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La directora de Presupuesto Público Nacional del Ministerio de Hacienda, Claudia Marcela Numa, se convirtió en la primera víctima del error que cometió el gobierno del presidente Petro en el programa de ejecución presupuestal que deja en el aire 108 proyectos de obras de infraestructura y $13 billones sin destinación específica.
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Lo que ha pasado con la destinación de las vigencias futuras no tiene antecedentes en el gobierno. Esta situación es muy grave en materia presupuestal. Todo se puede solucionar con un decreto de yerros o de lo contrario se tendría que volver a presentar un proyecto presupuestal. Todo podría terminar en demanda por detrimento patrimonial pero lo más grave son los cambios en las reglas de juego que aleja a los inversionistas.
Claudia Marcela había asumido la dirección de Presupuesto desde noviembre de 2019, pero con más de 15 años en el ministerio de Hacienda. Para reemplazarla, el presidente Petro, anunció que designó a Jairo Alonso Bautista que trabajó en la UTL del exsenador Gustavo Bolívar.
Mientras Claudia Marcela es ingeniera de sistemas de la Universidad Autónoma de Colombia y especialista en Ingeniería de Software de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, su reemplazo es más político que técnico.
La salida de Claudia Marcela se produce semanas después de la renuncia del director de Planeación Nacional, Jorge Iván González. Dos funcionarios con grandes capacidades en la ejecución de los delicados temas que se tratan en la Dirección de Presupuesto Público Nacional y en el Departamento Nacional de Planeación.
El Consejo Gremial mostró preocupación por esta situación. Recuerdan los dirigentes gremiales que las vigencias futuras son el mecanismo mediante el cual, el Estado puede respaldar compromisos contractuales de aportar recursos, especialmente en los proyectos de infraestructura, que son normalmente de largo plazo, es decir, que van más allá del cuatrienio donde se contrataron. Ese mecanismo permite a los gobiernos proyectar grandes obras.
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Para los empresarios es claro que generar la idea de que eventualmente estos compromisos no serán honrados, o ser sujetos de intentos de renegociación, causa inmensa incertidumbre a los desarrolladores y financiadores que en el pasado han tenido confianza en la seriedad del Estado para cumplir sus obligaciones.
El Consejo Gremial Nacional alertó sobre las modificación al sistema de vigencias futuras, pues no solo afectaría a los proyectos y sus operadores y constructores, sino que puede causar un gran daño a la confianza que el Estado colombiano le genere a los mercados nacionales e internacionales con inmensos riesgos en términos de calificación crediticia y evaluación por parte de potenciales aliados.
Los empresarios han solicitado al gobierno reconsiderar la conformación del presupuesto y asegurar que el mismo esté acorde con la ley que lo aprobó.