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La caída de los precios del petróleo cobra una víctima más. Este martes se conoció que por primera vez desde 1930 el gigante petrolero, Exxon Mobil, perdió la máxima calificación de inversión luego de que Standard & Poor’s le bajara su nota de AAA a AA+. La rebaja implica que sólo hay dos compañías que todavía conservan el AAA: Microsoft y Johnson & Johnson.
El debilitamiento de los parámetros de crédito de la compañía tras el declive de los precios las materias primas, los elevados requerimientos de inversión y los significativos pagos de dividendos fueron los factores que la firma calificadora tuvo en cuenta para tomar la decisión, que algunos analistas consideran como osada.
Los voceros de la petrolera explicaron por medio de CNBC que “nada ha cambiado respecto a la confianza financiera en la empresa, gracias a su gestión prudente. Exxon Mobil otorga un gran valor a la calificación de su deuda y continúa centrada en la creación de valor para los accionistas a largo plazo a pesar de la volatilidad del mercado».
No obstante no se puede desconocer el efecto de los menores precios del crudo, referentes que rondaron los US$45 durante la jornada de este martes. Las perforaciones y la inversión en nuevos oleoductos prácticamente se congelaron, pero pese a la dura situación Exxon ha tenido más resistencia que sus empresa rivales pues sus rebajas en la calificación han sido más agudas y significativas.
En el informe de Standard & Poor’s también advierte de que podría rebajar nuevamente el rating en caso de que Exxon Mobil no fuera capaz de ajustar sus costes y gastos adecuadamente durante un periodo de persistentes bajos precios para las materias primas.