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¿Es realmente malo que el crecimiento de China en el tercer trimestre de 2015 fuera 6,9 y no 7%? Aunque el dato fue superior al 6,8%, lo que esperaba el mercado, todo indica que entre los inversionistas primó el hecho de que fue la cifra más baja desde 2009. Adicionalmente, la producción industrial de la potencia asiática aumentó un 5,7% en septiembre, por debajo del 6% proyectado por los analistas.
“La forma como reaccionó el mercado con el último reporte de crecimiento económico chino muestra que la incertidumbre continúa. Las noticias negativas son mucho más sensibles que las positivas, aun cuando se trata de tan sólo un 0,1% por debajo de la meta de crecimiento”, explicó Sebastián Díaz, analista del Banco de Bogotá.
El pesimismo en torno a esta economía rompió con la breve tendencia alcista que presentó el precio del petróleo la semana pasada y el referente del crudo del mar del norte (Brent) cayó este lunes de nuevo por debajo de los US$50, provocando que el precio del crudo promedie los US$47 en octubre.
Un comportamiento que implica que las petroleras en Colombia empezaron mal el cuarto trimestre, lo que cae mal, pues las expectativas de los reportes financieros del tercer trimestre de 2015 no son los mejores. “Dado a que el precio del crudo promedió US$45 entre julio y septiembre, se espera que los balances de estas compañías empeoren a lo registrado entre abril y junio”, agregó Ómar Suárez, analista de Alianza Valores.
El precio del dólar en Colombia también rompió con su tendencia. Como resultado de la expectativa de la reunión de la Reserva Federal del próximo 27 de octubre, la tasa de cambio había venido fluctuando con tendencia a la baja en el nivel de $2.900. Sin embargo, el efecto chino sobre el petróleo ocasionó que la divisa comenzara la semana con un nuevo repunte, en los últimos dos días su cotización ha subido más de $50 y cerró este martes en $2.935.
La otra fuente de incertidumbre que hay en torno al ritmo de crecimiento de la economía china es la desconfianza que hay en la medición de este indicador. Frente a esto, Julian Evans, consultor de Capital Economics, advirtió que “se deben tomar los datos del PIB con pinzas, pues hay fallas evidentes en la metodología de cálculo, además de presiones políticas para que no se alejen demasiado de objetivos que ya son difícilmente alcanzables”.