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En general, el turismo está en un momento de rebote y expansión después del coma inducido por el covid-19 en el sector. Pero lo cierto es que los cruceros, después de haber pasado por algunas crisis, se encuentran hoy viento en popa.
A escala global, se espera que este año los ingresos de la industria lleguen a US$30.000 millones y que en apenas tres años estén bordeando los US$38.000 millones. Este crecimiento también se está viendo en Colombia.
¿Qué implica este boom para el país? Hablamos con Arturo Bravo, viceministro de Turismo, para conocer el panorama y las oportunidades de este renglón del turismo.
Según las estadísticas, la llegada de cruceros a Colombia ha experimentado un crecimiento significativo, cerca del 151 %. ¿A qué factores atribuye este aumento?
En Colombia se ha conformado un ambiente próspero para el turismo que se compone, entre otros factores, de la diversificación de destinos y productos turísticos. La oferta de puertos y navieras creció en las últimas temporadas, con avances notables en destinos menos convencionales, como Bahía Solano, Cabo de la Vela, Coveñas, Leticia, Gorgona, Utría y Urabá.
¿Espera que el porcentaje de recaladas y la llegada de pasajeros en comparación con la última temporada impacte en zonas como La Guajira, el Chocó y más zonas donde no era tan común esto?
Sí, esperamos 30 líneas de cruceros con aproximadamente 334.000 pasajeros previstos, y varios destinos emergentes están en lista. Por ejemplo, a partir de noviembre de 2024 navegarán por el río Magdalena los primeros cruceros fluviales de lujo, que llegarán a varios municipios de Bolívar y Magdalena, como Mompox, Palenque, Calamar y Santa Bárbara de Pinto, entre otros.
¿Qué oportunidades ofrece este aumento de cruceros en nuevas zonas al desarrollo económico local? ¿Cómo se están preparando las comunidades locales para recibir el aumento de visitantes?
Cuando más turistas llegan a un destino, existen efectos significativos: se impacta de manera dinámica y positiva a los prestadores de servicios turísticos que trabajan en los Parques Nacionales Naturales, se promueven territorios PDET (a través de Santa Marta y Buenaventura) y se visibiliza el papel de las mujeres en las comunidades.
La llegada de los cruceros tiene como objetivo impactar directamente en las comunidades de los destinos a donde arriban. En este sentido, los primeros beneficiados son los actores principales relacionados con la actividad turística, dado que según el estudio de la BREA Economic Contribution of Cruise Tourism to the Destinations Economies, un pasajero tiene un gasto promedio de US$122 que son irrigados en renglones de la economía, como establecimientos comerciales, restaurantes, souvenirs, transportes y excursiones entre otros.
Por supuesto, trabajamos por planificar el desarrollo turístico para minimizar eventuales efectos negativos. Por ello, de la mano de grandes aliados se llevarán a cabo actividades de capacitación y formación para alistar destinos emergentes, con entrenamientos especializados, en busca de alinear la oferta que se tiene con la demanda en los mercados internacionales.
¿Cómo ha contribuido el aumento de cruceros en estas áreas a la generación de empleo y al crecimiento económico local?
Si bien no se han desagregado las cifras por destino, para 2024 esperamos un impacto económico cercano a los US$50 millones por los cruceros. Esto se verá reflejado directamente en los oficios de la cadena de valor del turismo que, a noviembre de 2023, según la Gran encuesta integrada de hogares del DANE, tenían un promedio anual de 228.304 personas ocupadas.
¿Qué inversiones se están realizando en infraestructura para mejorar la experiencia de los cruceros en estas zonas?
Estamos en una apuesta muy fuerte por potenciar destinos fluviales y navieras pequeñas más lujosas. En este propósito cobra sentido el proyecto de construcción de 88 embarcaderos, 44 de ellos en el río Magdalena y el resto en ciénagas, lagos y embalses en todo el país. Esto permitirá la recuperación de las rutas fluviales, de la mano de actores públicos y privados.
¿Qué estrategias se están utilizando para promover estas zonas nuevas y hacer turismo en cruceros y cuáles para promover la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente en la industria?
Se promoverán estrategias asociadas a las visitas de inspección y famtrips para concretar expectativas de negocio, membresías para conformar alianzas estratégicas de promoción y posicionamiento, y la participación de eventos internacionales para la promoción y el posicionamiento de Colombia como destino internacional para cruceros.
Parte de los cruceros de expediciones apoyan la conservación de culturas y recursos naturales; por esta razón, todas las prácticas relacionadas con su actividad en los destinos buscan la preservación de los recursos y el beneficio de los habitantes.
¿Se están realizando estudios para determinar la capacidad de carga de estas zonas y evitar la sobreexplotación turística?
Un propósito de la estrategia de gestión integral de destinos, de la mano de las autoridades regionales, es presentar proyectos ante el Fondo Nacional de Turismo (Fontur) que financien los estudios de capacidades de carga. Además, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo adelanta acciones para mitigar la sobreexplotación del territorio también con herramientas de gobernanza y planificación.
¿Se está trabajando con otros países de la región con el fin de desarrollar estrategias conjuntas para recibir más cruceros?
En el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, hemos adelantado ejercicios de cooperación con países de las Américas como Brasil, Honduras, El Salvador y Chile, orientadas al fortalecimiento del sector y la visibilización de nuestros destinos. Tailandia, Vietnam, Kenia, España y Portugal son algunos otros países con los que el turismo ha sido un tema de trabajo.
Nuestra presencia y posicionamiento en foros y asambleas de organizaciones internacionales como la Alianza del Pacífico, la CAN, la CAF y el BID también ha sido un punto fundamental para lograr, a través del turismo, el crecimiento exponencial de Colombia.
¿Cuál es su visión a largo plazo para el desarrollo del turismo de cruceros en estas zonas no comunes?
Que nuestras sorpresas turísticas como Buenaventura o el Cabo de la Vela en La Guajira se conviertan en destinos habitualmente demandados por los visitantes extranjeros y que el número de navieras que embarcan desde Colombia vaya en aumento; ser un destino de embarque incentiva un impacto económico que involucra el transporte aéreo de pasajeros, el alojamiento y la gastronomía.
¿Qué mensaje/reflexión tiene para decirle a las comunidades locales, las empresas de cruceros y los turistas que están considerando visitar estas zonas?
A las comunidades les digo que, primero, admiro su resiliencia para apostarle a la construcción de un sector que puede ser incipiente para muchos de ellos, pero que cuentan con la apuesta histórica de gestión en inversión económica en destinos emergentes.
A las navieras y otros inversionistas de la zona de cruceros, que Colombia, El País de la Belleza, es un destino ideal para crear una oferta diferenciadora y con grandes ventajas competitivas, por la gran diversidad natural y cultural que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.