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Tras el descalabro financiero que dejó la caída del Grupo Nule en la infraestructura de Colombia y, junto a eso, los incumplimientos en los tiempos de entrega de distintas obras en Bogotá y el resto del país, el ministro de Transporte, Germán Cardona, dejó claro que el Estado previniendo futuros incumplimientos entregará sólo 10% de anticipos a aquellos contratistas que tomen la decisión de ejecutar obras en el territorio nacional.
La respuesta no se hizo esperar y corrió por cuenta de los representantes de la Cámara Colombiana de la Infraestructura y la Sociedad de Ingenieros de Colombia, quienes son los encargados de agremiar a las firmas que, de acuerdo con los dos gremios, resultarían desacreditadas tras el anuncio de Cardona por culpa de unos pocos que han fallado en su labor; quienes más perderían serían las pequeñas empresas del sector.
Juan Martín Caicedo y Daniel Flórez, presidentes de los dos gremios, dejaron claro en 10 puntos su inconformidad con la situación y además fueron concretos a la hora de apuntar que ejecutar las obras con recursos propios y/o préstamos bancarios obligaría a cambiar todo el modelo financiero con el que trabajan actualmente.
En esos puntos recalcaron que “se estigmatiza injustamente a los contratistas que hacen buen uso del anticipo, que son sin duda la mayoría”. Dicen además que “el sobredimensionamiento mediático de los casos puntuales, en efecto, deriva en la injusta creencia de que el mal uso de los anticipos constituye la regla general”. Y agregaron que “se trata de una propuesta anti-técnica porque el monto del anticipo debe asociarse con el flujo de caja, los plazos y las características específicas de los proyectos”.
Los empresarios aseveraron que esa será la forma de constituir el “golpe de muerte para las pequeñas y medianas empresas de ingeniería, que usualmente financian el despegue de los proyectos con el anticipo”, induciendo al fomento de la “concentración de la contratación en cabeza de grandes empresas, que sí cuentan con músculo financiero”.
Por eso, el jueves en la mañana los dos gremios estarán reunidos con el presidente Juan Manuel Santos en la Casa de Nariño para tratar precisamente la suspensión de partidas para el inicio de obras, temas de corrupción y, pensando en la reconstrucción del país, la situación invernal.
Tanto Caicedo como Flórez le explicarán al primer mandatario el por qué, de fijarse la posición del ministro de Transporte, se encarecerán innecesariamente los proyectos en su valor contractual, pues tendrán que asumir los costos financieros en que se incurran a falta del anticipo.
También le llevan una propuesta a Santos, a quien le dirán que “la solución de los problemas del anticipo depende, más bien, de los controles que se establezcan para evitar su mal uso. Recordaron que “el propio Gobierno acaba de dejar intacta la figura del anticipo en el Estatuto Anticorrupción, pero establece el sistema de fiducia y el patrimonio autónomo para evitar precisamente el mal uso de la figura”.