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El aterrizaje en Colombia de uno de los conglomerados económicos más fuertes de América, el Grupo Salinas, parecía inminente después de que una de sus empresas, Totalplay, ganara la licitación con la que 753 municipios del país se conectarán a internet, vía fibra óptica. Se hablaba de la llegada de un par de sus empresas y unidades de negocio, el Banco Azteca y Elecktra, dos de la más exitosas organizaciones en México y otros mercados del continente.
Pero Luis Niño de Rivera, vicepresidente del Banco Azteca y encargado de la expansión de la entidad en América Latina (tiene presencia en siete países), no parece verlo de esa forma: “Nos preocupa la regulación en materia de crédito y, en detalle, el microcrédito. El microcrédito va al sector informal y nosotros vemos que lo que tienen (en Colombia) afecta a la base de la pirámide”.
Aclara que solo el microcrédito tiene una tasa de interés del 52%, mientras que el crédito de consumo pasa el 20%. “Se debe tener una atención especial para esa gente. Ese es el único tema que estamos estudiando, estamos observando estudios de mercado y mirando cuál es el crédito informal que hay en Colombia”.
A lo que se refiere el empresario es a que el microcrédito, definido como está, no corresponde al modelo de negocio que tiene su organización. Dicen que no debería existir un techo en la tasa de usura, pero sí una libertad en la tasa adecuada a la necesidad de cada usuario, porque los usuarios son precisamente la base de la pirámide, con ingresos variables, y muchos de ellos dentro de la informalidad, a quienes se atendería con el Banco Azteca.
Analistas como Munir Jalil, vicepresidente de Investigaciones Económicas de Citibank, dicen que “con el tiempo puede crecer la bancarización, por lo que sería más factible adaptarse a los usuarios. Las pequeñas compañías pueden valerse del microcrédito, pero cuando crecen el acceso a créditos tradicionales es una nueva opción”.
Modificar la reglamentación de los microcréditos, en cuanto a la reducción de los intereses, dejaría una competencia entre esta posibilidad y el sistema bancario tradicional. “La flexibilización de estas políticas haría que los negocios buscaran créditos en los bancos tradicionales, que actualmente ofrecen una tasa de usura menor”, explica Jalil.
Por su parte, Rivera aclara que no se trata tampoco de extremos, “no debemos de saltar de cero a la usura”, y aprovecha para decir que ante los rumores de venta de otras marcas en Colombia, como el Helm Bank, no es del interés del Grupo Salinas comprar una compañía ya existente. “En todos los países hemos llegado de cero y no hemos comprado ninguna institución. No se trata sólo de la licencia. Preferimos arrancar de cero”.
El Grupo Salinas llegó a Colombia con Totalplay. Sin embargo, en 2007 se había rumorado la entrada del Banco Azteca, pero su vicepresidente asegura que no lo hicieron porque estaban ocupados en otros mercados. Ahora “nos interesa Colombia, porque Bogotá no es el gran centro económico sino uno de muchos, y además porque hay grandes ciudades importantes y tienen crecimiento destacado; eso hace al país atractivo para desarrollar nuestro modelo de negocio. El dilema muchas veces es por dónde entrar. No se sabe si es mejor entrar a la gran ciudad o a las pequeñas regiones. En Colombia todo es importante. Hay que evaluar qué hacer”, apuntó.
Sin embargo es enfático en que “por el momento no tenemos fecha de entrada. Estamos estudiando y llevamos tiempo hablando con las autoridades financieras de Colombia”.
Las cifras del Banco Azteca
El Banco Azteca cuenta con US$2.212 millones de ingresos, una utilidad de US$78.775 millones, un número de 22.709 empleados, 2.878 sucursales, una cartera de US$2.791 millones y una captación de US$290.506 millones. El crédito promedio son US$245.
“La gente creía que los pobres no podían ahorrar y que Banco Azteca no iba a funcionar. Pensábamos captar unos 2.700 millones de pesos mexicanos en el primer año y captamos 8.700 millones. Nueve años después se tiene un impacto severo en el sector popular. Hoy estamos en 59.354 millones de pesos mexicanos captados”, cuenta Rivera.