
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Dos meses después de su lanzamiento mundial y con una historia escrita por sus predecesores, dos de ellos ganadores de los mejores premios que la industria le da a un teléfono, la nueva joya de LG, el G4, aterrizó en Colombia con tres cualidades específicas: su diseño, su experiencia visual y la de usabilidad.
En tamaño es idéntico al G3, con 5,5 pulgadas, pero estéticamente es más atractivo porque trae cuero, de origen vegetal, en la parte trasera. Los hilos del tejido son alemanes y prometen una durabilidad de carcasa mayor que la que tienen los equipos presentes en el mercado. Al país llegó de colores metalizado, tabaco y negro.
En diseño, lo que hicieron con el equipo fue lograr lo mejor del flex y del G3 para que este modelo tuviera un aspecto curvo, más fácil de agarrar en la mano y poner sobre la oreja. Ante una caída, evitará en un alto porcentaje que se rompa la pantalla. Resiste un 20% más que sus antecesores a los choques. Claro que no es flexible.
Su pantalla hace que quien esté observando el contenido, los gráficos, las fotos o los videos tenga un contraste de imágenes similar al que emiten los televisores, porque trae una tecnología QHD y pantalla Quantum, que da mayor resolución de colores. Logra un 98% de la calidad de la imagen original si esta fuese grabada con formatos como, por ejemplo, el 4K. La sensación que da cuando se visualiza allí es que la imagen está casi por fuera de la pantalla, sobre la superficie. Como cuando se deja caer una gota en un vidrio.
La cámara es, quizá, la gran apuesta de los coreanos con este equipo. Dicen que buscaron simular una profesional. La frontal es de 8 megapixeles y obturador focal de 2X y la principal es de 16 megapixeles y obturador focal de 1,8. “Es el mejor del mercado”, advierte William Sánchez, gerente de la división móvil de la marca en Colombia.
A eso se suma un sensor de color de espectro. Eso sirve para medir el nivel de color del objeto que se va a fotografiar. Balancea tanto los blancos como los demás colores. ¿Y cómo se usa? Muy fácil. Tiene varios modos: el básico, el panorámico y cuadrícola, y el manual. Ese, de nuevo, es el atractivo. La profundidad de campo, la velocidad de obturación y la sensibilidad de la luz podrán ser manipuladas por el usuario a su antojo. La primera vez que un smartphone lo trae. Y por eso será que ya muchos lo califican como una cámara con teléfono integrado.