario si la economía perdía impulso o si la inflación parecía permanecer por debajo de su tasa mandataria y consistente de 2% en el mediano plazo”, dice el acta.
Según el relajamiento cuantitativo, el banco central compra activos en un esfuerzo por reducir las tasas de interés a largo plazo y estimular la economía una vez ha reducido a cero las tasas de interés de corto plazo.
Las actas dejaron claro que la Reserva Federal no ha revisado su perspectiva en torno a los pronósticos económicos. Los miembros que votaron pensaron que la economía “se ha expandido de forma moderada y básicamente estuvieron de acuerdo con que los pronósticos económicos, aunque son un poco más fuertes, son en general similares a los de su reunión de enero”.
Sin embargo, el cambio en los pronósticos de política sugiere que los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto ven menos probables los riesgos de una desaceleración, aunque siguieron afirmando que la crisis de la Eurozona es un “riesgo significativo para una reducción de la actividad económica”.
La Fed también indicó que está evaluando la posibilidad de realizar más cambios a su política de comunicación. Según las actas, “varios participantes” sugirieron que la Reserva Federal podía debatir sobre cómo respondería a varios escenarios económicos alternativos, “de manera que se pueda clarificar el comportamiento más probable del comité según las distintas contingencias”.
Si esa información fuese publicada en las actas, podría tenerse una idea más clara de las condiciones que motivarían a la Reserva Federal a realizar una tercera ronda de relajamiento cuantitativo, y qué tan rápido podría elevar las tasas de interés si fuese a aumentar la inflación.
Luego de que se conocieron las actas, los activos bajaron de precio con respecto a sus picos cíclicos. La aparente parcialización en contra de realizar una nueva ronda de relajamiento cuantitativo hizo que el dólar se fortaleciera y generó una venta masiva de oro. Los bonos del Tesoro también se vendieron en gran cantidad, mientras que las acciones de las bolsas de Estados Unidos cayeron, luego de haber sufrido una mañana negativa.