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El optimismo de los corredores se ve impulsado por señales de una recuperación en los precios del petróleo, que a su vez contribuyeron a un alza en el rublo, que estaba en niveles históricamente bajos, reduciendo la ansiedad con respecto a las dificultades de la economía rusa.
“La Reserva Federal de EE.UU. (FED) sugirió que comenzaría a normalizar sus tasas de interés en 2015, pero logró hacerlo sin espantar a los inversionistas”, dijo Rick Rieder, gerente de inversiones de ingresos fijos del BlackRock.
“Sugeriríamos que la probabilidad de un despegue en la tasa para la FED podría juzgarse así: 10% en la reunión de marzo de 2015, 65% en la reunión de junio y 20% en la de septiembre, con el resto de las probabilidades distribuidas en la opción menos probable de mantener a largo plazo las tasas de interés en un nivel cercano a cero”, dijo.
Los retornos a dos años de los bonos del Tesoro, que son sensibles a la política pública, aumentaron 1 punto base, para llegar a 0,63%, mientras los bonos a diez años subieron 3 puntos base, para llegar a 2,18%.
A los inversionistas en acciones les gusta la idea de que los costos de tomar préstamos sean más bajos por más tiempo, y consideraron que el comunicado de la FED, y los posteriores comentarios por parte de la directora Janet Yellen, fueron más tímidos de lo que se esperaba, ayudando a que el índice S&P 500 de Wall Street aumentara 2%, para llegar el miércoles a 2.013.
Los índices de futuros de EE.UU. sugieren que el S&P 500 sumará 1,2% adicionales en la apertura del jueves, y las bolsas alrededor del mundo se han unido a esta alza. El índice FTSE Eurofirst 300 está subiendo 2,1%, luego de que el índice equivalente para la región Asia-Pacífico aumentara 1%.
Las alzas en las acciones reflejan alivio luego de las caídas en las sesiones recientes. Estos declives, que habían llevado al S&P 500 a su punto más bajo en siete semanas, y que generaron el pico más alto en ocho semanas para el CBOE Vix, un índice que mide la volatilidad, y que en Wall Street se conoce como el “índice del temor”, se generaron por las preocupaciones de una caída en los precios del petróleo y los problemas financieros de Rusia.