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Mientras el mundo cervecero tiene los ojos puestos en la posible compra de Sab Miller por parte de AB InBev, uno de los mayores negocios de la historia, la empresa colombo-sudafricana enfrenta un reto por la desaceleración china, pese al enorme consumo de cerveza del país asiático las ganancias cada vez son menores.
De acuerdo con The Wall Street Journal, China representa un cuarto de los volúmenes de cerveza del mundo y un décimo de los ingresos, pero apenas genera el 3% de las ganancias globales.
El aumento de jugadores en el mercado chino ha reducido los márgenes de las principales cerveceras. “SAB, cuya marca Snow, que produce en asocio con una cervecera local, es la cerveza más vendida del mundo, obtiene sólo 2% de sus utilidades operativas del gigante asiático, pese a que la región equivale a 20% de sus volúmenes de cerveza globales”.
El 79% de la cuota de mercado está dividido en cinco empresas: CR Snow, la empresa conjunta de SAB; Tsingtao Brewery Co.; AB InBev, Beijing Yanjing Brewery Co. y Carlsberg A/S. Los márgenes de ganancias de estas compañías no superan el 9%.
“Cuando todos quieren un trozo de China, se vuelve naturalmente muy competitiva”, le dijo Frank Lai, director financiero de China Resources Enterprise Ltd., que tiene 51% de CR Snow, al medio estadounidense.
Si bien el crecimiento del consumo había crecido de 6% anual durante la última década, los dos últimos veranos inusualmente frescos y la desaceleración de la economía de ese país han afectado negativamente estos índices.
Algunos analistas advierten han manifestado su preocupación por que la tendencia se podría mantener, sobre todo por el envejecimiento de la población y la caída del consumo per capita. “Deutsche Bank proyecta que los volúmenes de cerveza en China podrían bajar hasta 2,6% al año. Según el banco, 75% de la cerveza es consumido por personas de entre 20 y 35, un grupo que en la próxima década se contraerá en 2% al año en China conforme la política de un hijo por familia continúa transformando a su población”, explicó el rotativo.
“Cuando uno observa el declive de la industria, lo que realmente está declinando, y más que cualquier otra cosas, son los segmentos principal y económico”, afirmó Carlos Alves de Brito, presidente ejecutivo de AB InBev. “En el segmento premium, simplemente echaremos más combustible al fuego en China”. AB InBev en 2011 lanzó Stella Artois en China y en agosto del año pasado volvió a tomar el control de Corona, poniendo fin a un acuerdo de distribución con Carlsberg.