Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La oferta y la demanda serán el regulador de los precios del gas natural en el mercado nacional a partir del 1º de enero de 2014, una fórmula que además busca que Colombia se alinee con el contexto internacional, tal y como ocurre con el mercado de la gasolina. Así lo anuncio el ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas Santamaría, quien explicó que la decisión sólo podrá entrar en vigencia en esa fecha, porque existen contratos en firme entre la industria, los productores y distribuidores del combustible que hay que respetar.
Sin embargo, invitó a las partes a renegociar los contratos y permitir que se acelere este proceso, que sin duda le dará mayor competitividad al sector industrial, ya que hoy se pagan US$15 por millón de metros cúbicos de BTU (medida unidad de poder calorífico), mientras que en el mundo el precio en que se está transando el producto es de US$2,3 por millón de pies cúbicos de BTU.
Esta diferencia de precios obedece a que los contratos establecieron que el precio no podía bajar ni subir, independientemente de los cambios que se dieran en el mercado. Este riesgo asumido por los industriales buscaba garantizar el suministro del combustible, explicó Eduardo Pizano, presidente de Naturgás.
El ministro apuntó que el mayor precio del combustible incide directamente en la productividad del sector industrial y que de acelerarse este proceso disminuirán los costos de producción, lo que hará más atractivo el sector con miras a los tratados de libre comercio que se avecinan.
“Nos debemos alinear con el mercado mundial. Así como hemos tenido esa mala situación de que el precio de la gasolina ha subido, la realidad es que el precio del gas en el mercado mundial ha bajado, entonces tenemos que ser consistentes con nuestro discurso”, explicó el funcionario.
El año pasado el sector industrial consumió 255,3 mil millones de barriles de gas BTU, que de pagarse al actual precio, el ahorro de los industriales hubiera sido millonario, señaló un empresario que consume el gas para el desarrollo de su negocio.
Si bien la medida anunciada beneficiaría a los usuarios de este combustible en el futuro, podría ocurrir lo contrario si se incrementan los precios internacionales del gas, lo que afectaría de inmediato no sólo a los industriales, sino a los usuarios de gas vehicular y residencial.
Una gran preocupación del sector es que pese a que hay gas, éste no puede seguir enterrado esperando a que el Gobierno tome la decisión de destinar recursos para la construcción de gasoductos. Frente a esta incertidumbre el ministro Cárdenas señaló que se está estudiando la situación y que lo que se busca es que estas inversiones no se trasladen al usuario vía tarifa.
Por su parte, el director de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, Germán Castro Ferreira, señaló que se están analizando opciones que no impacten drásticamente la tarifa de los usuarios finales, pues es claro que cualquier inversión que se haga en materia de confiabilidad va a afectar directamente el costo al usuario final.