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Diana Rico y Cristian Caicedo, ella de Bogotá y él nacido en una vereda de Tumaco (Nariño), aunque por caminos diferentes e impulsados por necesidades distintas, empezaron a construir sus negocios convencidos de que tenían una misión.
Ellos, junto con ocho emprendedores más, fueron merecedores de $173 millones y $83 millones respectivamente para expandir sus empresas, ya que recibieron la distinción del programa Destapa Futuro de la Fundación Bavaria, por su interés en ser empresarios pero bajo la premisa de la sostenibilidad.
Ambos comparten el amor por la tierra. Rico la enorgullece aplicando su conocimiento en el arte, tejiendo animaciones y series educativas para niños o historias documentales que narran la cosmovisión del indígena según su etnia.
Por su parte, Caicedo, nacido en Chajal, una pequeña porción de tierra en Nariño, siempre creyó que la siembra de coco iba a arrancar de las fauces de la guerra a aquellos hombres que se habían internado en los montes a cultivar coca. Creció viendo cómo algunos familiares morían a manos de los actores de la guerra y en medio de la disputa entre diferentes bandos por los cultivos ilícitos. Por eso vinculó a más de 32 familias de la comunidad en la zona. Pensó que al darles una oportunidad diferente a la que siempre se les había presentado, la gente de Tumaco y la de su vereda podía dejarse sorprender lícitamente.
Cada uno se sobrepuso a múltiples inconvenientes al crear su empresa. Sin embargo, tener un propósito —uno muy diferente al de tener los bolsillos llenos de dinero— hizo que el esfuerzo fuera recompensado. Así, Diana Rico creó 4 Direcciones, una empresa que desarrolla y produce series infantiles animadas para televisión, internet, aplicaciones y juegos para dispositivos como iPod, iPad, Blackberry y otros móviles. Y Cristian Caicedo fundó Agroprocesos, una empresa agroindustrial dedicada al procesamiento de coco y la comercialización de productos derivados de ese árbol.
Sin embargo, llegó el momento en que ninguna de las empresas pudo crecer más por falta de recursos para ampliar su producción. En el caso de Rico, 4 Direcciones necesitaba un estudio de animación para poner a rodar sus series para niños en la televisión colombiana, chilena y argentina.
En cuanto a Agroprocesos, el mayor inconveniente que tuvo Caicedo fue el encarecimiento de la materia prima por las condiciones climáticas y el brote de una plaga, lo que amenazaba la compra a los agricultores y campesinos de la zona. Otro de sus inconvenientes fue la falta de salida del producto al mercado. Para solucionarlos necesitaba incrementar la producción y tecnificar aún más sus productos.
Pero los dos vieron oportunidad en el programa Destapa Futuro de la Fundación Bavaria. Se inscribieron junto con 7.998 personas y quedaron dentro de los 60 preseleccionados, se capacitaron y aprobaron todos los exámenes. Diana Rico consiguió el dinero para constituir su estudio de grabación y además espera lanzar el próximo año un canal web desde el cual seguir contando historias divertidas, pero con enseñanzas para la vida. Entre tanto, Caicedo seguirá comprometido con la gente de Tumaco, espera aumentar su producción en un 40% y vender $60 millones mensuales, corrigiendo sus debilidades y dando a conocer más sus productos.
Richard Rushton, presidente de la compañía Bavaria, exaltó el trabajo de más 8.000 emprendedores que se inscribieron en el programa, agradeció a los 60 que fueron preseleccionados y expresó su orgullo frente a los diez emprendedores de Tumaco (Nariño), Cali (Valle), La Unión (Antioquia) y Bogotá.
“El emprendimiento debe ser impulsado por las oportunidades. Se basa en la interpretación de las señales del mercado, en la innovación y en el desarrollo de nuevos servicios y procesos para capturar esas oportunidades. Debe contener las semillas de una transformación económica. Esa es la clase de emprendimiento que tiene el potencial para proyectar a Colombia hacia delante de manera sostenible”, concluyó Rushton.