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El lunes de la semana anterior la economía de Estados Unidos fue declarada oficialmente en recesión por la Oficina Nacional de Análisis Económico. Incluso, la entidad dice que el deterioro de la economía comenzó desde diciembre de 2007.
Es el reflejo de una economía que todos los días ofrece síntomas de mayor deterioro, desempleo de 6,7%, a noviembre, los pedidos de las fábricas bajaron 5,1% a octubre y un sector automotor que clama por ayudas de USP$34 mil millones.
Frente a este panorama hablamos con el colombiano Alberto Bernal*, analista de la firma Bulltick Capital Markets, que tiene actividades en Wall Street. Sobre cuándo regresará la tranquilidad a los mercados, Bernal piensa que cuando asimilen la realidad que están viviendo. “Los mercados reaccionan subjetivamente a todas las ocurrencias. Es algo parecido a lo que ocurrió en Colombia cuando se desató la violencia del narcotráfico. Con las primeras bombas la gente vivía colgada del techo, con el tiempo se acostumbró y continuó su vida normal”.
Añade que en EE.UU. se entenderá que la situación es complicada, pero que es la realidad. Los números negativos tendrán menos impacto y reacciones, y se avanzará hacia un escenario en el cual la gente comienza a mirar cuándo va a mejorar la situación, en lugar de pensar que la economía se sigue hundiendo.
El analista considera, incluso, que la caída de 7,7% que sufrió Wall Street, el 1° de diciembre, se debió más a retoma de ganancias y a la necesidad de muchos fondos de hacer pagos porque la gente les está pidiendo la plata y tienen que vender.
Respecto a Colombia, a Alberto Bernal le preocupa que los empresarios estén tomando decisiones cautelosas, entendibles, frente a lo que pueda pasar en los próximos meses. “Infortunadamente, se convierte en un círculo vicioso, no invierten porque cree que la situación puede empeorar y así se causa más daño. El gobierno debe dar señales positivas en proyectos de infraestructura, eso genera tranquilidad”.
Agrega que también se requiere acelerar la firma y entrada en vigencia de acuerdos de libre comercio con países y regiones diferentes de EE.UU. “Hay que tener en cuenta que recesión significa menor crecimiento, no que se acaba la economía. Los índices de reducción de pobreza significan que hay más de cinco millones de colombianos con mayor poder adquisitivo, lo cual implica que la demanda doméstica tenga más capacidad para aguantar los vientos en contra”. También dice que ayudaría que se redujeran las tasas de interés y que la inflación siga bajando, para que haya más ingreso disponible para las familias. Considera que la economía colombiana crecerá cerca de 3% en 2009.
De regreso a los temas de la crisis mundial, Bernal sostiene que las reducciones en las tasas de interés es una condición necesaria para que regrese el flujo de crédito, lo cual ha ocurrido, porque los bancos centrales han hecho la tarea de generar un nivel grande de liquidez en el mercado interbancario. De igual manera, señala como positivo que ni los gobiernos ni el mundo financiero van a permitir que más entidades financieras se quiebren, aunque sí habrá varias que continuarán con problemas. “El evento de Lehman Brothers le mostró al mundo que los costos son tan altos, que se van a tomar todas las decisiones y medidas para evitar un colapso bancario. Fue lo que ocurrió con el Citigroup, que en un fin de semana tuvo un rescate (por US$20 mil millones), frente a noticias negativas”.
Otro aspecto que ha marcado el horizonte económico de estos días ha sido la designación del presidente electo Barack Obama de su equipo económico, que en general tuvo buen recibo, concepto que Bernal comparte. “En esto los mercados analizan que los integrantes del equipo económico no sean proteccionistas. Si hay algo que sería grave en esta coyuntura, es que se decidiera tomar medidas proteccionistas para cuidar el empleo en Estados Unidos. Sería una medida muy popular, pero se profundizaría y extendería la recesión”.
Pero en este mar de ayudas y rescates, la situación fiscal de la primera economía del mundo adquiere mayores dimensiones. El colombiano de Bulltick Capital Markets la considera realmente complicada y esperaría un déficit fiscal para el año entrante del 7% del PIB. “En este momento el déficit anualizado del gobierno federal está en US$600 mil millones y podría llegar a US$1 billón, por la disminución de los ingresos tributarios, la crisis bancaria, la caída en el crédito y por la necesidad que habrá de más estímulos fiscales para crear empleo, en especial en infraestructura”.
Para Bernal, esa debería ser la apuesta, infraestructura, pues considera que a través de ella se estimula el empleo y el consumo que seguramente implementará el nuevo gobierno a través de estímulos fiscales para la construcción de obras públicas, como aeropuertos, puertos, carreteras y colegios.
Hoy, el mundo se pregunta cuánto durará la crisis de la economía, más teniendo en cuenta la rápida reacción de los gobiernos del mundo. Sobre el tema, Alejando Bernal cuenta una anécdota: “Fui a Washington, a las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) hace unos días. En una comida le preguntaron a un alto funcionario del FMI: ‘¿Cuál es la probabilidad de que los países del mundo se sienten y decidan que van a garantizar todos los créditos interbancarios, que van a decirles a los mercados que no van a aceptar ninguna otra caída de bancos, que tendrán estímulos fiscales consensuados?’. El funcionario del FMI le respondió: ‘Lo está viendo, como Alicia en el país de las maravillas. No hay la menor posibilidad’. Al otro día, el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy anunció un plan de rescate, coordinado con varios países de Europa. Nunca pensé que fueran capaces de hacerlo”.
Otra de las inquietudes ha sido el contagio al sector real, en especial a la industria automotriz, sobre lo cual Bernal dice que hay un verdadero colapso en las ventas. Mientras hace un año se vendían en Estados Unidos cerca de 16 millones de vehículos, hoy están entre ocho y nueve millones al año.
“Es claro que la gente está comprando menos vehículos. La gente está decidiendo no cambiar el carro, un pensamiento consistente con la expectativa de que la economía se deteriore más el próximo año. Ahí no hay nada que hacer. Cogió mal paradas a las automotrices de EE.UU., mientras las japonesas y europeas se encuentran en una posición más sólida”. Agrega que las americanas tendrán que entrar en un proceso de ajuste muy grande, que tiene costos para todos, pero las compañías salen adelante.
En el proceso de estimular el consumo, las reducciones en tasas son una alternativa, que el colombiano piensa serán importantes. “Incluso, se está ofreciendo financiación de 0% para la compra de carros y la gente lo piensa más. Pero lo relevante es que haya estímulos fiscales para la generación de empleo. Si se comienzan a observar aumentos en el empleo, en sectores como la construcción, tendrá un efecto multiplicador importante en la economía.
Hacia el futuro, Bernal considera que hay que esperar a que las medidas que se tomaron comiencen a tener efectos. “Creo que ya se ha hecho gran parte de lo que se podía hacer. Hay que esperar que pase el tiempo, que las políticas que se implementaron empiecen a transferirse a los mercados”. Sobre el papel de China, Alberto Bernal dice que el gobierno tiene la obligación de mantener el pleno empleo para garantizar la estabilidad social y harán todo lo posible para mantenerlo.
*Alberto J. Bernal León, es el jefe de estrategia macroeconómica de mercados emergentes de BullTick Capital Markets, firma de banca de inversión a la que llegó tras una importante trayectoria en Bear Stearns Inc.