Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La necesidad de conocer las propuestas de los aspirantes presidenciales es cada día más importante para los potenciales electores. Por ello, siguiendo con la serie sobre sus programas económicos, presentamos los planes de la candidata conservadora Noemí Sanín.
Empleo y vivienda
Frente a la creciente preocupación de los colombianos por el empleo, Sanín plantea que para generar más plazas de trabajo el país debe alcanzar y mantener un crecimiento de 6%, “que se puede lograr si atraemos al menos US$10 mil millones anuales de inversión extranjera”.
También propone la construcción de 1,2 millones de viviendas y de 600 mil nuevas pequeñas empresas con el TPP —trabaje, produzca y progrese—. Sostiene que “el 70% de los empleos en Colombia los generan las empresas pequeñas y medianas, “por eso he convertido el apoyo al emprendimiento en una de mis políticas centrales”. Una propuesta con la que busca generar 1,3 millones de empleos.
Para otro de los aspectos que afectan el mercado laboral, la informalidad, la candidata propone combatirla a través de un régimen especial de transición para la formalización de empresas, con base en la reducción de costos y la simplificación de los procesos. Incluiría también menores tarifas de impuestos y la simplificación de los reportes fiscales. También propone incentivos tributarios a las empresas que generen empleos.
Para acelerar el desarrollo de la infraestructura y mejorar la competitividad, la que según Sanín “no se mide por los costos de producción, sino por los precios de venta”, propone dar un “verdadero impulso” a la participación privada fortaleciendo las concesiones. Plantea una institucionalidad más fuerte, similar a la petrolera con la Agencia Nacional de Hidrocarburos, para favorecer la llegada de capitales externos y la participación de los fondos de pensiones y compañías de seguros locales.
En materia fiscal…
El manejo del déficit fiscal será también un desafío para el próximo Gobierno, frente a lo cual la propuesta conservadora ve una alternativa para superarlo en el impulso al crecimiento de la economía y así mejorar la estructura de ingresos, simplificando impuestos, quitando exenciones y promoviendo la cultura de pago.
Sanín dice que “debemos gastar mejor. La corrupción cuesta más de $6 billones al año y hay mala focalización de los subsidios, que se entregan a quienes no los necesitan”. También señala que se deben establecer mecanismos que le permitan ahorrar al país en épocas de prosperidad, para que luego se puedan irrigar los recursos al conjunto de la economía. En este sentido, se muestra amiga de la “regla fiscal”. Y para evitar la revaluación del peso por efecto de la mayor inversión extranjera propondría un fondo de estabilización.
En el frente tributario, se muestra en desacuerdo con aumentar impuestos. Considera que las tarifas nominales en Colombia son demasiado altas y que subirlas afectaría la inversión y estimularía la evasión. La candidata dice que “además hay una cantidad desproporcionada de impuestos, gravámenes, contribuciones, estampillas y exenciones”. En relación con los parafiscales fue enfática al decir que los mantendría.
Sobre las posibilidades comerciales del país, Sanín mantendría la ofensiva por la búsqueda y ratificación de tratados, al igual que de acuerdos de protección de inversiones y de doble tributación. “Los acuerdos comerciales abren nuevos mercados a nuestras exportaciones y además aseguran más inversión extranjera, más empleos mejor pagados y la incorporación de nueva tecnología. Estamos convencidos de la necesidad de integrar a Colombia con el mundo. Los TLC ya no son una opción, son una necesidad”.
Pero en las relaciones comerciales hay una piedra en el zapato: Venezuela, punto en el cual la candidata dice que “tenemos que trabajar sobre lo que los une y no sobre lo que nos separa”. Propone recomponer las relaciones comerciales sobre la base de la firmeza, pero separándolas de los factores políticos, pues éstas significan oportunidades de empleo y hay que darles estabilidad con tratados que representen verdaderas camisas de fuerza, integrando las economías al punto que las relaciones comerciales no se puedan interrumpir sin generar costos sociales y económicos muy altos.
Agro y minería
Sanín quiere convertir el campo en motor del desarrollo aprovechando la nueva economía global y su demanda por bienes agroindustriales. La propuesta conservadora incluye un paquete con soluciones a la tenencia de la tierra, crédito subsidiado y acompañamiento permanente.
También se propone ampliar la infraestructura multimodal rural de transporte, riego y telecomunicaciones e incorporar el modelo cooperativo para asegurar que el campesino sea propietario, pero que al hacer parte de una comunidad tenga capacidad de negociación en la compra de insumos y de canales de distribución.
En el sector minero, la propuesta conservadora se dirige a seguir estimulando estas inversiones, pero con responsabilidad social y ambiental. De igual manera, incluye la creación de un Fondo de Sustentabilidad que garantice que los ingresos y recursos sean resguardados para futuras generaciones, y que además garantice la prevención de la revaluación y de la ‘enfermedad holandesa’ (concentración de la inversión en sectores que generan poco empleo). La candidata dice que este fondo garantizaría además que los ingresos del petróleo y la minería no se despilfarren, sino que se transformen en una estructura productiva sólida, traducida en desarrollo tecnológico e infraestructura.
Respecto a Ecopetrol, mucho se ha hablado de la venta de una participación del Estado en la compañía para financiar inversión, sobre lo cual la candidata piensa que en este momento es un mal negocio, porque la perspectiva del precio del petróleo es buena durante al menos una década: “Va a valer muchísimo más dentro de diez años y es mejor utilizar sus dividendos que venderla. Ecopetrol se debe mantener en manos de la mayoría de colombianos”.