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En 15 años Saludcoop se convirtió en uno de los grupos de salud más importantes del país, en el segmento de las EPS.
Su presidente, Carlos Gustavo Palacino, habló de los elementos que han potenciado el crecimiento y de los problemas actuales de la salud en Colombia.
¿A qué se debe el crecimiento de Saludcoop en los últimos años?
A la calidad que desde el comienzo nos propusimos ofrecer. Nos enfocamos en la salud de los sectores que tenían más necesidades, luego de la Ley 100. Personas independientes, del sector rural, empresas con mano de obra no calificada. Tanto así que el ingreso base de cotización de las EPS (Empresas Prestadoras de Salud) del grupo Saludcoop hoy es de $680 mil, más bajo que el que en su momento manejó el Seguro Social y ahora la Nueva EPS.
¿Cuál fue la estrategia?
Concentrarnos en las ciudades intermedias, sabiendo que la competencia lo haría en las grandes. Comenzamos con pequeñas unidades básicas donde ofrecíamos los servicios que más necesitaba la gente, con elementos diferenciadores como la entrega inmediata de medicamentos, toma rápida de muestras y oportunidad en las citas médicas. Siempre tuvimos medidos los costos y los recursos. Ese modelo nos permitió crecer, sin deteriorar la calidad. Pudimos establecer por cada 1.000 usuarios cuántos recursos se necesitaban en profesionales de la salud, medicamentos e infraestructura.
Saludcoop se ha caracterizado por un modelo de integración vertical en todos los niveles de servicio…
Ha sido indispensable para ofrecer calidad. Es más complejo cuando los servicios se prestan a través de terceros y mantener la racionalidad en el gasto. También queríamos un fortalecimiento institucional, que la gente llegara a una institución que se identificara con la oferta de soluciones a sus necesidades, con calor humano.
Pero en el tema de infraestructura hay limitaciones de ley…
Quedamos muy reducidos por el artículo 15, de la Ley 1122 que reformó la Ley 100, el cual impidió que las EPS contrataran con sus propias IPS (Instituciones Prestadoras de Salud) sino hasta el 30% del gasto en salud. Eso redujo la posibilidad de seguir desarrollando la infraestructura.
¿Hoy cuántos afiliados tiene Saludcoop?
Entre las tres EPS (Saludcoop, Café Salud y Cruz Blanca), 5’200.000, y en el régimen subsidiado, 750.000 en Café Salud. Tenemos 28.000 empleados directos, somos el mayor empleador del país.
Y en ingresos, ¿cuál ha sido el comportamiento?
El año pasado fueron de $2,98 billones, con un crecimiento de 21% y un excedente de $24.000 millones, que no es tan significativo frente a los ingresos. La gente piensa que la salud es un gran negocio, y no lo es. Por el contrario, hay que revisar la suficiencia de los recursos del sistema, de lo contrario puede haber dificultades con el Fosyga (Fondo de Solidaridad y Garantías) porque el gasto está creciendo de manera desbordada, en especial en lo no cubierto por el POS (Plan Obligatorio de Salud).
¿Tiene que ver con el reciente fallo de la Corte Constitucional?
La Corte estableció que un comité determine qué debe ser cubierto y qué no, sin perder el derecho de recobrárselo al Estado. Simplemente, con un concepto positivo de un médico sobre la necesidad de un procedimiento o medicamento va a ese comité, se acepta, se le factura al Estado y lo debe pagar el Fosyga.
El Gobierno debe tomar acciones, revisar el POS, para incluir cosas que se están aprobando por fuera y definir de manera clara hasta dónde va la responsabilidad del sistema de salud en materia de prestaciones.
¿Cuáles pudieran ser las alternativas?
Un POS que dependiendo de los ingresos de las personas tenga una cobertura casi integral, pero en el que aquellos con mayores ingresos tengan que asumir algunas cosas. Se conocerá pronto en qué está trabajando el Gobierno en este tema, porque el fallo de la Corte exige que antes de 2010 debe haber un nuevo POS y definir de manera clara la financiación de la salud.
¿El sistema puede colapsar?
Puede ocurrir si no se toman medidas. Si el Fosyga entra en crisis, esa iliquidez puede derivar en problemas para las EPS.
Hay retrasos en los recursos que el Fosyga le debe a las EPS. ¿Cómo ha evolucionado esta situación?
En los últimos ocho meses ha habido celeridad en los pagos. Pero el problema de fondo es que hacia atrás hay recursos que no se han pagado, algunos con discusiones sobre qué está en el POS y qué no. Y otros que simplemente no aparecen en las cuentas del Fosyga. Son sumas que en los balances de las EPS figuran como ingresos, pero que nunca entraron a caja. Y si se llevan a provisiones, afectan el patrimonio de las instituciones. Incluso, las tesorerías de las EPS en los últimos tres años han desmejorado, es prácticamente negativa por los desembolsos pendientes, cerca de $650 mil millones.
¿En el sector se va a seguir presentando concentración?
Estoy seguro que sí. Estamos muy cerca, en la medida en que los márgenes bajen, los volúmenes serán más importantes. Hoy en el país hay cerca de 32 EPS, del régimen contributivo, y en el subsidiado hay alrededor de 40. El número ideal sería siete, para 42 millones de colombianos. Esos volúmenes permitirían un buen manejo de los recursos y eficiencia en inversión, tecnología e infraestructura.
¿Hay interés de inversionistas extranjeros de llegar al sector en Colombia?
Además de los chilenos y españoles que ya tienen inversiones, no veo mayor interés. Posiblemente por los márgenes que se manejan en la industria, que en nuestro caso es de 0,8%. Y en el sector consolidado podría ser casi que negativo en el último año. Pienso que el interés de los extranjeros puede ser más en medicina prepagada que en POS. Para nosotros, el POS tiene que ser tan bueno como el mejor plan de medicina prepagada.