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También quedó planteada la posibilidad de que si los ingresos tributarios al final de año se encuentran por debajo de la meta inicial ($ 67.8 Billones), el Gobierno estudiaría la posibilidad de ajustar el Presupuesto de 2009 aforado en $140.5 billones.
En la ponencia del Proyecto de Presupuesto que se presentará este jueves, podría quedar aprobada la posibilidad de que el monto del mismo se reduzca si se acentúa la crisis financiera y se siente con mayor rigor en la economía colombiana.
"Vamos a esperar como se va dando el resultado de la economía como se van comportando los recaudos y en esa medida, iremos haciendo la programación de la ejecución presupuestal. No se puede anticipar nada distinto, sino que el Gobierno mantiene sus metas en materia de déficit fiscal de balances primarios y endeudamiento", explicó el funcionario.
Insistió en que si los recaudos caen y "no vamos a aumentar ni más deuda ni más déficit, hay que ajustar la ejecución del presupuesto a ese novel de recaudo que se dé", dijo Zuluaga.
Ante el pedido de algunos parlamentarios de que se den a conocer los programas afectados con posibles recortes en el presupuesto, el jefe de la cartera de las finanzas públicas, dijo que "es muy difícil anticiparlo con precisión".
El Ministro de Hacienda, dijo que el Gobierno garantiza mantener la meta de déficit fiscal y el nivel de endeudamiento, lo que permitirá en su momento, "adecuar el presupuesto de acuerdo a las realidades que se presentan".
Para 2009, el déficit para el Gobierno Nacional Central es de 3% y para el sector público consolidado de 1,4%.
El funcionario recordó que un punto de caída en el crecimiento significa $500.000 millones menos de recaudo. "Es prudente todavía espera para tener señales muy concretas y en ese sentido tomar acciones y decisiones que correspondan", dijo.
Anticipó que hasta septiembre se ha sentido una menor recaudación en el sector externo debido a que se decretó cero arancel para materias primas no producidas en el país en un momento de fuertes presiones inflacionarias con el fin de abaratar costos. "Esto nos va a significar perder ingresos externos en una decisión que en su momento se tomó para ayudar al control de la inflación, y seguramente lo que estamos viendo y, se materializará en septiembre y en estos meses es una presión en la recaudación externa a la baja por esas decisiones tomadas".