
Les ponen freno a derrochadores de agua
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Si hay una cruda escena que refleja la realidad del cambio climático, del fenómeno de El Niño y de la falta de conciencia que hay en el país por cuidar los recursos naturales, esa es la que está viviendo Colombia: los más importantes ríos con caudales históricamente bajos, represas muertas de sed, lagos que se están quedando sin fuentes y consumidores de agua potable que parecen no valorar el líquido.
Por eso, tomando cartas en el asunto, el Ministerio de Vivienda, junto con la Comisión de Regulación de Agua y Saneamiento Básico (CRA), anunciaron un par de decisiones que buscan ponerles freno, de una vez por todas, a los derrochadores, porque no sólo están en las casas, en el agro o en las grandes industrias, resulta que también están en las empresas de acueducto y, paradójicamente, en las alcaldías.
“Tenemos más de 1’250.000 sanciones por derrochar agua”, acotó el ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, justo antes de explicarlas. Y Julio César Aguilera, director de la CRA, comentó el antecedente: tras verificar el comportamiento de los colombianos en 18 ciudades del país con distintas variables de clima y estrato social, se concluyó que efectivamente el consumo de agua promedio había bajado de forma significativa. “Colombia tenía consumos elevados. Una familia, un suscriptor (es un hogar que ha pasado de 4,2 personas a 3,5), en promedio consumía 32 metros cúbicos hace 25 años. Eso se ha venido reduciendo con la expedición de normas tarifarias y la gente ha entendido que el agua cuesta”.
Por eso, una de las medidas que tomó el Gobierno fue bajar esos consumos básicos establecidos en Colombia y quedaron así: desde el próximo primero de mayo, las ciudades que estén por encima de los 2.000 metros sobre el nivel del mar, msnm, (Bogotá), tendrán un consumo básico de 17 metros cúbicos por suscriptor (familia). Este será de 18 para los que están entre 1.000 y 2.000 msnm (Medellín) y de 19 para los que están debajo de los 1.000 msnm (Cartagena).
Desde el 1º de enero de 2017, para las que están más arriba serán 15 metros cúbicos, para las de clima templado 16 metros cúbicos y para las costeras, 18 metros. Y desde el 1º de julio de 2017 se bajará a 13, 14 y 17 respectivamente. Se espera llegar al primero de enero de 2018 con 11, 13 y 16 en la misma línea.
Henao advirtió que la otra medida es que las empresas de acueducto tendrán la obligación de reportar a quienes estén gastando más agua de la debida, porque si no lo hacen, la sanción también correrá para ellas. “Hay consumo irracional. En visitas a muchos departamentos vimos que muchos acueductos están captando más agua de la que necesitan”, detalló. “Las empresas de servicios públicos están siendo ineficientes”.
Y luego denunció que los nuevos alcaldes no están declarando las medida de emergencia. “En Cesar, ningún municipio. En Cundinamarca, de 32 en emergencia, solo dos la habían declarado. Eso significa que los alcaldes no están tomando medidas”. Además aseguró que “se está desviando el agua para usos no adecuados”.
A estos mandatarios entrará a investigarlos la Procuraduría, “porque no están cumpliendo su función y ellos son los primeros responsables”. Detalló que “puede ser negligencia o desconocimiento porque son nuevos, pero muchos se quedan pidiendo plata y no hacen gestión”.
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