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El gerente de este centro comercial, Jorge Villalobos, afirmó que afortunadamente para los colombianos, en este punto de venta de Bogotá, no se siente la contracción económica de la que tanto se habla porque los precios son muy favorables tanto para mayoristas como para compradores al detal.
Villalobos agradeció el apoyo de Fenalco Bogotá y precisó que con esa unión todos ganan por cuanto hay facilidad, excelente servicio y dinámica en la actividad comercial, factor que se sintetiza en las ganas de volver de cada cliente.
Explicó que una de las características del GranSan es la utilidad que le genera al público porque para el caso de la provincia la rentabilidad es visible por los bajos márgenes en precio que se manejan. "Aquí tenemos un eslogan y es muy acertado, los precios más bajos siempre, y la gente así lo ha entendido, lo ha visto y lo está aprovechando pues somos una opción de vestir bien y a precios demasiado cómodos", agregó el Gerente del GranSan.
Para este visionario de los negocios, el éxito del centro comercial de San Victorino, popular sector de la capital, obedece al empuje de los comerciantes, a la constancia y a la fuerza que se le imprimió a los tiempos de crisis en 1995 cuando muchos locales fueron entregados, cedidos o devueltos.
También a la seguridad que llegó a ser el talón de Aquiles, pero que con disciplina, oficio y perseverancia se consolidó, entre otras cosas por ese trabajo al unísono con la Policía Metropolitana de Bogotá y las autoridades distritales en general que convirtieron una zona deprimida en la sede más activa del comercio.
Actualmente las compras hechas en el GranSan se hacen con tranquilidad y sin prevención por cuanto hay ojos y tecnología celando el sitio en donde los bogotanos hacen sus compras para alegrar muchos momentos.
El señor Villalobos, definió a los hombres y mujeres del comercio del Gran San como personas de empuje que entendieron que las economías crecen y se desarrollan con trabajo, productividad y competitividad, todo lo anterior manejando altos estándares de calidad en beneficio de los consumidores.
Este establecimiento emplea más de 4.000 personas de manera directa que laboran en todo un engranaje comercial que se desarrolla en 700 locales, sin contar personal administrativo y externo.
El GranSan tiene registradas a hoy 300 marcas propias lo cual habla muy bien de un sitio al que algunos, sin conocimiento, tildaban de fusilar marquillas o de plagiar estampillas. "Nosotros le apostamos a la industria colombiana, a las confecciones con sello nacional y es así como se le ha dado alto vuelo al comercio de prendas de vestir con textiles de la tierra como es el caso de la alianza productiva con la firma Pat Primo", declaró Villalobos.
Aun cuando esta cadena de almacenes, amparada por el mismo techo en la décima con octava vende volumen de manera permanente, dinamizando el centro de Bogotá, ya arrancó con las ventas de temporada de fin de año pues hay grandes movilizaciones de mayoristas del Distrito y de poblaciones de varias regiones del país.
Otro de los éxitos del GranSan es el "Madrugón" que se hace los días miércoles y sábados a partir de las tres de la mañana culminando a las diez AM. Esta modalidad de venta mayorista reporta ventas promedio de 200.000 millones de pesos anuales.
Para citar un referente en precios un pantalón en Jean se puede adquirir por menos de treinta mil pesos y una camisa o un saco se compra desde los diez mil pesos con la característica de calidad y moda.
En la localidad de Santa Fe en donde opera el GranSan se identificaron 1.280 empresas agrupadas en subsectores repartidos de la siguiente manera: 30 % equivale a fabricación de prendas de vestir y 7 % al preparado y teñido de pieles. Sin tabular están otras empresas dedicadas a la confección de toda clase de ropa para hombres, mujeres y niños. Es muy común la confección de ropa sobre medidas y el trabajo que se le ofrece a los llamados satélites.