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La Guajira pide que le manden combustible subsidiado

La situación en La Guajira ya está empezando a ponerse color de hormiga. De acuerdo con José María Ballesteros, gobernador del departamento, “el impacto es muy fuerte desde el punto de vista social.

08 de septiembre de 2015 – 10:51 p. m.

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Todo lo que tiene que ver con víveres está bloqueado porque el paso de los transeúntes lo está. Además, el suministro de combustible para las estaciones de servicio está frenado porque ese viene de un convenio binacional que maneja la cooperativa indígena Ayatawacoop”.

Se refiere a que son los indígenas los que tienen en sus manos la nacionalización del combustible venezolano en el país y que se distribuye en la región. Cuentan con una cuota de tres millones de galones que llevan a 135 estaciones de servicio de todo el departamento. Ese, en el fondo, es el gran negocio que está afectado justo ahora. “Hay una gran nación wayuú, porque esta es una zona de población indígena. En una alocución, Nicolás Maduro dijo que habría una excepción con ellos, pero sabemos que no es así porque no se le está dando acceso a ninguna persona en la frontera”.

El funcionario pidió al Gobierno Nacional un trato similar al que está recibiendo Norte de Santander. “Que nos brinden tarifas subsidiadas, un diferencial en el combustible que nos podrían enviar desde el Atlántico” para compensar el desabastecimiento que, aunque no ha comenzado, sí se espera. Esto, recuerda el gobernador, sería lo más adecuado justo en medio de la declaratoria de emergencia económica anunciada por el presidente Juan Manuel Santos.

“Esta emergencia se declara –por 30 días– en los municipios fronterizos con Venezuela, en los departamentos de La Guajira, Norte de Santander, Cesar, Boyacá, Arauca, Vichada y Guainía, más los municipios de Cúcuta, Zulia, Salazar de Las Palmas y Sardinata”, manifestó el primer mandatario.

Álvaro Yunes, presidente de Fedispetrol, aseguró que en términos generales el cierre tendrá un “impacto es fuerte para esa población porque depende de alimentos, medicina y combustible de la nación vecina”. Ayer, a la zona de Paraguachón, ya habían llegado funcionarios del Ministerio de Salud, el Departamento para la Prosperidad Social, el Ejército y la Policía para atender el proceso de las inminentes deportaciones que, como sucedió en Norte de Santander, también se esperan en uno de los departamentos más olvidados del país: La Guajira.

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