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El Consejo Privado de Competitividad (CPC) y la Universidad del Rosario presentaron este martes su Índice de Competitividad de Ciudades (ICC) 2021, una edición que revela el impacto que pudo tener la pandemia en variables como infraestructura y equipamiento, adopción TIC, salud, educación básica y media, mercado laboral y sistema financiero.
La publicación destaca que, frente a 2020, 15 de las 32 ciudades evaluadas disminuyeron su puntaje. “La dimensión de este fenómeno es un hecho sin precedentes en los cuatro años de esta medición, pues por primera vez el ICC registra casi el 50 % de las ciudades capitales con una reducción en su nivel de competitividad”, explica el informe.
En las primeras cinco posiciones del ICC 2021 se mantienen Bogotá, el Área Metropolitana de Medellín (Medellín AM), Tunja, el Área Metropolitana de Cali (Cali AM) y el Área Metropolitana de Bucaramanga (Bucaramanga AM).
“Bogotá mantiene su liderazgo con una calificación de 7,79 sobre 10, aunque presenta una reducción marginal de 0,4 puntos respecto a 2020, le siguen Medellín con un puntaje de 7,11, “la ciudad muestra un incremento de casi un punto en la calificación general”, explica el informe.
Tunja presentó un notable avance en varios pilares, lo que le permitió mantener el tercer lugar con una calificación de 6,49. En el cuarto y quinto lugar se encuentran Cali AM y Bucaramanga AM con puntuaciones de 6,49 y 6,41, respectivamente.
El ICC afirma, en su documento, que el contexto actual es particularmente desafiante. “Las medidas de aislamiento de la población y las restricciones a la actividad económica impuestas por la pandemia condujeron a una fuerte contracción de las economías locales y un deterioro de sus indicadores sociales. La capacidad de resistir y afrontar los retos que representó la crisis está relacionada con los determinantes de la competitividad”.
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Así las cosas, el ICC 2021 es un insumo clave para que los gobiernos locales puedan tomar decisiones de política pública basadas en evidencia, contribuir al cierre de brechas regionales y emprender las acciones necesarias para la reactivación económica.
Ana Fernanda Maiguashca, presidente del Consejo Privado de Competitividad, señaló que “el ICC es una herramienta con la que el sector privado, la academia, la sociedad civil y, dentro de ella los jóvenes quienes han venido demostrando su interés creciente en participar de las decisiones públicas, pueden ejercer sus roles de forma informada, oportuna y pertinente. El ICC es un instrumento que contribuye al diseño e implementación de políticas en las regiones, al tiempo que proporciona información con la que ciudadanía y academia puedan hacer monitoreo y seguimiento a la competitividad y el bienestar de sus ciudades”.
Vale la pena mencionar que el ICC 2021 se conforma por 4 factores, 13 pilares, 27 subpilares y 104 indicadores, una estructura que, según explican, corresponde a la estructura propuesta por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) para su Índice Global de Competitividad (GCI, por sus siglas en ingles).
Según los encargados de la medición, en esta ocasión se introdujeron ajustes y cambios en algunos pilares “lo que imposibilita su comparación con publicaciones anteriores”. Las modificaciones se generaron en el pilar de entorno para los negocios, pues a partir del ICC 2021 se tomará independencia del informe Doing Business del Banco Mundial, información que no se actualiza desde 2017. De igual forma, se incluyeron los nuevos datos demográficos municipales que presentó el Censo Nacional de Población y Vivienda 2018.
El desempeño competitivo disminuyó en siete pilares: instituciones, infraestructura y equipamiento, adopción TIC, salud, educación básica y media, mercado laboral y sistema financiero. “Los anteriores resultados no sorprenden. En Colombia, la pandemia agudizó tensiones y problemáticas socioeconómicas que desencadenaron en un estallido social con importantes costos humanos, en la salud pública y las economías locales. De hecho, la más reciente medición de pobreza multidimensional, que incorpora los efectos de la pandemia en 2020, destaca un aumento de la tasa de incidencia de este indicador en 0,6 puntos porcentuales frente a 2019″, se lee en el informe.
Otro aspecto importante que muestra el ICC 2021 es el aumento de brechas territoriales. En esta medición, la diferencia en puntaje, entre la ciudad con el mejor y el peor desempeño, aumentó en ocho de los trece pilares evaluados. Sin embargo, se destaca la ampliación en la brecha de pilares como sostenibilidad ambiental, adopción de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y sofisticación y diversificación.
Comparando los resultados del ICC 2020 y el ICC 2021, las ciudades que incrementaron posiciones fueron: Ibagué (+2), Sincelejo (+2), Yopal (+1), Puerto Carreño (+1), Inírida (+1) y Arauca (+1). Sin embargo, Cartagena, Pasto, Valledupar y Mocoa pierden 1 posición. San Andrés y Mitú perdieron 2 posiciones.
El CPC y la Universidad del Rosario reconocieron el esfuerzo de algunas ciudades que lograron avances en términos competitivos. “En esta edición hicieron un reconocimiento a las ciudades que se destacaron por su desempeño integral o gestión en políticas claves para sortear la coyuntura: Ibagué y Sincelejo como las ciudades con mayor avance en el ranking general; Tunja con la política más efectiva en transformación digital; Bogotá con la política más efectiva en gestión fiscal; y Cartagena con la política de reactivación económica más efectiva por su buen desempeño en materia de mercado laboral”.
Alejandro Cheyne, rector de la Universidad del Rosario, dijo que “para que la agenda de recuperación económica sea un éxito y, sobre todo, para que logremos equilibrios más sostenibles de bienestar para la gente, además del diagnóstico y la evaluación de indicadores que brinda el ICC, resulta necesario que la sociedad civil, la academia, el sector privado y los gobiernos locales actuemos conjuntamente”.