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En materia de energía eléctrica, por ejemplo, los sectores comerciales, industriales y estratos 5 y 6 tienen un recargo del 20% para poder subsidiar los estratos 1, 2 y 3. El estrato 4 no paga esta contribución.
Además de esta sobrecarga, tenemos otras menores, pero importantes, que alimentan a los Fondos de Electrificación Rural (FAER), de Electrificación en Zonas No Interconectadas (FAZNI) y de Normalización de Barrios Subnormales en Ciudades (PRONE).
Todas las cargas anteriores nos restan competitividad en materia eléctrica, promueven la ineficiencia, ya que se instalan en el país plantas para autogenerar la energía de consumo propio; plantas que son mucho menos eficientes que las grandes generadoras, pero que ahorran el 20% de contribución. Debemos buscar alternativas para que podamos sostener los subsidios a los estratos más bajos, sin recargar el peso de éstos en la industria.
Otro aspecto para analizar, es el relacionado con la generación, transporte y distribución. En Colombia el régimen regulatorio es bastante bueno y nos ha permitido ir desarrollando un sector eléctrico fuerte, que garantice el suministro futuro de nuestra demanda. Las áreas de transporte y distribución son reguladas con la CREG y el área de generación es libre y funciona a través de contratación directa en bolsa. Además existen incentivos, como el cargo por confiabilidad, para sostener una capacidad de apoyo en generación que permita manejar períodos de hidrologías adversas, o de mantenimiento de plantas y así contar con la capacidad en todo momento.
En conclusión, en lo que a energía eléctrica se refiere, estaremos buscando hacerla más competitiva para la industria, acueductos y sector rural.
*Ministro de Minas y Energía.